China guarda un secreto en Tiangong que mira directamente a la Luna

China ha lanzado su nueva misión tripulada a la estación espacial Tiangong. Entre los astronautas que han viajado, uno de ellos permanecerá un año en órbita…

Alejandro Riveiro

China sigue trabajando en su programa espacial, con una nueva misión tripulada a la estación espacial Tiangong. La misión Shenzhou-23 ya ha llegado al laboratorio orbital y es parte del objetivo de Pekín de conseguir enviar seres humanos a la Luna en 2030…

Una misión que podría ser muy especial (pero aún no lo sabemos)

Uno de los objetivos de la Agencia Espacial China es que uno de los astronautas que ha viajado en esta misión pase un año completo en órbita. Será un paso importante en sus aspiraciones de conseguir enviar una misión tripulada a la superficie de la Luna.

El lanzamiento se produjo el pasado domingo y transcurrió sin grandes novedades. Tras tres horas y media de vuelo, la cápsula llegó a su destino. Esta misión es especial también porque, por primera vez, ha viajado una astronauta de Hong Kong.

Se trata de Li Jiaying, de 43 años (o Lai Ka-ying, como se escribe su nombre en chino cantonés), que había trabajado anteriormente para la policía de Hong Kong. Los otros dos astronautas son Zhu Yangzhu (ingeniero espacial) y Zhang Zhiyuan (antiguo piloto de la fuerza aérea), ambos de 39 años.

Este último también viaja por primera vez al espacio. China es muy hermética en cuanto a los objetivos de sus misiones en la estación Tiangong. Lo único que han desvelado es que, en los próximos meses, llevarán a cabo diferentes proyectos científicos.

El experimento más importante, sin duda, será la estancia de un año en órbita por parte de uno de los miembros de la tripulación. El objetivo es estudiar los efectos de la microgravedad en una estancia tan prolongada lejos de la gravedad terrestre.

Uno de los objetivos de la Agencia Espacial China es que uno de los astronautas que ha viajado en esta misión pase un año completo en órbita.

Es parte del proceso de preparación de China para sus misiones tripuladas a la Luna, primero, y posteriormente a Marte. Lo más sorprendente es que, en realidad, todavía no sabemos qué astronauta permanecerá un año en la estación espacial.

Un anuncio que llegará más adelante

Según ha explicado la propia agencia, se desvelará más adelante, en función del progreso de la misión. El objetivo es comprender el efecto a largo plazo en la pérdida de masa ósea, de masa muscular, la exposición a la radiación, alteraciones del sueño y cambios de comportamiento y psicológicos.

Pensando en la Luna, también será muy importante tener sistemas de reciclado de aire y agua fiables. Será muy importante poder gestionar las emergencias médicas, lejos de la Tierra, de una manera efectiva. Son solo algunas de las lecciones que China necesita aprender.

Por ello, Tiangong es un lugar fantástico para ese proceso de aprendizaje, porque permite entender las implicaciones de mantener ocupada su estación permanentemente. Las estancias de un año son un paso muy importante para los siguientes objetivos.

No es descartable que veamos otros astronautas, tras esta misión, que realicen experimentos similares. Algo que ayudará a entender mejor cómo se comporta cada persona y que servirá para preparar la estancia en la Luna y en otros objetos celestes como Marte.

Hasta ahora, las tripulaciones de las misiones a Tiangong han permanecido, en general, seis meses en órbita. Shenzhou-23 también será una misión importante como primer paso para competir con Estados Unidos en esa nueva carrera espacial.

Tiangong es un lugar fantástico para ese proceso de aprendizaje, porque permite entender las implicaciones de mantener ocupada su estación permanentemente.

El país norteamericano busca regresar antes de 2030 y tiene previsto que las misiones Artemisa IV y V puedan desarrollarse en 2028. Aunque depende del progreso en los vehículos Starship, de SpaceX, y Blue Moon, de Blue Origin.

China también trabaja en su futura base lunar

Por otro lado, China también está probando el equipo que será necesario para poder establecer una presencia permanente en la Luna. Por un lado, espera utilizar su nueva cápsula, Mengzhou, en algún momento de este mismo año.

Su objetivo es reemplazar a la cápsula Shenzhou y llevar astronautas a la Luna cuando llegue el momento. Además, el gigante asiático espera construir la primera fase de su futura base lunar, la Estación Internacional de Investigación Lunar (ILRS, por sus siglas en inglés) en 2035.

Por otro lado, y en un futuro mucho más cercano, también espera dar la bienvenida al primer astronauta extranjero que viaje a Tiangong. Se tratará de un astronauta pakistaní que, se espera, viaje a la estación a finales de este mismo año.

El gigante asiático espera construir la primera fase de su futura base lunar, la ILRS, en 2035.

En las últimas décadas, China ha avanzado de manera muy marcada con su programa espacial. Ha sido un país muy importante en la exploración de la Luna con las misiones del programa Chang’e. También está explorando la superficie de Marte.

Todo esto, hay que recordar, viene motivado porque China está excluida de la Estación Espacial Internacional desde 2011. En aquel entonces, Estados Unidos decidió prohibir a la NASA colaborar con la agencia espacial china.

Por ello, el país se vio obligado a dedicar muchos más recursos a su propio programa. Ahora estamos viendo los resultados, traducidos en un progreso que está llevando al gigante asiático a empezar a asomar en el liderazgo de la exploración espacial… ¿Llegará a la Luna antes que EE. UU.?

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