El riesgo de incendios vuelve a aumentar: el martes será especialmente complicado en buena parte de
El martes el peligro de incendios aumentará de forma notable en amplias zonas del norte, centro y este peninsular, mientras que el miércoles seguirá siendo elevado en numerosos puntos.
Mar Gómez
España afronta una nueva semana con el foco puesto de nuevo en los incendios forestales. El incendio declarado este domingo en Benahavís, Málaga, continuaba activo este lunes después de obligar a confinar preventivamente varias zonas y desalojar vecinos. El viento de levante y la complicada orografía favorecieron una rápida propagación de las llamas y obligaron a desplegar un importante dispositivo de extinción.
Este episodio vuelve a recordar la importancia de las condiciones meteorológicas en el comportamiento del fuego. Y los mapas de peligro de incendios para los próximos días muestran que, aunque estamos ya a mediados de septiembre, el riesgo seguirá siendo muy elevado en amplias zonas del país.

El martes aumenta notablemente el peligro
La situación se complicará especialmente el martes 15 de septiembre. Según el mapa de pronóstico, los colores naranja y rojo —correspondientes a niveles muy altos y extremos— ocuparán una superficie mucho mayor que durante la jornada anterior.
El peligro será especialmente importante en buena parte del norte y nordeste peninsular, extendiéndose por amplias zonas de la Meseta Norte, valle del Ebro, Aragón y Cataluña. También aparecen áreas con niveles elevados en el interior oriental, la Comunidad Valenciana y puntos del oeste peninsular.

El mapa muestra, además, un aumento generalizado del peligro respecto a la jornada precedente, con extensas áreas en niveles altos incluso donde no se alcanza el máximo.
Detrás de este escenario encontramos varios ingredientes que favorecen la propagación de un incendio: vegetación seca después del verano, temperaturas todavía elevadas, humedad ambiental baja en muchas zonas y viento.
Las temperaturas han alcanzado recientemente valores muy altos para mediados de septiembre. Entre los registros observados aparecen máximas próximas a los 40 ºC en puntos de Huelva y Badajoz, una muestra del ambiente todavía plenamente veraniego en algunas regiones.
¿Qué ocurrirá el miércoles?
El miércoles 16 el mapa cambia parcialmente. En el extremo norte aparecen más zonas con niveles bajos o moderados de peligro, especialmente en áreas próximas al Cantábrico, lo que supone una mejoría respecto al martes.
Sin embargo, esto no significa que el riesgo desaparezca. Los niveles alto, muy alto o extremo continuarán dominando amplias áreas del interior, especialmente desde la Meseta hacia el valle del Ebro, Aragón y zonas del este peninsular. También persistirán áreas de riesgo elevado en el centro y sur, aunque con una distribución más irregular.

Por tanto, el martes aparece como la jornada más desfavorable de las tres representadas en los mapas, pero el miércoles seguirá siendo necesario extremar las precauciones en numerosas comunidades.
Qué significa realmente un nivel extremo
AEMET divide el peligro de incendios forestales en seis categorías: muy bajo, bajo, moderado, alto, muy alto y extremo. La clasificación no solo refleja la posibilidad de que aparezca un fuego, sino también cómo podría comportarse una vez iniciado.
Por eso un nivel extremo no significa que vaya a haber necesariamente un incendio, pero sí que si aparece una fuente de ignición, las condiciones pueden favorecer una propagación más rápida y un comportamiento más difícil de controlar.

Y en estas situaciones el viento puede resultar determinante. Además de secar la vegetación, aporta oxígeno a las llamas, puede aumentar rápidamente la velocidad de propagación y transportar pavesas capaces de originar nuevos focos por delante del frente principal.
Precaución máxima pese a estar ya en septiembre
El final del verano meteorológico no supone automáticamente el final de la temporada de incendios. Después de meses de calor, muchas zonas mantienen una elevada disponibilidad de combustible vegetal seco y bastan varios días cálidos y secos para que el peligro vuelva a incrementarse.
Ante niveles altos, muy altos o extremos es fundamental evitar cualquier actividad que pueda producir una chispa o una llama en zonas forestales, no arrojar colillas, no abandonar residuos y respetar todas las restricciones establecidas por las autoridades. También conviene evitar aparcar vehículos sobre vegetación seca, ya que elementos calientes del vehículo pueden iniciar un fuego.
Si se observa humo o un posible incendio, hay que avisar inmediatamente al 112, indicar con la mayor precisión posible la localización y no acercarse a la zona. Y si existe un incendio activo próximo, deben seguirse siempre las indicaciones de Protección Civil y de los servicios de emergencia, especialmente ante órdenes de confinamiento o evacuación.

Con gran parte del territorio todavía vulnerable después del verano, cualquier pequeña ignición puede convertirse rápidamente en una emergencia cuando coinciden calor, sequedad y viento.