Así afecta el cambio climático a nuestra salud mental
El Cambio Climático humano afecta a la salud mental de millones de personas cada día y esa cifra no deja de aumentar año tras año
Mario Picazo
Este año, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) ha manifestado que existe una relación estrecha entre el cambio climático y el impacto negativo que este tiene sobre la salud mental.
Los problemas de salud mental afectan a millones de personas todos los días. Por eso, es fundamental que entendamos cómo el cambio climático puede también afectar nuestra salud mental.
Los expertos han analizado el impacto que sobre nuestra mente tiene la meteorología más extrema, generada por un planeta cada vez más cálido. También se han evaluado los efectos de la contaminación atmosférica en la salud mental.
El calor entre los impactos más directos para la salud mental
Hace ya varias décadas que sabemos que el cambio climático está aumentando las temperaturas en todo el planeta. Un aumento térmico que puede tener una variedad de impactos perjudiciales en la salud mental.
Un caso habitual es que las hospitalizaciones por trastornos psiquiátricos y las visitas psiquiátricas de emergencia tienden a aumentar durante las olas de calor. También se ha demostrado que las tasas de suicidios son más altas cuando el calor aprieta.

En un futuro, basándonos en los escenarios de temperatura previstos, se espera que los casos de suicido aumenten con el aumento de las temperaturas.
A pesar de los cálculos realizados hasta la fecha, los estudios que los expertos manejan sobre el vínculo entre el calor y el índice de suicidio requieren una mayor y detallada investigación.
La ciencia aún no conseguido entender bien el vínculo que existe entre calor y deterioro de la salud mental. Una hipótesis, es que las temperaturas más altas pueden empeorar el estado de ánimo. Eso hace que las personas se sientan más irritables y estresadas.
Ese estado anímico empeora los síntomas de los problemas de salud mental. A nivel mundial, también se ha demostrado que los períodos en los que se producen olas de calor están vinculados a sentimientos, en general, más negativos.
Más noches tropicales y ecuatoriales para perturbar el sueño
El calor también puede interrumpir el sueño y dormir mal puede empeorar los problemas de salud mental. Un exhaustivo estudio, que analizó diez mil millones de observaciones del sueño, encontró que las noches cálidas están limitando el sueño humano y eso es perjudicial.
Las noches cálidas son cada vez más frecuentes y limitan el sueño de millones de personas
A nivel mundial y de manera desigual se ha visto un hecho destacado. El impacto del calor es tres veces mayor para los residentes de países de bajos ingresos. Las condiciones ambientales en hogares y edificios en general, no son las más idóneas debido a los limitados recursos tecnológicos.
Finalmente, se ha observado que ciertos medicamentos que se recetan para problemas de salud mental pueden alterar la capacidad del cuerpo para regular la temperatura. El uso de ciertos medicamentos, puede hacer que algunos pacientes sean más vulnerables aún a las altas temperaturas.

La influencia de una meteorología cada vez más extrema
El cambio climático está provocando fenómenos meteorológicos más frecuentes y extremos, como inundaciones, tormentas o incluso de manera indirecta incendios forestales.
Las personas que viven con estos fenómenos presentes en su día a día, pueden estar expuestas a situaciones potencialmente traumáticas. Como resultado, son numerosas las personas que experimentarán niveles más altos de angustia psicológica.
Un parte de la población llega a desarrollar problemas de salud mental más graves. Por ejemplo, el trastorno de estrés postraumático, la depresión o los trastornos por uso de sustancias.
Los fenómenos climáticos extremos también pueden tener impacto en algunos de los determinantes sociales y económicos de la salud mental. Por ejemplo, al generar desempleo, dejar personas sin hogar o provocar inseguridad alimentaria y de abastecimiento de agua.
La calidad del aire y su relación directa con nuestra salud mental
Se ha demostrado que el cambio climático y el aumento de las temperaturas aumentan los niveles de alérgenos y contaminantes presentes en el aire. Una situación que empeora la calidad general del aire.
Los datos recopilados durante los últimas décadas sugieren que la mala calidad del aire puede afectar negativamente a la salud mental. Especialmente en los casos de depresión y ansiedad.
Un estudio realizado en Estados Unidos muestra como las personas mayores de 65 años expuestas a corto plazo a partículas PM2.5 y compuestos de dióxido de nitrógeno, experimentan un mayor riesgo de hospitalización aguda por trastornos psiquiátricos.
La mala calidad del aire puede afectar a diferentes sectores de la población
De manera similar, en el Reino Unido, los niveles elevados de contaminación del aire se han relacionado con un mayor uso de los servicios de salud mental. Es el caso especialmente entre las personas que viven con trastornos psicóticos o de estado anímico.
También se ha demostrado que la exposición a la contaminación del aire durante la niñez y la adolescencia está asociada con el desarrollo de problemas de salud mental. Suele ocurrir a medida que los jóvenes pasan a la edad adulta. Al parecer, la contaminación del aire afecta el desarrollo normal del sistema nervioso central.

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Adaptarnos al impacto del cambio climático es fundamental
Evitar que el cambio climático afecte a la salud mental de millones de habitantes del planeta pasa por reducir la dependencia de los combustibles fósiles. Usar energía limpia y renovable, detener la deforestación y restaurar nuestros hábitats naturales son las soluciones más directas para reducir su impacto.
Hay un buen número de estrategias de mitigación del cambio climático que pueden tener múltiples beneficios colaterales para la salud mental. Por ejemplo, cambiar a un modo de transporte más activo siempre que sea posible, como andar en bicicleta o caminar.
La adaptación al cambio climático es fundamental para luchar contra el deterioro de la salud mental
Ese tipo de prácticas puede tener un impacto positivo en la salud mental dado el vínculo que hay entre la actividad física y la salud mental. Del mismo modo, aumentar el acceso a los espacios verdes también puede tener impactos positivos en la salud mental.
Una investigación apoyada por el grupo Wellcome, ha demostrado que estar en un espacio verde como un bosque o un parque, aunque solo sea durante 15 minutos. Eso puede mejorar de forma inmediata y momentánea el estado de ánimo y reducir los sentimientos de ansiedad de los jóvenes.
Está claro que la mitigación es la palabra clave. Aun reduciendo las emisiones y cumpliendo los objetivos globales de cero emisiones para 2050, muchos de los impactos del calentamiento global van a ser irreversibles.
Eso implica que, para proteger la salud de millones en el futuro, vamos a necesitar también de una rápida adaptación al cambio climático que vaya llegando.