Cómo quitar la nieve de forma más ecológica (sin sal)

Existen alternativas a la sal para quitar la nieve de forma más ecológica, para evitar que dañe al medio ambiente. Aquí te las contamos.

María José Montesinos

María José Montesinos

La nieve ha llegado pronto este invierno y unas cuantas localidades se han encontrado con la necesidad de pelearse con este blanco elemento. Tradicionalmente se ha recurrido a esparcir sal sobre las superficies nevadas, a fin de derretirla, ya que consigue rebajar el punto de congelación del agua de cero a -15 grados centígrados. Pero puede causar perjuicios indeseados sobre el medio ambiente. Te explicamos cómo quitar la nieve de forma más ecológica.

La nieve ya ha hecho su aparición este invierno. Fuente: Pixabay

La sal común es el elemento más usado para acabar con la nieve, pero no desaparece con ella, sino que se queda en el suelo, y permanece en él, provocando salinidad y afectando a la biodiversidad del entorno.

La sal provoca daños en el medio ambiente

Un estudio del Ministerio de Medio Ambiente canadiense detectó daños serios en la vegetación a una distancia de hasta 200 metros de las carreteras tratadas con sal, lo que acaba provocando una disminución de la biodiversidad. Además se detectaron toxicidad en los músculos y la sangre y tejidos de algunos animales tras ingerir el agua salada.

Usar sal para quitar la nieve puede causar también perjuicios económicos en calles e infraestructuras

El daño abarca también a las zonas urbanas, ya que la sal tiene la propiedad de erosionar carreteras y degradar infraestructuras. Puede además corroer tuberías y amenazar el suministro de agua potable. Es decir, que también causa perjuicios económicos.

La sal puede degradar las carreteras. Fuente Pixabay

Los efectos económicos no son pocos, ya que el cloruro sódico es un compuesto con propiedades corrosivas. Puede acelerar la oxidación de la chapa y los bajos de los automóviles que circulan por las carreteras donde se ha esparcido la sal. La unión de sal, hielo y la acción de las quitanieves despejando las vías pueden conducir a la acumulación de agujeros y baches tanto en las calles como en las autopistas. Quitar la sal de forma más ecológica tiene también otras ventajas.

Soluciones alternativas a la sal

“La salinidad tiene efectos dañinos pero suele aplicarse habitualmente en áreas dónde se diluye con facilidad” explica el edafólogo David Badía, Departamento de Ciencias Agrarias y del Medio Natural del CPS de Huesca. Como alternativa recomienda “el cloruro de calcio, aunque es más caro”. La ventaja está en que “el el CaCl, al no llevar sodio, como la halita o sal común (NaCl), solo tiene un cierto efecto osmótico”. 

En algunas ciudades españolas ha comenzado a sustituirse la sal por salmuera, menos dañina

Otra solución que apunta este científico para quitar la nieve de manera ecológica y que se ha empezado a usar en ciudades españolas es “sustituir la sal por salmuera”.  Lo cual es usar una solución saturada de sal, que es lo mismo pero menos concentrado, y por tanto menos perjudicial. 

Las nevadas copiosas son un problema para la circulacion. Fuente: Pixabay

En Estados Unido se ha utilizado el acetato de calcio-magnesio como la alternativa con menos puntos negros en su contra. Se trata de un material sólido que se usa disuelto en agua y que no afecta a animales ni plantas, no oxida los coches ni daña las carreteras. Similares efectos tiene  el acetato de potasio, muy usado como base en anticongelantes comerciales libres de cloro.

Existen productos alternativos al uso de la sal, pero no resultan tan económicos

Desafortunadamente, se trata de productos con un coste que multiplica el de la sal, un elemento muy barato y fácil de conseguir. Una llamativa solución es la aplicación de urea como sustituto de la sal, un método usado principalmente en los aeropuertos pero tampoco es una opción libre de controversia, ya que también puede acabar teniendo efectos negativo contra el medio ambiente.

Quitar la nieve con palas es menos dañino que recurrir a la sal. Fuente: Pixabay

Sin embargo, el coste de estos productos puede ser 20 veces superior al de la sal, una cuestión que limita su utilización generalizada. Sus defensores argumentan que los nuevos métodos de producción rebajan cada vez más sus precios y es una forma de quitar la nieve de manera ecológica.

VÍDEO: INGREDIENTES NECESARIOS PARA QUE NIEVE

Nuevos productos para la nieve

También se ha descubierto los efectos positivos del zumo de remolacha. No solo no perjudica al  medio ambiente sino que este líquido es capaz de soportar temperaturas de hasta -28C, por lo que mejora incluso los resultados de la sal. La idea puede parecer curiosa pero ya se utiliza en países acostumbrados a la nieve,  como Canadá.

El zumo de remolacha, las cenizas o los posos de café también sirven para reducir la nieve

Otro modo de quitar la nieve de manera ecológica es usar cenizas. Podemos utilizar las que sobren de la chimenea o el fuego. En realidad hay muchos elementos que servirán para rebajar la temperatura de congelación de la nieve si los mezclamos con ella.

Para quitar la nieve de forma ecológica hay quien recomienda echarle posos de café. Después de secarlos bien, los posos de café comenzarán a absorber la luz del sol, incluso aunque esté nublado y la nieve o el hielo en las calles o los caminos de entrada a casa comenzarán a derretirse. Todo ello sin dañar el césped o el jardín.

El tradicional método de retirar la nieve con pala es eficaz y ecológico

Si se forma nieve con espesor considerable, lo mejor será coger la pala y empezar a quitarla cuanto antes si puede ser, así evitaremos que se solidifique. Si no disponemos de pala, una escoba de barrer servirá, todo será mejor que dejar que se formen las temidas placas de hielo., y es una manera de quitar la nieve de foma más ecológica. que echar líquidos anticongelantes.

Cómo quitar la nieve del coche

En el caso de tener que quitar la nieve para mover nuestro coche, la arena es una buena opción. Coger arena  y esparcirla sobre la nieve o el hielo no necesariamente los derretirá, pero proporcionará una mayor tracción a las ruedas. Si no se dispone de arena, sirve también el alpiste para pájaros o las astillas de madera. Ninguno de estos elementos son particularmente dañinos para el medio ambiente.  

En invierno es posible ver una estampa parecida en localidades de montaña. Fuente: PIxabay

Un problema importante en el caso de nieve, y especialmente de hielo es cómo quitarla de la luna delantera, ya que de otra manera no podemos conducir con seguridad. Lo mejor es una rasqueta de goma, para que no dañe el cristal, y aplicarnos a rascar hasta remover todo el hielo y la nieve que lo cubre. Si no se dispone de una rasqueta, se puede usar una tarjeta de plástico. Aunque que sea una que ya no nos sirva, porque quedará inutilizada.

Una tarjeta de plástico puede servir para eliminar el hielo de la luna del coche

Lo que nunca debe hacerse es aplicar agua caliente, ya que con el contraste de temperaturas es muy posible que se rompa el cristal de la luna. Hay quien afirma usar agua tibia mezclada con lavavajillas como anticongelante casero, pero no parece un método muy fiable y tampoco resulta ecológico. Otros prefieren usar alcohol para derretir la nieve, algo que no tiene los riesgos del agua caliente.

Nieve en los tejados

Otro de los peligros graves cuando cae una nevada copiosa es el peso que se acumula sobre los tejados, poniendo en riesgo su estabilidad. Lo más habitual es subirse a él e ir quitando la nieve a paladas. Pero los escandinavos, muy acostumbrados a vérselas con el blanco elemento cuentan con una técnica muy curiosa que elimina la nieve de los tejados de manera más rápida.

Quitar la nieve del tejado puede ser un problema. Fuente: Pixabay

La ingeniosa técnica de los noruegos para quitar la nieve del tejado de forma relativamente rápida, y por tanto más segura, es pasar una cuerda entre dos personas, por la parte inferior de la acumulación de nieve, de manera que se ‘corte’. La nieve irá poco a poco resbalando, hasta que caiga al suelo por la fuerza de la gravedad, sin tener que hacer más esfuerzo por nuestra parte. Solo hay que tener cuidado con no estar debajo cuando caiga.