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David, albañil: "A veces no hay agua ni fresco para aliviar el calor"

Cristina Herrera

Cristina Herrera

David Sánchez es un joven albañil de 38 años de Málaga. Un trabajo físico que se complica aún cuando el termómetro supera cada vez más los 40ºC

David forma parte del sector de la construcción, probablemente una de las profesiones más ‘tocadas’ por las inclemencias meteorológicas. A su trabajo físico, se suman largas jornadas en las que tienen que aguantar «lo que toque»: desde intenso calor a inesperadas nevadas.

Ha realizado su trabajo como albañil en Benalmádena, Málaga, una zona de España que registra altas temperaturas en verano pero que, sobre todo, está notando un incremento de las lluvias torrenciales en los últimos años.

David Sánchez Craviotto, 38 años

Benalmádena Málaga

Albañil

«En 2019 tuvimos que dejar de trabajar durante varios días del verano porque el calor era horroroso»

¿Cuántas horas has trabajado al aire libre?

He trabajado ocho horas en exterior en condiciones normales porque trabajaba en vía pública y comenzaba a las 8:00 h y acababa a las 16:00 de la tarde, pudiendo ser hasta las 19:00 h o incluso más, según la tarea.

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

Lo que me gusta de mi trabajo es crear cosas de la nada o reconstruir lo estropeado o averiado.

¿Y lo más duro?

Mi trabajo es duro en general. Todo muy físico y constante, pero si además de las actividades físicas como puede ser una demolición o excavación, está la exposición solar y las inclemencias meteorológicas a las que estamos expuestos.

¿Cómo sufrís la meteorología cada vez más extrema en vuestro trabajo como albañiles?

Lo peor sin lugar a dudas es la calor. A parte de que hay altas temperaturas en verano, es sobretodo la gran humedad que crea una sensación térmica más amplia y llegando a subir más la dureza del trabajo. También añadir, la peligrosidad del sol y los rayos ultravioleta, que como soy blanco de piel me afecta más y me preocupa porque tengo antecedentes de cáncer de piel.

 

¿Notáis que los veranos cada vez son más tórridos?

La verdad es que conforme pasan los años los veranos son más duros y «duraderos». Comienzan en abril y las altas temperaturas pueden continuar hasta diciembre, con días de más de 25ºC. Además, cada año, tengo la sensación de que hay menos precipitaciones. No sé cómo estarán los pluviómetros y los registros comparado con años o décadas anteriores, pero mi sensación personal es que han bajado más del 30% las precipitaciones.

¿Recuerdas algún evento especialmente extremo en tu trabajo?

El verano del año pasado en el mes de julio, en el que se superaron los 40ºC, hubo un día, con el conocido «Terral», en el que tuvimos que dejar de trabajar durante muchos periodos de la jornada. Aunque normalmente aguantamos, aquel día fue de lo peor. No había agua suficiente para saciar esa sed, ni frescor para aliviar el calor. Simplemente fue horrible.