El calor toca techo este miércoles: hasta 44 ºC antes de un brusco cambio de tiempo
España afronta este miércoles 19 de agosto una nueva jornada de calor extremo, con avisos activos en buena parte del este peninsular y Baleares. La situación más adversa se concentra en la Comunidad Valenciana y Alicante, donde hay avisos rojos.
Mar Gómez
El calor todavía tiene un último golpe que dar antes del cambio de tiempo. Aunque este miércoles las temperaturas máximas comenzarán a bajar de forma generalizada en numerosas zonas de España, el comportamiento será muy diferente en el Levante, Cataluña, Aragón y Baleares, donde todavía subirán. El ascenso podrá ser especialmente acusado en el litoral valenciano. Y precisamente allí encontramos los avisos más importantes del día.

Aviso rojo: hasta 44 ºC en Valencia
Hoy tenemos avisos rojos por temperaturas máximas, el nivel correspondiente a peligro extraordinario, en tres zonas del este peninsular entre las 13:00 y las 20:59 horas.
En el litoral sur de Valencia pueden alcanzarse los 44 ºC; en el litoral norte de Valencia, los 43 ºC; y en el litoral norte de Alicante, especialmente en sectores prelitorales, se esperan hasta 42 ºC. Son valores extraordinariamente elevados, y especialmente llamativos en zonas próximas al litoral.
El mecanismo que puede ayudar a explicar parte de estas temperaturas es el viento de poniente. Cuando una masa de aire atraviesa el interior peninsular y desciende hacia el litoral mediterráneo, puede llegar muy cálida y seca, favoreciendo ascensos térmicos muy importantes.
Los 40 ºC también aparecerán en muchas otras zonas
El rojo no será el único color relevante del mapa. Hay avisos naranjas —peligro importante— repartidos por amplias áreas de Aragón, Cataluña, Murcia, Comunidad Valenciana, Alicante, Almería y Albacete.
En el sur de Huesca se pueden alcanzar los 40 ºC y en el centro de la provincia los 39 ºC. En Zaragoza encontramos valores previstos de hasta 41 ºC en la Ribera del Ebro, con posibilidad local de tocar los 42 ºC, además de 40 ºC en la Ibérica zaragozana. También pueden alcanzarse los 40 ºC en el Bajo Aragón turolense.
Cataluña tampoco escapará del calor intenso: la depresión central de Lleida y la de Tarragona tienen umbrales de 40 ºC, mientras que sectores de Barcelona, Girona y el Pirineo permanecen igualmente bajo aviso por temperaturas muy elevadas.
En el sureste, los 40 ºC aparecen en diferentes zonas de Murcia, como el Altiplano, el Noroeste o la Vega del Segura, y en el valle del Almanzora y Los Vélez, en Almería.
De este modo este miércoles se superarán los 36 ºC en puntos del centro, valle del Ebro, zonas bajas del nordeste, Baleares, sureste y Comunidad Valenciana, y que se podrán superar los 40 ºC en el bajo Ebro y en interiores de Valencia, Alicante y Murcia.
¿Qué implica realmente un aviso rojo?
Un aviso rojo no significa simplemente que “va a hacer mucho calor”. Dentro de Meteoalerta representa una situación de peligro extraordinario asociada a un fenómeno meteorológico adverso. AEMET utiliza estos avisos para comunicar situaciones en las que el impacto potencial puede ser especialmente importante.
Además, en muchos sectores mediterráneos seguiremos teniendo noches tropicales, con temperaturas mínimas que no bajarán de los 20 ºC.

Este detalle es importante porque la noche es el momento en el que nuestro organismo y también los edificios pueden perder parte del calor acumulado durante el día. Cuando las mínimas permanecen muy elevadas, esa recuperación térmica se reduce.
El jueves llega el cambio
Y será a partir del jueves 20 de agosto cuando el giro del tiempo se haga mucho más evidente. La entrada de un frente por el norte, acompañada de aire más frío en niveles altos de la atmósfera, favorecerá un ambiente mucho más inestable en amplias zonas de la Península.
Las temperaturas bajarán en prácticamente todo el territorio peninsular y el descenso de las máximas podrá ser notable en el nordeste. En algunos puntos del litoral mediterráneo todavía podrán subir ligeramente las mínimas, pero la tendencia general será claramente descendente.

Además la presencia de aire más frío en altura sobre una superficie que todavía conserva muchísimo calor aumenta el gradiente vertical de temperatura, uno de los ingredientes que favorecen la inestabilidad atmosférica.
Por eso el calor irá dejando paso progresivamente a más nubosidad, chubascos y tormentas en diferentes zonas.