El calentamiento global debilita las brisas marinas en el Mediterráneo

Un estudio del CSIC y de la Universidad de Valencia concluye que las brisas en el Mediterráneo se están debilitando y en especial en España

Marta Almarcha

Un reciente estudio del CSIC, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, junto con la Universidad de Valencia, ha concluido en que las brisas marinas en el Mediterráneo se han debilitado un 17% gracias al calentamiento global.

Desde la década de 1980, el debilitamiento de las brisas se ha acentuado durante las olas de calor. Una de las zonas más afectadas del Mediterráneo han sido las Islas Baleares y el litoral mediterráneo peninsular.

El calentamiento global debilita las brisas marinas en el Mediterráneo

Según el estudio, las brisas marinas en el Mediterráneo son cada vez más débiles. Una de las consecuencias de ello, es que se ve reducida su capacidad para suavizar las temperaturas en ciudades costeras.

El estudio analizó 41 años de datos meteorológicos en la costa mediterránea occidental y las conclusiones que han obtenido es que, la brisa marina ha disminuido de forma constante desde 1980. Además, durante las olas de calor el debilitamiento es más acusado.

Actualmente el Mediterráneo se calienta entre un 20-40% más rápido que el resto de mares del mundo, por lo que el contraste térmico que es el origen de las brisas, se intensifica. De esta manera, lo lógico sería que con el aumento térmico las brisas se intensificaran, pero el estudio muestra todo lo contrario.

Las brisas se debilitan más en España

El estudio coge datos de 39 estaciones meteorológicas repartidas entre España, Francia, Italia y norte de África. Hasta el 90% de las estaciones muestra un debilitamiento en la velocidad de las brisas.

Según los datos, se han reducido 0.095 m/s cada década desde 1981. Eso supone casi un 11% de media en toda la región del estudio pero, si solo se tienen en cuenta los meses de verano, el porcentaje sube al 12.7%.

La región más afectada es España, en especial las Islas Baleares, que presentan un debilitamiento del 17.6%, mientras que nuestro litoral peninsular se ha debilitado un 17%.

Entre las ciudades destacan Barcelona, Tortosa, Menorca, Castellón, Málaga, Ibiza y Palma, con reducciones entre el 17% y hasta el 25%.

¿A qué se debe? Según los expertos, a mecanismos atmosféricos en cascada, como la persistencia de dorsales sobre el área mediterránea, entradas de masas de aire cálido desde el norte de África o las olas de calor en la región.

Las olas de calor acentúan el debilitamiento de las brisas

El estudio revela la relación entre debilitamiento de las brisas y las olas de calor. Cuanto en verano tenemos olas de calor, las brisas son hasta un 10% más débiles en puntos de Italia y en Baleares, un 8%.

Esto refleja el impacto específico de la ola de calor sobre la brisa, ya que no se suma a la tendencia general de los datos anteriores.

Esto se relaciona directamente con el calentamiento acelerado del Mediterráneo, que ha registrado un aumento en la superficie desde 1981 de 1ºC. La temperatura del aire ha aumentado 1.3ºC desde la misma fecha.

Han comprobado también que la intensidad de la brisa cae entre un 4% y un 8% cuando las anomalías son de hasta +1ºC y +1.5ºC. Así se ve que, cuanto mayor es el calentamiento, más se debilitan estas brisas.

Según las hipótesis de los científicos, el calentamiento global está provocando que las masas de aire más cálidas se queden de forma más persistente sobre el área mediterránea y provocando olas de calor más intensas y frecuentes. Además, estas masas de aire estabilizan la atmósfera y así, se frenan los movimientos de aire provocados por las brisas.

¿Qué es la brisa marina? ¿Qué impacto tiene que se debiliten?

La brisa de mar es un viento local que se genera como resultado de las diferencias de temperatura entre la tierra y el agua. Este fenómeno ocurre principalmente durante el día, cuando la tierra se calienta más rápidamente que el océano.

A medida que el suelo absorbe el calor del sol, el aire cercano a la superficie terrestre se calienta y asciende, generando un vacío parcial que es llenado por aire más fresco procedente del mar.

Este proceso puede comenzar alrededor de media mañana, cuando el contraste térmico entre la tierra y el agua se hace lo suficientemente grande.

A medida que el día avanza, la brisa se intensifica, alcanzando su punto máximo a media tarde, cuando el sol está en su punto más alto y las temperaturas terrestres son más elevadas.

Las brisas desempeñan un papel crucial en la regulación del clima costero, ayudando a moderar las temperaturas tanto durante el día como por la noche.

Así, unas brisas más débiles pueden provocar que la ventilación natural quede reducida, además de aumentar la contaminación en zonas costeras, o alterar el ciclo hidrológico. Esta última se debe a que las brisas también transportan humedad hacia el interior, ayudando a que las tormentas sean más intensas en verano.

Recibe toda nuestra info, más rápido en Google

Sigue ElTiempo.es en Google +