El calentamiento global puede corregirse… pero también y acabaríamos en un periodo glacial
Un reciente estudio ha descubierto un mecanismo por el que la Tierra termorregula el calor y captura dióxido de carbono.
Pablo Ramos
Durante décadas, los expertos están investigando todos y cada uno de los procesos naturales y antropogénicos que influyen y afectan al clima. Tanto en el momento actual como en el histórico.
Ahora, un nuevo trabajo, publicado en la prestigiosa revista científica Science, ha descubierto un mecanismo por el que la Tierra termorregula el calor y captura dióxido de carbono y que podría acabar con el calentamiento global. Pero sumir a la Tierra en un periodo glacial.

Captura de carbono y cambio climático
Hasta ahora, los expertos destacaba que las rocas juegan un papel clave en la regulación del clima. Al desgastarse por la lluvia y el viento, las rocas ayudan a “limpiar” dióxido de carbono de la atmósfera. Y en consecuencia, este proceso actúa como un termostato natural que evita que el planeta se caliente demasiado.
Sin embargo, a este proceso se suma otro. Cuando se registran unas cantidades muy elevadas de CO2 en la atmósfera, como erupciones volcánicas o con la quema masiva de combustibles fósiles hoy en día, los océanos se vuelven más productivos pero también más pobres en oxígeno.
“Esto hace que el fósforo, un nutriente esencial, se recicle con más fuerza en el mar, lo que mantiene activa la producción de vida microscópica y, a su vez, el entierro de carbono”, explican los expertos.
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Los océanos capturan CO2
De este modo, esta actividad de los océanos elimina el CO2 de la atmósfera más rápido de lo que las rocas pueden hacerlo. Y si este enfriamiento se llegara a producir muy rápido podría cambiar el calentamiento global.
“En algunos escenarios, la temperatura global podría bajar más de 6 °C, suficiente para generar glaciaciones extremas”, advierten los expertos. “En conclusión, la vida misma —a través de microbios y materia orgánica— no solo ayuda a estabilizar el clima, sino que también puede desestabilizarlo y llevarlo a episodios de frío extremo”, añaden.
Según los autores de esta investigación, este proceso podría explicar buena parte de la historia del clima en la Tierra y ofrece nuevas herramientas para estudiar la habitabilidad de otros planetas.