El arcoíris oculto de Yosemite: el espectáculo que solo aparece con el deshielo

Un vídeo muestra el arcoíris que se forma en Yosemite cuando el sol incide sobre la bruma generada por las cascadas en primavera.

Barbara

Estas imágenes han vuelto a poner el foco en uno de los fenómenos naturales más fotogénicos del Parque Nacional de Yosemite, en California, Estados Unidos.

En el vídeo se observa como la fuerza del agua y la luz del sol se combinan para formar un arcoíris junto a una cascada. Una escena idílica que a pesar de lo que pueda parecer, es real y tiene una explicación meteorológica y física concreta.

El espectáculo suele darse en primavera, cuando el deshielo aumenta el caudal de las cascadas del parque.

Al caer desde gran altura, el agua se rompe en miles de gotas diminutas que quedan suspendidas en el aire en forma de bruma. Esa nube de partículas funciona como un prisma natural.

Cómo se forma el arcoíris en las cascadas de Yosemite

El fenómeno aparece cuando la luz solar atraviesa las gotas de agua que flotan alrededor de la cascada. Al entrar y salir de cada gota, la luz se desvía y se separa en distintos colores.

Ese proceso, conocido como refracción y reflexión interna, permite que el ojo humano perciba el arcoíris frente a la caída de agua.

Para que esta escena sea posible, han de coincidir varios factores imprescindibles como: caudal abundante, presencia de bruma, sol en una posición adecuada y un punto de observación concreto.

Fuente: Banco de imágenes Canva

En cambio, si las condiciones climatológicas no son las adecuadas o el cielo está cubierto o la cascada lleva poca agua, existe una mayor probabilidad de que el efecto no resulte.

La época más favorable suele concentrarse entre abril, mayo y junio, coincidiendo con el aumento del deshielo en Sierra Nevada.

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En esos meses, muchas cascadas de Yosemite alcanzan algunos de sus mayores caudales del año y generan más vapor de agua alrededor de la caída.

El resultado es una imagen breve pero cambiante y muy dependiente de la luz.

No se trata de una cascada en específico ni de ningún efecto artificial, sino de la convergencia exacta entre factores como son el agua en movimiento, las gotas suspendidas y la radiación solar.

Yosemite es conocido por sus paredes de granito, sus bosques y sus grandes saltos de agua.

Pero una vez llegada la primavera puede deleitar a aquellos que visiten el Parque con escenas como esta, donde un arcoíris está suspendido entre una roca y la cascada, visible solo cuando la naturaleza gusta.

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