Caos en Mallorca por una tormenta que dejó rachas de hasta 122 km/h

Los servicios de emergencia del 112 registraron casi 300 incidentes hacia media tarde.

Redacción

En un lapso de tan sólo una hora, aproximadamente entre las diez y las once de la mañana, la isla de Mallorca se vio envuelta ayer en un estado de caos debido a los estragos causados por el intenso temporal llamado «Betty».

Este intenso fenómeno barrió la isla de sur a norte, trayendo consigo vientos huracanados que alcanzaron velocidades de hasta 122 kilómetros por hora. Las consecuencias fueron inmediatas: el servicio de emergencias 112 registró casi trescientos incidentes hacia media tarde.

Los municipios costeros de la bahía de Palma fueron los más afectados, convirtiéndose en el epicentro de la situación y dejando los vídeos e imágenes más impactantes.

En medio del caos, varias personas resultaron heridas. Entre ellas, alrededor de media docena de turistas que sufrieron cortes por la ruptura de cristales en la Estación Marítima. Además, una mujer embarazada sufrió heridas en una pierna al ser golpeada por un cartel que se desprendió en Calvià.

La situación se volvió aún más tensa cuando un crucero turístico de más de 300 metros de longitud se desprendió de sus amarras en el Puerto de Palma. Este incidente ocurrió justo mientras los bomberos estaban realizando un simulacro. El crucero quedó a la deriva y finalmente colisionó con la popa de un petrolero atracado en el extremo opuesto del puerto.

¿Qué pasó en Mallorca ayer? ¿Fue un huracán?

Según los expertos de ElTiempo.es «la jornada del domingo estuvo marcada por la meteorología adversa en las Islas Baleares. Las precipitaciones fueron muy relevantes, con acumulados que superaron los 100 mm en sitios como Escorca y Sóller. En otras muchas zonas, como Pollença o Sa Pobla también superaron los 80mm. En la ciudad de Palma, la estación de la universidad recogió algo más de 45mm.»

No sólo la lluvia fue relevante, ya que el viento también causó estragos. En Capdepera las rachas alcanzaron los 122 km/h, y en Sierra de Alfabia los 120 km/h. En el aeropuerto de Palma las rachas superaron los 100 km/h de la mano de una línea de turbonada, una estructura de tormentas organizadas.