El zoom imposible que revela el contraste más insolente entre el Caribe y la Sierra Nevada

Un zoom teatral en un video viral expone el sorprendente salto visual entre el mar Caribe y la Sierra Nevada vistos desde la costa samaria.

María Rivas

El último video viral grabado en Santa Marta —muy probablemente con un modelo reciente de iPhone, dado el zoom in casi teatral— ha vuelto a evidenciar la facilidad con la que Colombia exhibe paisajes que, en otros lugares, requerirían elaborados efectos especiales.

La secuencia arranca con un acercamiento tan exagerado al pico nevado de la Sierra Nevada que uno podría pensar que el autor estaba a punto de tocar el glaciar con la mano. Segundos después, un zoom out vertiginoso deja al descubierto la verdadera escena: la montaña, orgullosa y distante, vista desde la orilla misma del mar Caribe.

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Una geografía que se presta a la ironía

El resultado es tan desconcertante como hipnótico. Un plano que empieza en las alturas frías y termina en la arena caliente, como si el teléfono hubiera decidido desafiar las leyes de la distancia por puro entretenimiento. Lo más irónico es que este contraste —que el vídeo convierte en una pequeña pieza de humor involuntario— forma parte de la vida cotidiana en Santa Marta.

La Sierra Nevada de Santa Marta, ese macizo soberbio e independiente del resto de la cordillera, concentra en pocos kilómetros un repertorio de ecosistemas que obligan al espectador a asumir que la geografía colombiana tiene un temperamento, como mínimo, caprichoso.

Nieves perpetuas, bosques secos, manglares y playas tropicales conviven en un espacio que parece diseñado para desconcertar al visitante y recordarle que los cambios de pisos térmicos aquí no responden a ninguna lógica amable.

El clip, que avanza entre el dramatismo del teleobjetivo y la revelación final del paisaje, ha vuelto a poner sobre la mesa la extraordinaria —y a veces cómicamente improbable— coexistencia entre el Caribe radiante y las cumbres de 5.775 metros. Una postal que, sin proponérselo, confirma el carácter casi insolente del patrimonio natural colombiano.

Santa Marta, Colombia
Fuente: Banco de imágenes Canva