Fotos de JILGUEROS en El Tiempo
JILGUEROS
Viana de Cega, Valladolid
Pasado viernes, día 3 de agosto, sin duda la jornada más calurosa en lo que va de verano: a las 17 horas el termómetro, situado a la sombra del exterior de mi casa, marcaba 40.05 grados... Aproximadamente 3 horas más tarde, y aprovechando las crecientes sombras y el paulatino descenso de temperatura, una pareja de jilgueros se posó en las ramas de una de las acacias de mi patio para, poco después, bajar hasta unas pequeñas plantas espinosas, comenzando a comer con diligencia de sus semillas. Mientras uno comía otro vigilaba, pero no hubo lugar al sobresalto, porque los gatos reposaban a la sombra, amodorrados y a la espera de que aquel calor sofocante remitiese. Así que estos pequeños y coloreados abanicos con plumas llenaron su buche y después, reemprendiendo el vuelo, se perdieron en el aire de la tarde declinante...
Publicado por Angel María el 14 agosto 2012 00:03. Borrar







miguel a.legarra
hace 10 meses
(Borrar)Muy bonitas fotografias
Saludos desde Pamplona
Conchy Alfonso Puertas
hace 10 meses
(Borrar)Yo tuve un jilguero igual a esos.Le limaba el piquito cuando se hizo viejo,pues no podía comer.Me dió mucha pena cuando murió.Saludos
Mary Paz
hace 10 meses
(Borrar)Me encantan los jilgueros su canto y colorido, y tambien me gustan muchisimo esos gatitos tan guapos que tienes y que nos enseñas a veces, sigue mostrandonos tu pequeño mundo, un saludo de una vallisoletana afincada en cantabria.
maria
hace 10 meses
(Borrar)En casa nos encantan los pájaros y tus fotos son preciosas. Gracias por compartirlas.
Pepi R.
hace 10 meses
(Borrar)Bonito relato y preciosas fotografías. Gracias por compartirlas.
Saludos desde Santander
Angel María
hace 10 meses
(Borrar)Miguel, Conchy, Mari Paz, Pepi: muchísimas gracias por vuestra atención y comentarios... Cuando era niño bastantes vecinos tenían jilgueros enjaulados cuyos trinos y requiebros inundaban las calles en cuanto llegaba el calorcito; entonces, por aquí era costumbre porque, además, en aquellos años (época de los 50-60) nadie tenía un canario.
Mari Paz, pronto mostraré a esos gatitos de mi pequeño mundo :-).
Saludos cordiales.
jomar
hace 10 meses
(Borrar)Hola Angel M.Hace dias que no me asomaba a esta ventana,pero como siempre bonitas tomas que solo un enamorado de la naturaleza sabe plasmar,saludos desde Zaragoza
Angel María
hace 10 meses
(Borrar)Jomar, gracias por tu amabilidad. No hay duda de que compartimos ese amor del que hablas. Saludos desde Viana.
Isabel Mata
hace 9 meses
(Borrar)Qué tal Angel María, compañero???
Cuanto tiempo llevo sin pasar por Pucela.
Veo que sigues brindadonos tu BELLAS fotografias.
Mi enhorabuena amigo por esta serie.
Te deseo un estupendo fin de semana y todo lo mejor para ti y los tuyos.
Saludos desde Córdoba.
Por cierto he mirado y no veo publicacioanes de LUISPAS.
Angel María
hace 9 meses
(Borrar)Hola, Isabel, ¡qué alegría volver a saber de ti! Yo sigo al pie del cañón, aunque ahora con un pequeño receso, a la espera de ese otoño que no sé si llegará: ¡qué agostado está todo por aquí!
Tampoco sé de LUISPAS, a quien también echo de menos. Ójala se asome pronto.
Muchas gracias, amiga; salud y alegría para ti y los tuyos, y para esa hemosísima ciudad califal.
violante
hace 5 meses
(Borrar)hola angel maria. ya se que estas fotos las publicaste hace mucho tiempo pero las he visto y he recordado que cuando estuve viviendo una temporada en un pueblecito de granada, frente a mi balcon habia unos matojos que algo tendrian que les encantaba a los jilgueros.venian en parejas, picoteaba uno y el otro vigilaba. despues se iban los dos juntos. era precioso verles asi, comiendo y cantando a la vez.para mi no hay pajaro mas bonito ni mejor canto que el de estos pajaros.
un saludo.
Angel María
hace 5 meses
(Borrar)Hola, Violante. Es cierto, los jilgueros tienen un bello cantar y precioso plumaje; su alimento favorito son las semillas de cardos y otros arbustos espinosos, por eso una primavera húmeda les garantiza alimento abundante. Siempre, desde la infancia,me ha gustado observarlos en mi patio; me gusta su canto, su fidelidad y colaboración de pareja, sus costumbres y su forma de desplazarse. Y, por supuesto, sus hermosos colores que les hacen parecer flores que vuelan. Gracias y un cordial saludo.