El brote de Peste Porcina Africana en España, en investigación sobre su origen
El brote de Peste Porcina Africana sigue en fase de control y erradicación con numerosas hipótesis sobre su origen.
Pablo Ramos
El brote de Peste Porcina Africana detectado en noviembre de 2025 en la zona de Cataluña, en la provincia de Barcelona, sigue en fase de control y erradicación. En los últimos días Se ha incrementado el número de municipios con algún tipo de restricción para limitar la posible propagación del virus.
En total, ya son 91 municipios los afectados. Según la Generalitat de Catalunya, “ante la detección de un foco de Peste Porcina Africana (PPA) se han activado de forma inmediata un conjunto de medidas excepcionales de control, prevención y bioseguridad para evitar la propagación del virus. Entre ellas, la limitación de la movilidad en el medio natural de la zona”.

Causa y origen del brote de Peste Porcina Africana
A los pocos días de la aparición del brote, las autoridades catalanas señalaron que la causa más probable y origen del brote de Peste Porcina Africana fue un «bocadillo en mal estado«. Sin embargo, esa hipótesis no se ha confirmado.
De hecho, este mes de diciembre, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha puesto en marcha una investigación sobre el origen de la Peste Porcina Africana (PPA) en España. El objetivo de este comité es el seguimiento de la evolución de la enfermedad, que se produce con una elevada mortandad entre los animales afectados, y el análisis de las posibles medidas para controlar y erradicar el virus en España.
«Todos los virus circulantes en la actualidad en los Estados miembros pertenecen a los grupos genéticos 2-28 y no al nuevo grupo genético 29, al que pertenece el virus causante del foco en la provincia de Barcelona —muy similar al grupo genético 1 que circuló en Georgia en 2007—», apuntan desde el Ministerio.
Además, el MAPA detalla que los virus, en condiciones naturales, cuando se propagan mediante ciclos de infección en animales, sufren cambios en su genoma. Pero en este caso de la Peste Porcina Africana en España de 2025 «no se excluye, por tanto, que su origen pueda estar en una instalación de confinamiento biológico«.
Por el momento, no existe un indicio claro y están abiertas todas las hipótesis sobre el origen del brote de la peste porcina en España en 2025 tras 30 años desaparecida en nuestro país.

Casos confirmados de Peste Porcina Africana en España
Por otro lado, el Ministerio ha confirmado numerosos casos de peste porcina africana. En concreto, el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete ha confirmado el positivo del virus en otros cuatro jabalíes.
“Con estos nuevos positivos, se confirma la presencia de la enfermedad en un total de 13 animales silvestres, todos en la misma zona”, apuntan desde el ministerio. Además, ha informado de que en los 37 cadáveres de jabalíes encontrados no se han detectado trazas del virus.
Por su parte, las muestras de 39 granjas localizadas en la zona afectada han resultado negativas, por lo que estas explotaciones se encuentran actualmente libres de la enfermedad.
Aun así, las alertas continúan activas por el riesgo de propagación entre el ganado porcino y la fauna silvestre. La preocupación aumenta por la gran cantidad de granjas de cerdos en la zona y por las posibles consecuencias económicas para el sector.
Medidas para el control de la peste porcina en España
Las medidas impuestas por las autoridades contemplan importantes restricciones en la zona más afectada, como los parques naturales de la Serra de Collserola, Sant Llorenç del Munt i l’Obac, Serralada de Marina, Parc Fluvial del Besòs, Serralada Litoral y Sant Miquel del Fai.
También queda prohibido el acceso a zonas boscosas, lechos de ríos, riberas, campos de cultivo, así como a parques y caminos situados fuera del casco urbano. No se permite cazar, excepto la actividad necesaria para contener la enfermedad. Además, no se puede retirar ni introducir porcino doméstico ni transportar productos o subproductos de origen porcino.
Aunque sí se permite el acceso a viviendas y las actividades económicas en espacios cerrados, la restauración y las instalaciones deportivas.
En lo que respecta a las granjas, se deben extremar las medidas de bioseguridad y los rebaños no pueden salir de las zonas de riesgo.