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Contaminación interior: la gran enemiga desconocida

Mar Gómez

Mar Gómez

OPINIÓN

Opinión

En la segunda quincena de julio arranca la canícula, el período del año en el que, estadísticamente, las temperaturas son más altas en nuestro país. Combatir el calor en los espacios interiores forma parte de nuestro día a día. Por ello, cuidar la calidad del aire interior se vuelve crucial. 

Decir julio es decir calor. Mucho calor. A partir de la segunda quincena, es frecuente que las temperaturas superen diurnamente los 35ºC en el sur de España o incluso los 40ºC. Las noches suelen tornarse tropicales en la región del Mediterráneo con valores que no suelen bajar de los 21ºC en las madrugadas

Este año esperamos que las temperaturas estén por encima de lo habitual. Por ello, debemos evitar encontrarnos en el exterior lo máximo posible, pero sobre todo en las horas centrales del día. Las recomendaciones para evitar golpes de calor pasan por mantenernos a una buena temperatura en espacios bien acondicionados de interior. De este modo, la calidad del aire en el interior se vuelve de suma importancia si queremos garantizar nuestro bienestar, algo que es posible gracias a purificadores como el nuevo Dyson Purifier Cool Formaldehyde que, además son ventiladores.

Habitantes tóxicos ocultos: los “asesinos invisibles”

Solemos pensar que únicamente hay polución en el aire exterior, pero lo cierto es que nuestros hogares están entre dos y cinco veces más contaminados. En casa nos encontramos con una serie de elementos contaminantes que no podemos ver pero que tienen un impacto directo en nuestra salud. 

Los más comunes son el polen y otros alérgenos, las bacterias y las esporas de los hongos son las más gruesas y también las más fáciles de percibir, pero hay otras mucho más difíciles de detectar y son las más peligrosas. 

 

Elaboración propia eltiempo.es con datos oficiales de diferentes estudios

Las partículas finas y ultrafinas pueden entrar en los pulmones con facilidad y permanecen durante largo tiempo en nuestros hogares. En este tipo se encuentra el formaldehído, un gas residual que desprenden los muebles y los productos de madera que contienen resina a base de esta sustancia, como el contrachapado o el conglomerado. 

 

Según datos del Institute for Health Metrics and Evaluation la contaminación ambiental está vinculado a 4,1 millones muertes prematuras a nivel mundial y forma parte del top 6 de riesgos de salud pública

También lo encontramos en otros materiales aislantes y en productos de bricolaje como pinturas, papel pintado, barnices y productos de limpieza. Este gas es incoloro y puede pasar desapercibido durante años, llegando a causar irritación en los pulmones, aumentar las alergias e incluso empeorar el asma.

Y es que este “asesino invisible” que es la contaminación interior puede afectar gravemente a nuestra salud,  llegando a provocar accidentes cerebrovasculares, enfermedades cardíacas, cáncer de pulmón y Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). Una casa mal aireada puede provocarnos irritación de ojos, nariz o garganta, así como dolores de cabeza, problemas respiratorios y afectar a la calidad de nuestro sueño.

¿Qué podemos hacer nosotros? Cuidar el aire que respiramos

Encender velas, poner ambientadores, el uso de productos de limpieza, cocinar, o la presencia de mascotas pueden hacer que empeore nuestra salud.  Sin embargo, a veces es inevitable que las actividades de la vida cotidiana tengan un impacto en la calidad del aire interior. Por ello, la tecnología actual nos permite despreocuparnos de la presencia de partículas tóxicas en el interior. Y es que los purificadores del aire que no solo retienen las partículas contaminantes, sino que además lanzan un potente flujo de aire purificado por toda la estancia.

Es el caso de Dyson Purifier Cool Formaldehyde, que no solo nos mantiene libres de tóxicos gracias a su tecnología Air Multiplier (con la que consigue proyectar más de 290 litros de aire por segundo) sino que además nos mantiene frescos en estos meses calurosos gracias a su función ventilador, algo que es especialmente necesario en esta época del año. Es decir, nos refresca a la vez que elimina el 99,95% de las partículas del aire de hasta 0,1 micras, las ultrafinas y destruye las moléculas del formaldehído.

“Para limpiar el aire del hogar, un purificador necesita más que un filtro; debe detectar automáticamente la contaminación, capturar los gases y las partículas microscópicas y proyectar aire limpio a cada rincón de la habitación”

Paul Dawson, Ingeniero jefe de las categorías de Cuidado del Aire y Cuidado Personal de Dyson

Los purificadores cobran más importancia que nunca en periodos de altas temperaturas. Diversos estudios revelan que el aumento de los termómetros va aparejado de un empeoramiento de la calidad del aire interior, facilitando la aparición de fatiga, el agotamiento o incluso trastornos del sueño. 

 

 

Estudios revelan que una mala calidad de aire interior puede producir varios trastornos del sueño como por ejemplo una disminución de la eficiencia del sueño

De hecho, diversos estudios revelan que una mala calidad de aire interior puede producir varios trastornos del sueño como por ejemplo una disminución de la eficiencia del sueño —el porcentaje de tiempo en la cama en el que estamos durmiendo—, la capacidad de iniciar y mantener el sueño o la somnolencia.

Pero, además, es muy importante que mantengamos una buena ventilación del hogar. Algunos expertos recomiendan no ventilar más de unos minutos las estancias, de modo que utilizar la tecnología es una solución cada vez más conveniente y relevante para potenciar el cuidado del aire que respiramos.