Doble eclipse desde el espacio: Luna y Tierra bloquean la vista del Sol a la NASA

El observatorio espacial SDO presenció dos eclipses solares desde el espacio el 25 de julio, uno provocado por la Luna y otro por la Tierra.

María Rivas

El pasado 25 de julio de 2025, la misión del Observatorio de Dinámica Solar (SDO) de la NASA se vio interrumpida en dos ocasiones por un curioso fenómeno: la Luna y la Tierra bloquearon su visión del Sol, generando dos eclipses distintos durante el mismo día.

Este satélite, situado en órbita geoestacionaria sobre América del Norte, está diseñado para estudiar constantemente el lado solar que mira hacia la Tierra. Su misión es observar en tiempo real la actividad solar, como manchas solares, fulguraciones o eyecciones de masa coronal, fenómenos que pueden afectar tanto a las comunicaciones como a los sistemas eléctricos en la Tierra.

Sin embargo, la madrugada del viernes (hora peninsular española), la órbita del SDO y la de la Luna coincidieron parcialmente, provocando un eclipse solar parcial visto solo desde el espacio. Según los cálculos de la NASA, el satélite comenzó a registrar la sombra lunar sobre el disco solar alrededor de las 4:40 horas (UTC+2). Durante ese paso, que duró cerca de una hora, la Luna llegó a ocultar el 62 % del Sol desde el punto de vista del satélite.

Este inmenso filamento solar se desprendió de la superficie del Sol en agosto de 2012, convirtiéndose en una eyección de masa coronal al expandirse hacia el espacio. (NASA SDO)

Este fenómeno, conocido como tránsito lunar, suele producirse cerca de la fase de luna nueva, cuando la posición del satélite natural se alinea entre el Sol y la Tierra. No obstante, para que se produzca este tipo de eclipse espacial, también debe coincidir la inclinación de las órbitas del SDO y de la Luna. Este fue, además, el cuarto tránsito lunar observado por el satélite en 2025, y el más profundo del año hasta la fecha.

Un eclipse solar parcial visible solo desde el espacio, gracias a la vista filtrada a 171 angstroms del SDO, que capta luz ultravioleta extrema para visualizar la actividad en la atmósfera inferior del Sol, incluidas las inmensas bucles coronales que se extienden desde su superficie. El disco de la Luna tardó aproximadamente una hora, entre las 2:40 y las 3:40 UTC, en cruzar el Sol. (NASA SDO/Scott Sutherland)

Pero el día no terminó ahí. Apenas unas horas después, cuando el SDO continuaba su órbita alrededor de la Tierra, fue nuestro propio planeta el que se interpuso en su campo de visión, ocultando por completo al Sol. Desde las 8:30 hasta después de las 10:00 (hora peninsular española), la Tierra eclipsó el Sol desde el punto de vista del satélite, en un fenómeno más difuso que el lunar, debido a la presencia de la atmósfera terrestre, que genera bordes más suaves en las imágenes.

La NASA explica que estos bloqueos forman parte de los llamados «periodos de eclipse», que se producen dos veces al año en la misión del SDO. El actual, el número 31 desde el lanzamiento del satélite en 2010, comenzó el 10 de julio y se prolongará hasta el 7 de agosto, provocando apagones temporales en la obtención de imágenes solares.

Dos fotogramas captados por las cámaras del SDO muestran el momento en que la Tierra eclipsó la vista del Sol desde la nave y el instante en que terminó el eclipse. En las pequeñas imágenes insertadas se incluyen recreaciones por ordenador del satélite y su campo de visión solar en ese momento. (NASA SDO/Scott Sutherland)

Pese a tratarse de eventos esperados, lo excepcional de la jornada del 25 de julio fue que ambos eclipses —lunar y terrestre— ocurrieron en un mismo día, algo poco habitual y que no se había registrado en lo que va de año. Un recordatorio de que, incluso en el espacio, la coreografía celeste puede alterar el ritmo de la observación científica.

Fuente original de la información: The Weather Network / Autor: Scott Sutherland