El instante en que la naturaleza respira: un lince ibérico pasea con su presa en Extremadura
Un vídeo muestra a un lince ibérico con su presa en Extremadura. La especie consolida su recuperación con más de 160 ejemplares en libertad.
Javier Castaño
En apenas unos segundos, un vídeo grabado en el corazón de Extremadura ha captado una escena que parecía perdida en el tiempo. Un lince ibérico cruza el campo con una presa en la boca, en silencio, bajo una luz tenue que apenas roza el monte.
La imagen, difundida bajo el lema «Extremadura, naturalmente», se ha convertido en un símbolo de la recuperación del lince ibérico en la región, una de las historias más esperanzadoras de la fauna española.
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El viaje del lince ibérico y su programa de reintroducción
Hace dos décadas, el lince ibérico (Lynx pardinus) rozaba la extinción. Hoy, tras un ambicioso programa de reintroducción, más de 160 ejemplares viven en libertad en Extremadura, con 28 hembras reproductoras. Así lo confirma un estudio del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC – CSIC, UCLM, JCCM) publicado en Journal of Applied Ecology.
El trabajo, liderado por el investigador José Jiménez, identifica la supervivencia adulta y la reproducción como factores clave en el crecimiento poblacional. Los científicos, sin embargo, advierten de una amenaza persistente: la mortalidad por atropello, sobre todo en hembras jóvenes que buscan nuevos territorios.
El informe propone ampliar el hábitat disponible y crear pasos de fauna seguros para reducir la mortalidad y mejorar la conectividad entre poblaciones. Estas medidas podrían asegurar la estabilidad genética y favorecer la expansión del felino en los próximos años.
El vídeo de este lince cargando su presa refleja mucho más que una cacería: es la prueba viva de una naturaleza que se reconstruye a sí misma. Extremadura, con sus dehesas y sierras, vuelve a ser territorio de linces. Y cada paso silencioso de este animal recuerda que la coexistencia entre vida salvaje y ser humano sigue siendo posible.