Descubren más de 30 lagos debajo de glaciares en el Ártico: ¿Qué supone esto?
Realizan por primera vez un mapa de 33 lagos subglaciales en el norte de Canadá para investigar el calentamiento global.
Pablo Ramos
Un equipo internacional de investigadores ha creado el primer catálogo de lagos glaciales en el Ártico, en concreto en el norte de Canadá. De este modo, se ha elaborado el primer mapa que conforma una red de lagos subglaciales en la que se han identificado hasta 33 lagos.
El trabajo se ha conseguido gracias a la utilización de los datos satelitales ofrecidos por el programa ArcticDEM durante la última década. A partir de esos datos, se desarrolló un método que permitió rastrear el drenaje y el llenado de los lagos con un detalle sin precedentes.

“Ahora podemos caracterizar mejor la forma en que está cambiando el medio ambiente ártico, lo que puede ser un indicador de los impactos del cambio climático en la región”, ha explicado el doctor Wesley Van Wychen, profesor de la Facultad de Medio Ambiente de la Universidad de Waterloo, una de las principales instituciones que participan en el proyecto.
La importancia de los lagos en el Ártico
Según los expertos, los lagos árticos están poco documentados. Y este estudio supone el primer mapeo de estos fenómenos hídricos a estas latitudes. Todos estos lagos árticos tienen un área de 0,3 a 48,5 kilómetros cuadrados.
“Los cambios en el almacenamiento de agua son importantes para comprender cómo puede variar la velocidad de los glaciares. Medir el vaciado y llenado de estos lagos y determinar la rapidez con la que podría ocurrir este proceso es otra forma de caracterizar los impactos del cambio climático en el medio ambiente ártico”, detalla Van Wychen.
En este sentido, es importante recalcar que los lagos glaciales en el Ártico influyen en la hidrología, la dinámica y el balance de masa de los glaciares. Por tanto, su estudio es fundamental para valorar qué área y a qué velocidad se va a ver afectada por el lago glacial del Ártico.
“Cuando hay una masa de agua debajo de un glaciar, esa agua puede actuar como lubricante entre el glaciar y su lecho, permitiendo que el glaciar se mueva más rápido”, apunta Whyjay Zheng, profesor de la Universidad del Centro Nacional de Taiwán y primer autor del artículo.
Lagos árticos y calentamiento global
Estudios anteriores ya habían advertido del riesgo que suponen los lagos árticos para el calentamiento global, en una pescadilla que se muerde la cola: a más calentamiento global, más lagos glaciales; y a más lagos glaciales, se incrementa el calentamiento global.
En estos trabajos los expertos constataron que los lagos del Ártico liberan grandes cantidades de metano a la atmósfera. Y el contenido de carbono en el agua y los sedimentos, la profundidad y el tamaño del lago, así como la latitud y la altitud, influyen en la producción y liberación de metano. “El metano es un potente gas de efecto invernadero. Los lagos del Ártico liberan grandes cantidades de metano a la atmósfera, lo que contribuye al calentamiento global”, inciden los expertos.