El cambio climático provocará más y potentes erupciones volcánicas y este es el motivo

A medida que se reduce la capa de hielo por fusión, diminuye su peso sobre la superficie facilitando las erupciones volcánicas

Mario Picazo

La relación entre el cambio climático y las erupciones volcánicas siempre ha sido compleja. Aunque el Cambio Climático natural siempre ha condicionado la vida en el plantea, los expertos llevan años advirtiendo que el cambio climático de origen humano no solo afecta la atmósfera y los océanos, también puede influir en los sistemas geológicos, incluidos los volcanes.

Una de esas conexiones contempla que el cambio climático pueda desencadenar erupciones volcánicas en todo el mundo. Ese proceso que para muchos suena a ciencia ficción podría a su vez intensificar los propios efectos del cambio climático, creando un peligroso ciclo de retroalimentación.

En un futuro la actividad volcánica podría ser más frecuente en aquellas zonas donde el deshielo de la superficie es cada vez más rápido. foto: Unsplash

El deshielo glacial potencia la actividad volcánica

Un reciente estudio que examino seis volcanes en Chile usa modelos numéricos para predecir los cambios del magma bajo los glaciares de la Patagonia. A medida que se funde el hielo glacial, dicen los expertos que aumenta el riesgo de erupciones volcánicas en Patagonia o en otras zonas donde se produce un efecto similar. 

Uno de los vínculos más claros entre el cambio climático y la actividad volcánica proviene del rápido deshielo de los glaciares y las capas de hielo, especialmente en regiones como Islandia, Alaska, la Antártida y partes de los Andes y el Himalaya. 

A medida que aumenta la temperatura global, estas enormes masas de hielo se reducen a un ritmo sin precedentes. Este derretimiento reduce la presión sobre la corteza terrestre, un fenómeno conocido como «descarga glacial».

En condiciones normales, el inmenso peso de los glaciares presiona la corteza y suprime el magma subyacente. Al reducirse este peso, la corteza puede deformarse y rebotar hacia arriba, un proceso denominado rebote isostático. Este cambio de presión puede reducir el punto de fusión de las rocas del manto, facilitando la formación del magma y su ascenso a la superficie, lo que podría provocar un aumento de la actividad volcánica.

Esquema del modelo de la cámara magmática. fuente: Coonin et al., Geochem. Geophys., 2024

Permafrost inestable y cambios de presión en la superficie

En regiones con permafrost subyacente, como Siberia, Alaska y partes de Canadá, el aumento de las temperaturas está provocando el deshielo del suelo congelado. El permafrost ayuda a estabilizar el suelo y puede actuar como un sello que mantiene los gases y la presión contenidos bajo la superficie. 

Cuando el hielo del subsuelo o permafrost se funde, no solo desestabiliza el terreno, sino que también puede permitir que los gases volcánicos o incluso el magma escapen con mayor facilidad, lo que podría desencadenar erupciones o explosiones hidrotermales.

En el pasado ya se dió una situación similar y de hecho, existe evidencia geológica que respalda esta teoría. Por ejemplo, al final de la última Edad de Hielo, hace unos 10.000 años, a medida que los glaciares se retiraban rápidamente, la actividad volcánica aumentó significativamente en varias regiones, en particular en zonas como Islandia y partes del Anillo de Fuego del Pacífico.

Aumento del nivel del mar y volcanes oceánicos

El aumento del nivel del mar, causado por la expansión térmica del agua marina y el derretimiento del hielo terrestre, ejerce una mayor presión sobre los sistemas volcánicos submarinos. Esta presión adicional puede, en algunos casos, suprimir temporalmente las erupciones, pero también afecta la dinámica interna de los volcanes oceánicos

Cuando la presión cambia debido a la fluctuación del nivel del mar o al aumento de la temperatura del mar, puede desencadenar erupciones o deslizamientos submarinos. De hecho, este tipo de fenómenos pueden en ocasiones provocar tsunamis o liberar grandes cantidades de gases de efecto invernadero.

El deshielo en zonas del Ártico pero tambien en el hemisferio sur aumenta con el calentamiento global y ayuda a que la actividad volcanica vaya a más. foto: Unsplash

Las erupciones volcánicas pueden amplificar el Cambio Climático

Mientras el cambio climático tiene el potencial de aumentar la actividad volcánica en determinadas zonas de la Tierra, las erupciones volcánicas a su vez pueden enfriar temporalmente el planeta al liberar aerosoles como el dióxido de azufre, que reflejan la radiación solar. 

Pero no todo es enfriamiento, otros gases contribuyen significativamente al calentamiento global. Muchos volcanes emiten dióxido de carbono (CO₂) y metano (CH₄), ambos potentes gases de efecto invernadero. Si el cambio climático desencadena una ola de nueva actividad volcánica, podría conducir a una liberación significativa y sostenida de estos gases.

De aumentar el número de erupciones volcánicas dicen los expertos que seguramente calentaríamos más la Tierra por el efecto dominante de los gases de efecto invernadero. Eso ayudaría a acelerar otros ciclos de retroalimentación climática, como la fusión de hielo, la acidificación de los océanos y la frecuencia de los fenómenos climáticos extremos.