El día en que un turista decidió tentar a un grizzly en Yellowstone

Un turista ignoró las normas y se aproximó a un grizzly en Yellowstone, un gesto temerario que reabre el debate sobre la imprudencia en parques naturales.

María Rivas

Lo curioso de Yellowstone es que uno puede pasar horas sin que ocurra nada y, de repente, en un instante casi trivial, aparece la historia. Esta vez fue un hombre —abrigo naranja, paso decidido— acercándose a un oso grizzly con la despreocupación de quien se aproxima a un perro en un parque urbano.

No hubo gritos. Ni carreras. Solo una tensión silenciosa que cualquiera que conozca mínimamente el comportamiento de estos animales habría sentido en el estómago.

La escena la grabó @elizzabethelden, en Hayden Valley, un lugar donde la fauna suele moverse a su ritmo y los visitantes, a veces, no tanto. Ella misma acompañó el vídeo con una advertencia casi resignada: 100 yardas es la distancia mínima que recomiendan los rangers.

Una frontera invisible que aquel hombre decidió ignorar. Y lo sorprendente es que el grizzly, uno de los más de 1.030 que habitan el Gran Ecosistema de Yellowstone, apenas reaccionó. Continuó su camino como si fuera él quien estuviera habituado a los humanos, y no al revés.

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Cuando el paisaje obliga a bajar el volumen

La cuestión no es sólo la imprudencia. Yellowstone arrastra desde hace años una especie de agotamiento: demasiadas visitas, demasiados móviles, demasiadas expectativas de conseguir la imagen perfecta. ç

Entre géiseres, fumarolas y praderas, es fácil olvidar que esos bisontes que parecen dóciles no lo son, que los alces embisten, que un oso, incluso uno calmado, puede cambiar de humor en menos de un segundo.

Lo de Hayden Valley no pasó de anécdota. Un susto sin consecuencia. Pero es el tipo de episodio que deja una sensación incómoda, como si algo estuviera fuera de lugar. El parque seguirá ahí —sus rutinas volcánicas, sus nubes de vapor, su fauna incansable—, pero la convivencia con la vida salvaje exige algo tan sencillo como mantener la distancia. Y recordarlo, a veces, parece más difícil que captar la mejor foto.

Oso en Yellowstone
Fuente: Banco de imágenes Canva