Científicos aconsejan prohibir la anguila, que deja 828.000 euros en Galicia
Sergio Delgado Martorell
Galicia representa una parte muy importante del sector de la pesca ya no solo para España, sino también para la Unión Europea. Según datos oficiales, esta comunidad genera alrededor de 1.000 millones de euros anuales solo en capturas extractivas. O lo que es lo mismo, el 57,4% de toda España y el 15% del total de la UE.
Una cifra que podría estar en peligro si Bruselas sigue con su plan de cuotas, y decide prohibir la pesca de una especie en concreto, la anguila europea o la Anguilla anguilla. ¿La razón? su situación es, según los científicos, más crítica que nunca.
Según el ICES (Consejo Internacional para la Explotación del Mar), la anguila europea en Galicia está “muy por debajo de los posibles puntos de referencia del límite biológico”.
Es decir, de la población que nace en el mar, crece en los ríos y vuelve al mar donde es pescada para el consumo humano. Tanto que se aconseja parar de pescarla durante 2026.
Y claro, esto sería una faena para las arcas de los marineros gallegos que verían diezmada su facturación en 828.000 euros. Siendo las zonas de Arousa, Ferrol y Vigo las más afectadas, así como las que se extraen directamente del río Miño.
Hay que darles tiempo para que crezcan
Los científicos son claros al respecto: se necesita un mínimo de seis meses al año para que estas anguilas completen todo el proceso que hemos contado anteriormente. Y aún así, con ese tiempo mínimo solo regresarían al mar el 40% de ellas.
En Galicia, la flota de bajura autorizada para anguila o nasas butrón tuvo un permiso oficial este año de seis meses en las rías de Vigo y Arousa, del 1 de abril al 30 de septiembre; y tres en la de Ferrol, del 1 junio al 30 de septiembre. Tiempo, al parecer, insuficiente para que el animal complete su ciclo biológico.

Las angulas disparan su precio a 700 euros el kilo
En el tramo del río Miño compartido por España y Portugal, la campaña de la angula se adapta a la luna nueva, permitida del 16 al 24 de noviembre, del 16 al 24 de diciembre, del 15 al 22 de enero y del 14 al 21 de febrero.
En este tramo se extraen las codiciadas y escasas angulas, larvas de las anguilas que acostumbran a medir entre los cuatro y los ocho centímetros. Y llegándose a pagar la friolera de 721 euros el kilo.
En lo que llevamos de 2025, se han podido subastar algo más de 260 kilos, algo menos del 50% de lo que se subastó el año pasado y a un precio medio de 619 euros/kilo. Una auténtica fortuna. Mientras que otras CCAA como País Vasco han suspendido la campaña y Cantabria, de momento, se lo piensa pero la mantiene entre noviembre y el próximo mes de febrero.
Las anguilas de Arcade, Carril y Ferrol muchísimo más económicas
Por su parte las anguilas de la zona de Ferrol, Carril y Arcade con un tamaño que rara vez superan los 90 centímetros de largo son más económicas. Pero igualmente han sido propuestas por la Comisión Europea para declararlas en peligro de extinción como la europea. Lo que conllevaría a prohibir su pesca y venta. Lo que se ha tomado con la negativa de la Consellería do Mar y el Parlamento de Galicia.
De hecho, ha sido la propia Consellería la que asegura haber constatado que la población de este animal ha aumentado según estudios propios. Y que podría, incluso, crecer a medio plazo.
Son las más vendidas en Galicia con cerca de 38.000 kilos este año, una oferta que ha crecido un 11 % respecto al 2024, siendo Arcade donde más se vende llegando a subastar casi 21.000 kilos y a una media de casi 16 euros.
Viaje de ida y vuelta al Mar de los Sargazos
Al otro lado del Atlántico norte, en el Mar de los Sargazos nacen las anguilas cuyas corrientes las llevan a estuarios europeos y del norte de África. Desde allí suben por los ríos donde se desarrollan para regresar al lugar de origen y reproducirse.
Las Anguilla anguilla alcanzan la madurez sexual entre los 6 y 12 años los machos y entre los 8 y los 13 años las hembras, pudiendo vivir hasta 30 años.
Las anguilas europeas han sido catalogadas como una especie en peligro crítico de extinción desde 2007 por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Y tienen venta restringida desde 2009, al figurar en el apéndice II de la Cites–la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestre.