Confirmado: este rayo tiene el récord del más largo medido en la Tierra
El nuevo rayo estudiado bate los registros anteriores llegando a alcanzar una longitud de 829 kilómetros, la distancia de París a Barcelona
Mario Picazo
No es fácil determinar cuál es el rayo más largo registrado, pero la Organización Meteorológica Mundial ha validado que cumple con esas características tras un cuidadoso análisis de datos satelitales de alta resolución.
Se trata de un rayo de dimensiones nunca vistas que muestra que las tormentas eléctricas pueden generar descargas de escala continental.
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Las tormentas eléctricas más grandes
Este evento no es reciente, ya que ocurrió el 22 de octubre de 2017. Gracias a las nuevas tecnologías, se han podido analizar sus características con mayor detalle. Este mega destello ocurrió durante un amplio sistema de tormentas que afectó el centro de Estados Unidos.
Los expertos no lo notaron en su momento, pero una revisión posterior de los registros ha permitido confirmar que recorrió 829 kilómetros en horizontal, con un margen de error de apenas unos kilómetros.
El rayo se movió por el este de Texas hasta las cercanías de Kansas City, atravesando varios estados en solo unos segundos. Para entender su magnitud, esa distancia es comparable a la que existe entre Barcelona y París. Es sorprendente que un rayo pueda alcanzar una longitud tan grande.

Las grandes tormentas generan megaflashes
Estos rayos enormes se conocen como megaflashes y son diferentes del rayo típico asociado a una nube de desarrollo vertical. Estas excepcionales corrientes eléctricas se desarrollan dentro de grandes núcleos de tormentas, llamados sistemas convectivos de mesoescala.
La enorme cantidad de energía generada permite que la actividad eléctrica se propague lateralmente durante cientos de kilómetros.
Normalmente, los rayos apenas superan unos pocos kilómetros de longitud y duran fracciones de segundo. Sin embargo, estos fenómenos extremos van mucho más allá y representan un verdadero desafío para la meteorología tradicional.
A medida que se ha mejorado la tecnología para medir la longitud de un rayo, se han podido realizar las correcciones necesarias

Es importante recordar que, aunque la luz de un rayo se propaga a unos 300.000 kilómetros por segundo en el aire, no avanza instantáneamente.
La luz viaja a esa velocidad enorme por lo que se conoce como el canal del rayo. Técnicamente se llama líder escalonado y avanza a velocidades mucho más bajas, entre 100.000 y 1.000.000 de metros por segundo. En su tramo final, el destello ilumina todo el trayecto.
El récord supera los registros anteriores
El récord descubierto ahora ha dejado atrás otros registros anteriores. Hasta hace poco, algunos se consideraban muy relevantes.
En abril de 2020, se registró un rayo de aproximadamente 768 kilómetros en el sur de Estados Unidos, que durante un tiempo tuvo el título de más largo del mundo. Anteriormente, un destello de 709 kilómetros iluminó los cielos del sur de Brasil en 2018, convirtiéndose en el referente en distancia recorrida.
No solo se mide la longitud de los rayos, sino también se registran los récords de duración del destello. Hasta ahora, el rayo que más tiempo ha iluminado el cielo se produjo en junio de 2020 entre Uruguay y el norte de Argentina.
En esa ocasión, brilló durante 17,1 segundos. Esta duración es realmente sorprendente para un fenómeno eléctrico de este tipo.
Nuevas tecnologías monitorizan la Tierra cada segundo
Todos estos registros en el libro de los récords de descargas eléctricas tienen algo en común: se han identificado gracias a los sensores de detección de rayos instalados en satélites geoestacionarios de última generación.
Con el avance de las tecnologías satelitales, ahora podemos observar el desarrollo completo de las descargas. Hace unas décadas, eso era casi imposible con las redes terrestres tradicionales, limitadas por su alcance y resolución.
Con los avances en el estudio de la atmósfera, entendemos cada vez mejor cómo funcionan las tormentas eléctricas y lo que pueden generar. Es importante conocer la verdadera dimensión de la actividad eléctrica en la atmósfera, ya que los datos pueden ser muy útiles para la investigación.
Hoy sabemos que los rayos pueden viajar largas distancias y este conocimiento puede ser útil para implementar medidas de seguridad.
Pueden protegernos de descargas eléctricas, incluso cuando ocurren a gran distancia. La información también es clave para mejorar los modelos meteorológicos y la seguridad en la aviación y otras actividades al aire libre.