El cometa más viejo descubierto ni siquiera es del Sistema Solar

El tercer objeto interestelar descubierto, llamado 3I/ATLAS parece ser el cometa más viejo observado. Podría tener unos 7000 millones de años.

Alejandro Riveiro

El pasado 1 de julio, se anunciaba el descubrimiento del tercer objeto interestelar conocido y que resulta ser el cometa más viejo observado hasta la fecha. Es un hallazgo muy interesante porque su origen está en una región lejana.

3I/ATLAS es el tercer objeto interestelar descubierto

Han pasado ocho años desde que se descubriese el primer objeto interestelar (1I/’Oumuamua). Un objeto interestelar es aquel que llega desde una estrella diferente. Es decir, no se formó en el Sistema Solar, llegó desde otro lugar.

Oumuamua fue un objeto que provocó cierta polémica porque no estaba clara su naturaleza. Hoy en día, el consenso es que se trataba de un cometa, por la actividad que se pudo observar. En 2019, se descubrió el segundo objeto interestelar.

2I/Borisov fue mucho menos polémico. Desde un primer momento, hubo señales de que se trataba de un cometa. Es necesario tener presente que, en el caso de objetos interestelares, es muy difícil saber en qué estrella se originaron.

3I/ATLAS, por su velocidad y trayectoria, debió llegar del disco grueso de la Vía Láctea.

Esto no impide, sin embargo, que sí se pueda estimar de qué lugar pudo proceder. Para ello, hay que estudiar aspectos como su velocidad y trayectoria. Oumuamua y Borisov debieron llegar de alguna otra región del disco de nuestra galaxia.

3I/ATLAS, sin embargo, es un objeto con un origen diferente. Por su velocidad y trayectoria se plantea que debió llegar del disco grueso. Es el nombre que recibe la región por encima y por debajo del disco fino de la Vía Láctea.

Es interesante porque esta región está compuesta principalmente por estrellas mucho más viejas que las del disco fino. Así que, desde un primer momento, cabía la posibilidad de que pudiese tratarse de un objeto muy especial.

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¿Cómo se determina que un objeto es interestelar?

Para determinar si un objeto procede de otra estrella, es necesario estudiar su movimiento. Para ello, necesitamos recurrir a un término que quizá nos resulte familiar: excentricidad. Nos indica la forma del movimiento de un objeto alrededor del otro.

Así, un objeto que tiene una excentricidad de 0 describe un círculo perfecto. Mientras que una excentricidad de 1 equivale a una elipse completamente elongada. La escala puede pasar de un valor de 1.0. A partir de aquí, ya no tenemos órbitas cerradas.

El cometa 3I/ATLAS. Crédito: Filipp Romanov/Wikimedia Commons

Si la excentricidad es superior a 1, nos encontramos con una trayectoria hiperbólica. Cuanto mayor sea el número, menos pronunciada será. 3I/ATLAS tiene una excentricidad de 6.0. Es la más alta que se haya medido en un objeto celeste.

3I/ATLAS se ha captado cuando todavía está acercándose a su perihelio

Así que no queda dudas de que su origen es interestelar porque no está en órbita alrededor del Sol. Eso sí, esto no impide que siga existiendo el concepto de perihelio, porque en algún momento llegará a su distancia mínima al Sol.

Aquí es donde empiezan las buenas noticias. 3I/ATLAS se ha captado cuando todavía está acercándose a su perihelio. En estos momentos, aproximadamente, está en la órbita de Júpiter y seguirá aproximándose. El perihelio está previsto para octubre.

Además, su velocidad y ángulo son tan alto y pronunciado (respectivamente) que su origen tiene que estar en el disco grueso. Desde que se descubriese, el objeto ya ha sido analizado cientos de veces y se estudiará con mucho detalle próximamente.

VÍDEO: Así se vio el cometa C/2024 G3 Atlas

El cometa más viejo descubierto

En los últimos días han comenzado a salir algunos estudios sobre 3I/ATLAS. Algunas estimaciones sitúan su edad en unos 7000 millones de años. Todos los cometas del Sistema Solar son más jóvenes, porque se formaron poco después del Sol.

Es decir, cometas como Halley tienen, como máximo, unos 4500 millones de años. 3I/ATLAS parece ser mucho más antiguo. Al tratarse de un objeto del disco grueso, es una oportunidad fantástica para estudiar esta región.

Con la ayuda de observatorios como Vera Rubin o el telescopio James Webb será posible analizar su composición. Ayudará a entender cómo era el entorno en el que se formó y las condiciones de esa estrella. El cometa ha debido viajar durante miles de millones de años.

Al captarse todavía en su aproximación, a diferencia de Oumuamua y Borisov (que se observaron cuando ya se alejaban) se va a poder profundizar en todos sus aspectos. Y si tenemos un telescopio relativamente grande, estamos de enhorabuena.

Con la ayuda de observatorios como Vera Rubin o el telescopio James Webb será posible analizar su composición.

Entre finales de año y enero de 2026, es posible que sea lo suficientemente brillante para observarlo con un telescopio amateur. Así que no solo estará al alcance de los grandes observatorios profesionales, muchas personas podrán verlo.

Por si no fuera suficiente, el observatorio Vera Rubin comenzará sus observaciones en solo unos meses y se espera que sea una gran herramienta para descubrir decenas de nuevos objetos interestelares. Algo que ayudará a entender mejor cuántos visitantes hay en el Sistema Solar…