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6 cascadas españolas que te van a dejar boquiabierto

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El aumento notable de las temperaturas, la floración de las plantas y los días cada vez más largos hacen de la primavera la estación idónea para disfrutar de la naturaleza. Y qué mejor forma de hacerlo, que haciendo un recorrido por la geografía española en busca de las cascadas más bonitas. Te traemos 6 cascadas españolas que te van a dejar boquiabierto, ¿serás capaz de decidirte por una o querrás visitarlas todas?

El Salto del Nervión (Burgos/Álava)

 

Empezamos nuestro recorrido con la cascada más alta de España, el Salto del Nervión. Situada en territorio fronterizo entre Burgos y Álava, es uno de los saltos de agua más impresionantes que puedes visitar en la península. Sus más de 200 metros de caída y el paisaje que la rodea, enmarcada dentro del Monumento Natural del Monte Santiago y el cañón del Delika, la hacen uno de los lugares más especiales que puedes visitar. ¡Desde el mirador del Nervión disfrutarás de las mejores vistas!

 

«El salto del Nervión«, por artberri. Licenciado bajo CC BY 2.0. Fuente: Flickr

Pozo de los Humos (Salamanca)

La gran nube de vapor que se forma a su alrededor, le brinda este característico nombre a la cascada salmantina, “Pozo de los Humos”. Y es que más que una cascada, la caída doble de más de 50 metros de altura del río Uces, parece una catarata. Un torrente de agua que no te va a dejar indiferente, como tampoco dejó a Unamuno, el famoso escritor bilbaíno escribió sobre su fascinación al ver esta cascada

 

“Pozo de los Humos”, por Hibiscus7. Licenciado bajo  CC BY-SA 4.0. Fuente: Wikipedia Commons

Fervenza do Ézaro (A Coruña)

 

Este enclave de la Costa da Morte, donde el río Xallas se funde con el Océano Atlántico, es la única desembocadura con forma de cascada en el mar de toda Europa. Una de las formas en que puedes visitarla, y que te recomendamos si vas al atardecer, es desde el mirador del Ézaro. En él, podrás disfrutar de la panorámica con el cabo de Finisterra de fondo. Pero si eres de los que les gusta combinar naturaleza y deporte, no te puedes perder adentrarte en la cascada en kayak. Tanto de día, como de noche (ya que iluminan la cascada a todo color) se organizan travesías para que disfrutes de ella desde el mar

«Fervenza do Xallas (Ézaro)«, por manuel alende. Licenciado bajo CC BY 2.0. Fuente: Flickr

Las Chorreras de Enguídanos (Cuenca)

 

Las Chorreras del río Cabriel en Enguídanos, en plena Serranía de Cuenca, son un espectáculo de agua color azul turquesa. Se trata de un recorrido de aproximadamente 4 kilómetros en el que podemos encontrar cascadas, rápidos y pequeñas pozas cristalinas. Desde 2019, son consideradas Monumento Natural y Reserva de la Biosfera por la UNESCO, por lo que es mejor que las visites en temporada baja y no esperes a los días calurosos, ya que puedes encontrarte con restricciones de aforo

«Pequeñas cascadas y pozas en las Chorreras de Arriba – Enguídanos (Cuenca)” por José Saíz Valero. Licenciado bajo CC BY 3.0. Fuente: Wikipedia Commons

Salt de Sallent (Barcelona) 

 

El salto de Sallent es la cascada más alta de Cataluña, con una caída libre de más de 100 metros. Ubicada en la riera de Rupit, un afluente del río Ter al norte de Barcelona, es una gran opción si quieres alejarte de la ciudad (pero no mucho) para hacer una ruta en familia. Su fácil acceso no cansará a los más pequeños y podréis disfrutar de las vistas que ofrece su mirador, tanto a la cascada, como a la montaña de l’Agullola sobre la que existe alguna que otra leyenda de gigantes, con la que podrás sorprenderles.

 

«Salt de Sallent«, por Jordi Domènech i Arnau. Licenciado bajo CC BY-SA 2.0. Fuente: Flickr

Seimeira de Vilagocende (Lugo)

 

Volvemos a Galicia para concluir nuestro listado de las mejores cascadas. En esta ocasión, recurrimos a Lugo, concretamente a Fonsagrada, donde se encuentra esta “seimeira” (nombre que reciben las cascadas en la zona) de aguas cristalinas de gran calidad. Y es que, aun siendo la más alta de las gallegas, lo especial de esta cascada no es su altura (54 metros de caída), sino el enclave verde en el que se encuentra, rodeada de árboles frondosos y verdor allá donde dirijas tu mirada. Sin lugar a dudas, por su fácil acceso, es otra buena opción para visitar en familia y respirar aire puro.

 

«Seimeira de Vilagocende«, por Lala Lugo. Licenciado bajo CC BY-SA 3.0. Fuente: Wikipedia Commons

Y si todavía no sabes por cuál de estas 6 cascadas decidirte, porque todas te han dejado boquiabierto, ya sabes… ¡Puedes “hacerte con todas”!