¿Es tan peligroso el dragón azul visto en el Mediterráneo?
El dragón azul es un molusco habitual de aguas tropicales cuyos avistamientos en el Mediterráneo se han incrementado en los últimos años.
Pablo Ramos
En las últimas semanas, varios municipios del litoral mediterráneo han alertado de la presencia de varios ejemplares de dragón azul, un curioso molusco poco frecuente por esas latitudes.
La presencia de estas babosas marinas ha derivado en el cierre temporal de algunas playas, lo que ha levantado la alarma social por su supuesta peligrosidad. “Aparecen cuatro nuevos ejemplares de dragón azul en la playa Ortigues, por lo que se activa la bandera roja en las playas de Guardamar y queda prohibido el baño”, reseñaba el alcalde de la localidad en las redes sociales.

¿Qué es el dragón azul?
El dragón azul es un animal pequeño de tonos grises y azulados cuyas extremidades tienen forma estrellada.
“Es un molusco gasterópodo nudibranquio o, para entendernos, ‘babosa marina’, que carece de un caparazón externo de protección, como la mayoría de moluscos”, explica a Eltiempo.es Juan Antonio Pujol, doctor en Biología por la Universidad de Murcia y biólogo municipal del Ayuntamiento de Torrevieja.
A pesar de la alarma social, este animal no es una especie exótica ni invasora. De hecho, la primera vez que se describió la especie para la ciencia fue en 1705, a partir de un ejemplar capturado al sur de Ibiza.
¿Es común en España?
Este molusco es habitual en España, pero especialmente en las Islas Canarias. No obstante, no puede considerarse una especie frecuente en la península. Aunque en los últimos años han aumentado los avistamientos en algunas áreas del litoral mediterráneo peninsular.
“Cada vez hay mayor presencia en el Mediterráneo, sobre todo en Baleares y costas de la Comunidad Valenciana, sin descartar que se encuentren en otros lugares, pero son muy complicados de detectar”, apunta Pujol.
De hecho, el dragón azul es considerado parte de la fauna mediterránea y su visibilidad se ha incrementado en los últimos años. Se ha pasado de los tres ejemplares vistos en 2021, al sur de la provincia de Alicante, a varios centenares constatados este año. En concreto, desde el 20 de agosto, se ha producido una llegada constante, pero no masiva, de dragón azul al litoral de Guardamar del Segura y a la colindante playa de La Mata, en Torrevieja.
“Evidentemente, el aumento de la temperatura del mar Mediterráneo probablemente esté provocando unas condiciones óptimas para su vida y reproducción, así como entradas cada vez más importantes de contingentes atlánticos. Hay que tener en cuenta que el cambio climático altera ligeramente tanto el régimen de corrientes marinas locales como el de vientos”, añade este experto.
¿Es peligroso el dragón azul?
A pesar de su nombre, el dragón azul no es un animal peligroso. Sí es cierto que puede resultar irritante y, eventualmente, levemente venenoso, pero en España no puede catalogarse como peligroso actualmente.
El dragón azul se alimenta de plancton gelatinoso y de otros organismos que flotan en superficie, como distintos tipos de medusas. En consecuencia, las toxinas ingeridas sirven de protección; cuanto más animales venenosos consume, más urticante resulta.
“Al ser un molusco sin caparazón externo, como el resto de nudibranquios, acumula parte de los elementos químicos de sus presas para defenderse frente a sus depredadores”, explica el experto.
De este modo, en función de su alimentación y del tiempo transcurrido desde su última ingesta, el dragón azul puede producir desde un ligero enrojecimiento hasta una urticaria o, incluso, ningún síntoma. Aunque también se pueden dar reacciones más potentes en el caso de que haya acumulado veneno procedente de la carabela portuguesa. “Pero, desde luego, jamás será tan peligroso como verse uno rodeado por los tentáculos de una carabela portuguesa. Todo depende de la cantidad de dragones azules que lleguen a la playa y de si lo hacen acompañados de sus presas venenosas, como las citadas carabelas…”, detalla Pujol.
Recomendaciones ante la presencia del dragón azul
Según los expertos, en caso de observar un dragón azul, lo mejor es no manipularlo y dar aviso a los servicios de socorrismo o a las autoridades locales, con la finalidad de evaluar bien la situación, realizar un seguimiento del episodio y adoptar las medidas más adecuadas en cada caso.
“En caso de picadura, no perder nunca la calma, lavar la zona con agua de mar y, si se produce una reacción fuerte, acudir a un centro de salud, especialmente en el caso de niños, personas mayores y personas con patologías previas”, recomienda Pujol.