Aviso rojo por calor extremo en Pontevedra: hasta 40 ºC antes de un cambio de tiempo
Galicia afronta este martes una jornada excepcionalmente cálida, con aviso rojo en el Miño de Pontevedra ante la posibilidad de alcanzar los 40 ºC. Será el punto culminante del episodio.
Mar Gómez
El calor alcanza este martes 18 de agosto su momento más delicado en Galicia. La situación es especialmente adversa en el Miño de Pontevedra, donde está activo un aviso rojo por temperaturas máximas que pueden alcanzar los 40 ºC.
Un aviso rojo es el nivel más alto dentro del sistema Meteoalerta de AEMET y significa que el peligro asociado al fenómeno meteorológico es extraordinario. Este nivel de riesgo advierte de que las personas y bienes vulnerables o situados en zonas expuestas pueden sufrir impactos muy graves o incluso catastróficos y recomienda seguir las indicaciones de las autoridades y evitar desplazamientos que no sean estrictamente necesarios.
Aviso rojo en Pontevedra pero mucho calor en el resto de Galicia
La situación no se limita al valle del Miño pontevedrés. También encontramos avisos naranjas en diferentes zonas de Galicia. En las Rías Baixas se pueden alcanzar los 37 ºC, mientras que en el Miño de Ourense los termómetros pueden aproximarse a los 40 ºC y en el sur de Lugo llegar a valores próximos a 39 ºC.
Se mantienen además avisos de nivel amarillo en otros sectores, entre ellos zonas de montaña de Lugo, el interior de Pontevedra y diferentes áreas de Ourense, con temperaturas que pueden moverse aproximadamente entre los 36 y 38 ºC.

La predicción general para Galicia señala temperaturas máximas de 36 a 38 ºC en amplias zonas de la mitad sur, pudiendo alcanzarse valores cercanos a los 39 ºC en el valle del Miño.
La intensidad del episodio se entiende mejor si observamos lo ocurrido en las últimas horas. La estación de AEMET en Pontevedra alcanzó este lunes una máxima de 37,4 ºC, después de registrar 35,9 ºC el domingo.
¿Qué implica realmente un aviso rojo por calor?
Los avisos meteorológicos no indican simplemente que vayamos a superar una determinada temperatura.
AEMET establece los umbrales teniendo en cuenta la climatología de cada región y los posibles impactos asociados. Alcanzar 40 ºC en una zona poco acostumbrada a esos valores puede tener consecuencias diferentes a registrar esa misma temperatura en lugares donde el calor extremo es climatológicamente más frecuente.

Además, la peligrosidad no depende únicamente de la máxima. La duración del episodio, las temperaturas nocturnas, la humedad, la exposición directa al Sol y la vulnerabilidad de cada persona condicionan el impacto real.
Nuestro organismo necesita mantener una temperatura interna relativamente estable. Cuando hace mucho calor utiliza principalmente la sudoración para perder energía mediante evaporación y aumenta el flujo sanguíneo hacia la piel. Si el ambiente es demasiado cálido, la exposición se prolonga o existe deshidratación, ese sistema de refrigeración puede resultar insuficiente.
Por eso durante jornadas de aviso rojo hay que prestar especial atención a personas mayores, niños, enfermos crónicos y quienes trabajan o realizan actividad física al aire libre.
Miércoles: desaparecen los avisos
La buena noticia es que el episodio tiene las horas contadas.
Este miércoles se desactivarán los avisos por altas temperaturas en Galicia y comenzará un descenso térmico, especialmente acusado en el oeste.
Las temperaturas mínimas presentarán pocos cambios en general, con ligero descenso en A Mariña, mientras que las máximas descenderán en buena parte de Galicia. La bajada será notable en el suroeste.

Y este descenso tiene una explicación meteorológica: cambia la masa de aire y también la circulación del viento. Dejaremos atrás el flujo que está favoreciendo la llegada de aire muy cálido para entrar progresivamente en una situación dominada por vientos más frescos del norte y noroeste.
Jueves: de los 40 ºC a la lluvia
Y el cambio será todavía más evidente el jueves 20 de agosto. Se espera una jornada nubosa o cubierta, con posibilidad de brumas y nieblas dispersas durante la mañana y la tarde en zonas altas del interior.
Además llegarán lluvias y chubascos que recorrerán Galicia de noroeste a sureste, siendo menos probables durante la noche.

Las temperaturas volverán a descender y la bajada de las máximas será notable en el interior. Los vientos soplarán del norte y noroeste, en general flojos o moderados.
En apenas 48 horas, por tanto, algunas zonas pasarán de un escenario de calor extraordinario a otro mucho más fresco, nuboso y con precipitaciones.
¿Cómo puede cambiar tanto el tiempo en tan poco tiempo?
Galicia se encuentra en una posición especialmente sensible a los cambios de circulación atlántica.
Durante un episodio cálido, determinados flujos pueden transportar aire muy caliente desde el interior de la Península hacia el noroeste. En su recorrido, esa masa de aire puede calentarse todavía más al descender hacia algunos valles. Pero basta con que la circulación gire hacia el norte o noroeste para que comience a entrar aire procedente del Atlántico, mucho más fresco y húmedo.
Será la lluvia.