De no creer: un ciervo campa por Zamora y se refugia en un ‘parking’ del centro
Sergio Delgado Martorell
En un parking al uso nos podemos encontrar casi de todo. Lo lógico son coches y motocicletas aparcadas. También bicicletas, patinetes o incluso cualquier objeto que haya podido dejar ahí un vecino, como carros de la compra, bolsas, ruedas… pero lo último que nos esperamos encontrar es un ciervo.
Desgraciadamente para el animal, la escena ha sucedido en un parking del centro de Zamora donde, desorientado y asustado, el ciervo no había entrado ahí con ninguna finalidad concreta. Con toda probabilidad ese era uno de los pocos lugares donde le hubiera gustado estar.
Lo que ha pasado con el ciervo del parking de Zamora
El incidente ocurrió el pasado domingo 9 de noviembre al mediodía. Numerosos vecinos llamaron al 112 alertando que había un ciervo corriendo por las calles del casco antiguo de la ciudad.
El animal había cruzado una zona arbolada que separa el extrarradio de Zamora del centro histórico y se había colado por las centenarias calles de la ciudad castellanoleonesa.
Sobre las 15 horas, el ciervo ya había alcanzado carreteras y calles escapando de coches y personas que no salían de su asombro. Él tampoco. Tan asustados estaban los vecinos con la gran cornamenta del animal, como él mismo por haber salido desorientado del bosque de Valorio donde reside.
En pocos minutos, los servicios veterinarios municipales, la Policía Local y la Policía Municipal coordinaron un dispositivo para capturarlo. Y con el objetivo de que ni el ciervo ni nadie resultara herido. Ahora, la urgencia era atraparlo.
La ruta del ciervo durante la tarde del domingo
Atraparlo no fue fácil. Una de las primeras calles donde se le vio fue por la de Doctor Fleming para avanzar hacia el parque de San Martín, que es precisamente una de las zonas más concurridas.
Una vez llegado al parque vislumbro un parking subterráneo que creyó seguro y se metió. Fue en este punto donde los agentes pudieron contenerlo, cerrando los accesos a los vecinos y preparándose para atraparlo.
Sin embargo, el ciervo presentaba un importante estado de nerviosismo por lo que el dispositivo para dar con él sin lastimarlo duró horas. Al parking acudieron dos veterinarios especializados que, una vez distraído el animal, consiguieron sedarlo mediante el uso de daros tranquilizantes.
Una vez capturado, se pudo comprobar que el ciervo presentaba algunas lesiones fruto de su “tour” por la ciudad. Lesiones que fueron tratadas en el mismo aparcamiento y que, afortunadamente, no revistieron mucha gravedad salvo heridas superficiales.

De vuelta al entorno natural
Según declaraciones de la Concejalía de Protección Ciudadana de Zamora, el animal fue trasladado con un vehículo adaptado a una zona familiar para él, donde no se sintiese ni violentado, ni desorientado al despertar.
Una vez se terminó de despertar del todo, el ciervo emprendió su vuelta a las zonas más densas del bosque donde vive junto al resto de animales en su hábitat natural.
Pero, ¿por qué terminó un ciervo en el casco antiguo de Zamora? Las hipótesis son varias. Desde una desorientación del animal, cambios estacionales propios del cambio climático, desplazamiento forzado, una huida de otro animal o un ruido que le asustó.
También hay que tener en cuenta que la expansión de la ciudad hacía las zonas naturales está provocando una ocupación de áreas donde antes habían solo animales y donde éstos no tenían problemas en encontrar alimentación, pudiendo vivir en paz y armonía con su entorno.