El cielo de Madrid vivirá un eclipse solar al atardecer en agosto de 2026
Madrid observará el 12 de agosto de 2026 un eclipse solar parcial profundo al atardecer, un fenómeno extraordinario que marcará el verano en la ciudad.
María Rivas
El 12 de agosto de 2026 Madrid vivirá un ocaso distinto. No será un atardecer cualquiera. Ese día la Luna se interpondrá entre la Tierra y el Sol, y la capital asistirá a un fenómeno que se recordará durante mucho tiempo: un eclipse solar parcial profundo, coincidiendo con la puesta de sol.
Un fenómeno espectacular que recorrerá el planeta
Durante el eclipse solar, la sombra de la Luna cruzará el Atlántico, tocará Islandia, rozará el norte de España. Allí, en Galicia y Asturias, la oscuridad será total. El día se hará noche durante unos minutos. Se verá la corona solar, ese halo blanquecino que solo aparece cuando la Luna cubre por completo al astro rey.
Pero Madrid no estará en esa franja. En la capital, el eclipse será parcial. Y, aun así, muy llamativo. Porque no se producirá a media mañana ni a mediodía, sino en el mismo momento en que el Sol se oculta tras el horizonte.
Horarios anotados en el calendario del eclipse solar en Madrid
Los cálculos del Observatorio Astronómico Nacional son precisos:
- A las 19:37 h empezará el eclipse. Una pequeña “mordida” sobre el borde solar.
- A las 20:32 h llegará el máximo. El Sol, bajo, a poco más de siete grados de altura.
- A las 21:16 h se pondrá en Madrid, todavía cubierto en buena parte.
El final real será a las 21:24 h, pero para entonces ya no quedará nada que ver en del eclipse solar en Madrid.
Un ocaso eclipsado
La escena será doble: eclipse y puesta de sol a la vez. Una media luna incandescente en el horizonte, recortada por la sombra lunar. Colores anaranjados, rojizos. Un cielo de agosto que ya de por sí suele ser intenso y que ese día tendrá un matiz especial.
Los fotógrafos esperan la cita desde hace meses. Habrá cámaras preparadas en azoteas, parques y miradores. No será fácil, el Sol estará muy bajo. Pero si el cielo se mantiene limpio, la recompensa será única.

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Dónde mirar
No valdrá cualquier sitio. Habrá que buscar espacios abiertos hacia el oeste, sin edificios que tapen la vista. La Casa de Campo, el Cerro del Tío Pío, incluso la Sierra de Guadarrama para quienes quieran salir de la ciudad.
Desde esos puntos la visión del ocaso es amplia. Y en esta ocasión, esa amplitud marcará la diferencia.
Recuerdos de otros eclipses
Madrid ya ha mirado al cielo otras veces. El 11 de agosto de 1999, por ejemplo. Aquel eclipse parcial quedó grabado en la memoria de miles de madrileños. Hubo expectación, aunque no llegó a oscurecerse del todo.
En 2005 también se habló mucho. Otro parcial, menos espectacular, pero igualmente seguido en medios y colegios. El de 2026 tendrá otra historia. La coincidencia con el ocaso lo convierte en algo distinto. En algo que no se repetirá fácilmente.
Precauciones necesarias
Los especialistas lo dicen una y otra vez. No se puede mirar al Sol sin protección. Ni siquiera al atardecer. Ni siquiera con nubes. Las gafas de sol no sirven. Tampoco radiografías, ni cristales oscuros. Solo las gafas homologadas para eclipses o los filtros solares específicos son seguros.
Quien no tenga, puede optar por la proyección indirecta. Un cartón perforado, una cámara estenopeica. Métodos sencillos que permiten seguir el avance de la Luna sin arriesgar la vista.
Agosto, vacaciones y expectación
El eclipse llegará en verano, cuando muchos madrileños estarán fuera. Pero quienes se queden en la ciudad tendrán un espectáculo reservado. Las asociaciones astronómicas ya preparan observaciones colectivas. Habrá talleres y encuentros.
El tiempo jugará su papel. Agosto en Madrid suele traer cielos limpios, aunque las tormentas de tarde nunca se descartan. Si el cielo se mantiene despejado, la puesta de sol eclipsada será inolvidable.

España dividida en experiencias
En Galicia, oscuridad total. En el sur, como en Sevilla o Málaga, un eclipse parcial menos intenso. En el Levante, también parcial, con menor cobertura. Madrid quedará en un punto intermedio. Sin totalidad, pero con un oscurecimiento notable.
Toda la península hablará de lo mismo ese día, aunque cada lugar lo viva a su manera.
Los eclipses siempre han tenido valor científico. Gracias a ellos se han estudiado la corona solar, las protuberancias, incluso el viento solar. En Madrid no se alcanzará la totalidad, pero el interés cultural y social será grande.
Los eclipses marcan. Han inspirado mitos, leyendas y titulares. El de 2026 sumará una página más a esa historia.
Lo que viene después del eclipse solar
Un año más tarde, el 2 de agosto de 2027, otro eclipse total pasará por España. Esa vez será el sur el protagonista. Dos veranos consecutivos con fenómenos de primer orden.
Para Madrid, la imagen de 2026 será difícil de repetir: el Sol poniéndose aún cubierto por la Luna. No habrá otra igual en mucho tiempo.