Delfines: características, hábitat y comportamiento
Desvelamos todos los secretos de los delfines, la especie marina más emblemática de todos los tiempos.
Juan Carlos Broncano
Además de ser mamíferos marinos pertenecientes a la familia Delphinidae, si por algo son conocidos los delfines es por su inteligencia y comportamiento social, que han capturado la atención de humanos durante siglos.
Dejando a un lado la espectacularidad de este especie, utilizada como recurso en innumerables obras cinematográficas y, por desgracia, espectáculos que deterioran sus condiciones de vida, esconden tras de sí toda una serie de datos fascinantes.
Este artículo explora algunos de ellos, además de conocer los esfuerzos que se están realizando para su conservación.

Características de los delfines
Las características de los delfines no se limitan a la definición de mamífero acuático que ostenta junto a las ballenas. Esta familia de cetáceos, es decir, mamíferos acuáticos con placenta, es sorprendente tanto por su naturaleza como por los detalles que veremos a continuación.
Anatomía
Estéticos, saltarines y simpáticos. Así se les conoce según el ideario instaurado en torno a los delfines. Pero su anatomía va más allá de unas simples aletas que les permiten saltar sobre el agua.
Cuerpo hidrodinámico
Los delfines poseen un cuerpo hidrodinámico diseñado para nadar a grandes velocidades. ¿Sabías que su forma fusiforme reduce la resistencia del agua, permitiéndoles alcanzar velocidades de hasta 25 kilómetros por hora? Este diseño les facilita realizar saltos acrobáticos y maniobras rápidas para capturar presas.
Aletas
Las aletas de los delfines determinan en buena parte su movilidad. Por un lado, la aleta dorsal, ubicada en el centro de la espalda, proporciona estabilidad al cuerpo, mientras que las aletas pectorales, situadas en los costados, les permiten hacer giros precisos y detenerse.
Por último, la aleta caudal, dividida en dos lóbulos, impulsa al delfín hacia adelante, además de permitirle alcanzar las velocidades anteriormente mencionadas.
Piel suave
No solo en apariencia, la piel de los delfines es suave y elástica, con una capa de grasa subcutánea que les ayuda a mantener la temperatura corporal en aguas frías. Esta piel se renueva constantemente, lo que les permite moverse sin dificultad a través del agua.
Hocico alargado
Al igual que la mayoría de especies animales, la “cara simpática” de los delfines responde a una cuestión funcional. El hocico alargado, conocido como rostrum, les permite capturar presas con mayor facilidad.
Este hocico está repleto, a su vez, de dientes cónicos, diseñados para agarrar y retener peces y calamares, sus principales fuentes de alimento.
Tamaño y peso
Hablar del tamaño y el peso de los delfines como una especie única no tiene sentido, ya que las dimensiones generales varían en función de diversos factores, como la especie a la que pertenezcan o la región donde se encuentren.
Variedad de especies
¿Sabías que existen alrededor de 90 especies de delfines, cada una con características físicas y de comportamiento únicas? Del mismo modo, los delfines pueden variar en tamaño y peso enormemente, dependiendo de la especie.
Por ejemplo, el delfín común mide alrededor de 2 a 4 metros, mientras que la orca, una especie de delfín, puede alcanzar hasta 9 metros de longitud. Asimismo, el delfín maui puede llegar a medir 1,7 metros, mientras que el delfín rosado mide hasta 2,50 metros.
Peso
El peso de los delfines, compuesto en gran medida por una gruesa capa de grasa, también varía entre especies. Los delfines comunes pesan entre 150 y 200 kilogramos, mientras que las orcas pueden llegar a pesar hasta 6 e incluso, ojo, 10 toneladas.
Por su parte, el delfín maui cuenta con un peso de alrededor de 50 kilogramos, 100 menos que el delfín rosado, que alcanza los 150 kilogramos.
Sentidos
Más fascinante que su fisionomía o el aspecto de los delfines son los sentidos con los que percibe el mundo y se comunica con otros de su misma especie. Estos son los tres principales:
Ecolocación
Como si de un sonar se tratara, los delfines utilizan la ecolocación para navegar y cazar en aguas turbias. Emiten clics y escuchan los ecos que rebotan de los objetos, lo que les permite determinar la ubicación, tamaño y forma de las presas y obstáculos.
Visión y audición
Otro dato curioso: los delfines tienen una visión excelente tanto dentro como fuera del agua. Sus ojos están adaptados para ver en condiciones de poca luz, especialmente útil en aguas profundas. Por si fuera poco, su audición es extremadamente sensible, permitiéndoles captar sonidos a grandes distancias.
Hábitat de los delfines
Desde luego, no son los acuarios ni los zoos marinos que ofrecen espectáculos para menos de edad. Conozcamos más en detalle el habitat natural de los delfines, empezando por su distribución geográfica.

Distribución geográfica
¿Dónde y en qué regiones se encuentran exactamente los delfines? La gran coexistencia de especies ha permitido una distribución prácticamente global de esta especie.
Océanos y mares
Los delfines se encuentran en todos los océanos y mares del mundo. Aunque prefieren aguas cálidas y templadas, algunas especies habitan en regiones polares, por lo que es posible encontrarlos tanto en las aguas tropicales del Caribe como en los fríos mares del Ártico y Antártico.
En España, las cuatro especies más comunes son el delfín mular, el listado y el deflín y el calderón comunes que habitan las aguas del Mediterráneo, el Atlántico, el Estrecho de Gibraltar y Canarias.
Ríos
Algunas especies de delfines, como el delfín del río Amazonas, viven en ríos de agua dulce. Pero no es el único, también el delfín rosado, el del Río Ganges, el Irawadi, el Tucuxi, entre otros, que se deslocalizan en zonas como Brasil, India, el sudeste asiático y América Latina.
Preferencia de hábitat
Ya sabemos qué regiones habita, ahora bien, ¿cuáles son las preferencias de hábitat de los delfines. Se pueden resumir en dos:
Aguas costeras y océanos abiertos
Los delfines suelen preferir las aguas costeras debido a la abundancia de alimento y las oportunidades de interacción con otros delfines y especies marinas. También habitan en océanos abiertos donde forman grupos grandes y migran grandes distancias en busca de comida.
Estuarios y bahías
Los estuarios y bahías son hábitats preferidos por muchas especies de delfines debido a la abundancia de peces y la protección contra depredadores. Por otro lado, la orografía de este tipo de hábitats propicia un ambiente ideal para para la cría y el desarrollo de los delfines jóvenes.
Comportamiento de los delfines
Es hora de hablar del comportamiento social y la alimentación de los delfines, características que los hacen tan únicos en comparación con el resto de especies marinas.

Social
El aspecto social es, probablemente, lo que más llame la atención de los delfines. Veamos qué los hacen tan únicos como especie.
Manadas
Los delfines son animales sociales por naturaleza y viven en grupos conocidos como manadas o vainas. Dentro de una manada, los delfines pueden desempeñar diferentes roles, que pueden incluir líderes, seguidores y cuidadores de crías. La jerarquía no es rígida y puede cambiar con el tiempo, dependiendo de factores como la edad, la salud y las interacciones sociales.
En cuanto a su composición, las manadas suelen estar formadas por entre 10 y 30 individuos, aunque pueden variar en tamaño y composición. Estas manadas son fluidas, por lo que que los delfines pueden unirse o separarse de otros grupos, formando a veces «supermanadas» de miles de delfines en áreas ricas en alimento.
Comunicación
La comunicación entre delfines es compleja y sofisticada y se realiza mediante una variedad de sonidos entre los que se incluyen clics, silbidos y chirridos. Asimismo, utilizan el lenguaje corporal, como saltos y golpes con la cola, para transmitir información y coordinar actividades grupales.
Además de mantener su posición en la jerarquía, esto les permite establecer y reafirmar su estatus dentro del grupo.
Alimentación
¿De qué se alimentan los delfines y cuáles son sus técnicas de caza? Aunque mamíferos, no son muy diferentes a los de otras especies que viven debajo del mar.
Dieta
La dieta de los delfines varía según la especie y el hábitat, pero generalmente incluye peces, calamares y crustáceos. En este sentido, los delfines son cazadores oportunistas y adaptan sus estrategias de caza a las condiciones del entorno y la disponibilidad de presas, aunque de ello hablaremos más en detalle a continuación.
Técnicas de caza
Los delfines combina varias técnicas de caza, como la caza cooperativa, donde trabajan en grupo para acorralar a los peces en bolas de cebo. La caza por ecolocación también es bastante común, donde localizan a sus presas mediante los ecos de sus clics.
Algunas especies incluso emplean herramientas, como esponjas marinas, para proteger sus hocicos mientras buscan alimento en el fondo marino.
Reproducción
Dada su condición de cetáceo, la reproducción de los delfines no difiere mucho de la de los seres humanos, tanto en tiempo como en la forma de cuidar a sus crías.
Cuidado Parental
Al igual que la especie humana, el cuidado parental es intenso en los delfines. Las crías nacen después de un período de gestación de alrededor de 12 meses y son amamantadas por sus madres durante hasta dos años. Durante este periodo, las madres enseñan a sus crías a nadar, cazar y comunicarse.
Tasa de natalidad
La tasa de natalidad de los delfines es baja; generalmente, las hembras tienen una cría cada dos o tres años. Esta baja tasa de reproducción provoca, a su vez, que las poblaciones de delfines sean vulnerables a las amenazas ambientales y humanas.
Inteligencia y capacidades
Es hora de conocer uno de los aspectos más fascinantes de la especie. ¿Cómo de inteligentes son los delfines? ¿Es realmente el animal más inteligente del mundo?

Inteligencia
No, los delfines no son considerados el animal más inteligente del mundo. Otros animales como los chimpancés, elefantes y algunas especies de aves también muestran niveles impresionantes de inteligencia. Si bien tienen cerebros grandes, su inteligencia relativa al tamaño de su cerebro no es la más alta.
Problemas y juegos
Los delfines son conocidos por su comportamiento lúdico y su capacidad para resolver problemas. Estos juegos incluyen saltos acrobáticos, persecuciones y el uso de objetos como juguetes, como algas y burbujas. También se ha observado que tienen la capacidad de aprender nuevas tareas y adaptarse a situaciones cambiantes.
Herramientas
El uso de herramientas es otra indicación de la inteligencia de los delfines. Algunas especies, como los delfines nariz de botella, utilizan esponjas marinas para proteger sus hocicos mientras buscan alimento en el fondo del mar.
Este comportamiento se aprende y se transmite de generación en generación. De hecho, los delfines son capaces de aprender observando a otros, lo que les permite adquirir nuevas habilidades.
Interacción con humanos
Además de por su inteligencia, la capacidad de interacción con otros seres humanos es otra de las características que definen a esta especie tan emblemática.
Investigación y conservación
Los delfines han sido objeto de numerosos estudios científicos debido a su inteligencia y comportamiento social. Estos estudios han contribuido al desarrollo de programas de conservación y a la implementación de políticas para proteger sus hábitats.
Por ejemplo, han sido utilizados en terapias de rehabilitación, donde se ha demostrado que su interacción con los humanos puede tener efectos positivos en la salud mental y física de las personas. Estas terapias se basan en la capacidad de los delfines para emitir ondas ultrasónicas que pueden influir en el bienestar emocional y físico de los humanos, generando mejoras en el estado de ánimo y en la coordinación motora.
La creciente comprensión de la inteligencia de los delfines ha llevado a debates éticos sobre su tratamiento. Algunos científicos sugieren que, debido a su capacidad cognitiva, los delfines deberían ser considerados «personas no humanas», lo que implicaría un tratamiento más ético y responsable en su interacción con los humanos.
Turismo
El turismo relacionado con los delfines es una industria en crecimiento. Las actividades incluyen el avistamiento de delfines en su hábitat natural y la interacción con delfines en parques marinos, además de la realización de espectáculos lúdicos que han generado controversia en torno a la explotación animal.
Debemos ser conscientes de que, a pesar de que el turismo pueda generar beneficios económicos, es importante gestionar estas actividades de manera sostenible para no afectar negativamente a las poblaciones de delfines. Y, por supuesto, hacerlo respetando su dignidad y hábitats naturales.
Conservación de los delfines
El uso de los delfines para espectáculos, sumado a la caza furtiva para su posterior venta y el cambio climático han afectado de un modo u otro a las diferentes poblaciones de esta especie, lo que ha promovido políticas para asegurar su conservación.
Amenazas
Las tres problemáticas mencionadas anteriormente se materializan en las siguientes amenazas:
Contaminación
La contaminación marina es una de las principales amenazas para los delfines. Los desechos plásticos y microplásticos, los productos químicos tóxicos y el petróleo pueden causar graves daños a su salud. La ingestión de plásticos puede bloquear sus tractos digestivos y las sustancias químicas pueden afectar su sistema inmunológico y reproductivo.
Recientemente, se han registrado muertes de delfines en el Amazonas, donde hasta 110 delfines de río fueron hallados muertos debido a olas de calor que elevaron la temperatura del agua hasta 10ºC por encima de lo normal.
Es más, la población de delfines de río, como el boto o delfín rosado, ha disminuido un 65% en los últimos 50 años, lo que refleja el impacto de factores ambientales adversos.
Pesca accidental
La pesca accidental, también conocida como captura incidental, es otro grave problema. Los delfines a menudo quedan atrapados en redes de pesca destinadas a otras especies, lo que puede llevar a lesiones graves o la muerte.
En el Océano Índico, se estima que la población de delfines ha disminuido un 80% desde 1950 debido a las redes de enmalle, que atrapan a los delfines mientras se busca atún.
Así mismo, la población de delfines rotadores del Este se mantiene en un 35% de su población original, mientras que los delfines moteados del Noreste están en un 20% de su población original.
Pérdida de hábitat
La pérdida de hábitat debido al desarrollo costero, la contaminación, el cambio climático y el aumento de la temperatura media global amenaza a muchas poblaciones de delfines. La destrucción de áreas de reproducción y alimentación puede tener efectos devastadores en su supervivencia.
Por ejemplo, el desarrollo costero, que incluye la construcción de puertos, marinas y urbanizaciones, ha reducido el espacio vital de los delfines y ha alterado los ecosistemas marinos. Del mismo modo, las represas y diques en ríos y cuerpos de agua dulce han fragmentado los hábitats de los delfines de río, dificultando su movimiento y reproducción.
Esfuerzos de conservación
¿Qué medidas se están llevando a cabo para preservar las poblaciones de delfines? Conozcamos algunas de estas en profundidad.
Áreas protegidas
La creación de áreas marinas protegidas ha sido una estrategia efectiva para la conservación de los delfines, al igual que, por ejemplo, el lince ibérico, que supera los 2.000 ejemplares por primera vez. Estas áreas limitan las actividades humanas y proporcionan un refugio seguro donde los delfines pueden reproducirse y alimentarse sin interferencias. Pero eso no es todo.
Se están llevando a cabo esfuerzos para identificar y proteger hábitats que permitan la reproducción y alimentación de los delfines, como estuarios y áreas costeras. Al igual que los programas habilitados para otras especies como las cigüeñas, estas áreas suelen incluir programas de monitoreo que permiten evaluar la salud de las poblaciones de delfines y el estado de sus hábitats.
Legislación
La implementación de leyes y regulaciones internacionales, como la prohibición de la caza de delfines y la regulación de prácticas pesqueras, ha sido determinantes para proteger a estas especies.
Actualmente, existen acuerdos internacionales, como la Convención sobre la Conservación de Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS), que promueven la conservación de delfines y otros mamíferos marinos a nivel global.
Por otro lado, se están estableciendo normativas para reducir la contaminación en los océanos y ríos, lo que ayuda a proteger los hábitats de los delfines y a mejorar la calidad del agua. Afortunadamente, cada vez más países están adoptando estas medidas para su conservación.
Educación y sensibilización
La educación y la sensibilización pública son fundamentales para la conservación de los delfines. Muchas organizaciones y centros de investigación ofrecen programas educativos en escuelas y comunidades para enseñar sobre la biología de los delfines, su comportamiento y la necesidad de proteger su hábitat.
Es el caso de Dolphin Project, Ocean Conservation Trust, Fundación Biodiversidad o la MIO-ECSDE (Mediterranean Information Office for Environment, Culture and Sustainable Development). La Comisión Europea también lanza campañas para educar al público sobre la biodiversidad marina y la importancia de proteger a los delfines y otros cetáceos.
Conclusión
Los delfines son fascinantes mamíferos marinos con características físicas y comportamentales únicas. Su inteligencia y habilidades sociales los han convertido en un tema de interés y admiración, pero no por ello deben ser usados para fines humanos.

Asimismo, debemos de tener en cuenta que algunas poblaciones de delgines, como el delfín listado del Mediterráneo se categorizan actualmente como Vulnerable en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, debido a la actividad humana y los cambios ambientales que degeneran en la acidificación de los mares.
Por todo ello, es importante continuar los esfuerzos de conservación para asegurar la supervivencia de estos increíbles animales en el futuro. Con una mayor conciencia y acciones concertadas, podemos proteger a los delfines y garantizar que sigan siendo una parte más de nuestros ecosistemas marinos.