Avistamiento excepcional: un tiburón zorro sorprende en aguas del sur de Tenerife
Cristina Herrera
Las aguas de Tenerife han vuelto a captar la atención de la comunidad científica y de los aficionados al buceo tras el avistamiento de un tiburón zorro (Alopias superciliosus) en el Faro de la Rasca, en Las Galletas.
El hallazgo, registrado en un vídeo grabado a 35 metros de profundidad en una zona de coral negro tal y como ha publicado el periódico El Día, documenta la presencia de esta especie en los fondos marinos del sur de la isla, un evento inusual que ha despertado gran interés.
Las imágenes han sido difundidas por la cuenta de Instagram del Club de Buceo de Tenerife Adaptasub, liderado por Javier Martín Rodríguez.
Un escualo esquivo en Canarias
El tiburón zorro, identificado por su aleta caudal extraordinariamente larga, es una especie oceánica que habita en aguas profundas y templadas. Su presencia cerca de la costa no es común, lo que hace que este avistamiento sea particularmente llamativo. Conocido por su técnica de caza singular, utiliza su cola para aturdir a sus presas antes de alimentarse, un comportamiento que lo distingue entre los tiburones pelágicos.
El Faro de la Rasca, ubicado dentro de la Reserva Natural Especial de Malpaís de la Rasca, es un enclave marino de gran riqueza biológica. La zona es un punto de referencia para inmersiones submarinas debido a la diversidad de especies que habitan sus aguas, lo que convierte cada avistamiento en una oportunidad valiosa para la ciencia y la conservación de la biodiversidad marina.
Un hallazgo que refuerza la importancia de la conservación
Las imágenes, difundidas en redes sociales y grabadas por la buceadora Laura Centeno, han generado reacciones entre expertos en biodiversidad marina, quienes destacan la importancia de proteger los ecosistemas donde se encuentran estos tiburones. El tiburón zorro está catalogado como especie vulnerable debido a la sobrepesca y la degradación de su hábitat. Su avistamiento en Canarias es poco frecuente, lo que subraya la necesidad de medidas de conservación más estrictas.
La presencia de este escualo en Tenerife se suma a otros descubrimientos recientes en las aguas del archipiélago, como el avistamiento del llamado pez diablo semanas atrás. Estos hallazgos refuerzan la singularidad del ecosistema marino canario y la importancia de su protección ante las amenazas que enfrenta debido a la actividad humana y el cambio climático.