Cuando la lluvia no da tregua: el temporal en Italia que ha hecho ceder la tierra en Sicilia

Un corrimiento de tierra en Sicilia obliga a evacuar a mil personas tras días de lluvias. Italia activa la emergencia por el alto riesgo hidrogeológico.

María Rivas

El temporal que ha afectado en los últimos días al sur de Italia no solo ha dejado lluvias intensas y fuerte oleaje. Sus efectos más graves han llegado después, cuando el terreno, saturado tras varios días de precipitaciones continuas, ha comenzado a ceder.

El resultado: evacuaciones masivas, infraestructuras dañadas y la declaración del estado de emergencia en Sicilia, Calabria y Cerdeña.

La borrasca Harry no ha destacado tanto por picos extremos de lluvia en pocas horas como por la persistencia del episodio. Día tras día, el suelo ha ido acumulando agua sin capacidad para drenar, un factor clave en regiones con pendientes pronunciadas y materiales geológicos poco compactos. En este contexto, el riesgo hidrogeológico aumenta de forma notable.

Los daños materiales ya superan los 750 millones de euros, una cifra que ha llevado al Gobierno italiano a aprobar una primera partida de 100 millones para actuaciones urgentes de asistencia y reconstrucción.

El punto crítico está en Sicilia: cuando la tierra pierde estabilidad

La situación más delicada se vive en Niscemi, en el interior de Sicilia. Allí, un amplio deslizamiento de tierra ha obligado a evacuar a cerca de 1.000 personas, tras el colapso parcial del terreno en varios barrios situados junto a un desnivel.

Las imágenes muestran edificios literalmente al borde del vacío, pero el problema no es solo visual. Según las autoridades locales, el frente de deslizamiento se extiende varios kilómetros y sigue activo, lo que ha obligado a delimitar una zona roja donde no se permitirá el regreso de los vecinos ante el riesgo de nuevos derrumbes.

Cuando las lluvias son persistentes, el agua se infiltra en el suelo y reduce su cohesión interna. En determinadas condiciones, basta un pequeño desencadenante para que grandes masas de terreno se desplacen de forma repentina. Es un proceso que no siempre ocurre durante la lluvia más intensa, sino horas o días después, cuando el terreno ya está completamente saturado.

El Ejecutivo que preside Giorgia Meloni ha subrayado la necesidad de actuar con rapidez, mientras Protección Civil mantiene avisos activos ante la previsión de nuevas precipitaciones en el sur del país.

Un episodio que vuelve a demostrar que los temporales no terminan cuando deja de llover: en muchos casos, el mayor riesgo empieza justo después.