Última hora: el túnel infinito de borrascas en España podría parar de golpe en San Valentín

Las borrascas han marcado semanas de temporales, pero los modelos empiezan a señalar un posible cambio de patrón a partir de mediados de febrero

Mar Gómez

Durante las últimas semanas, las borrascas atlánticas han sido las grandes protagonistas del tiempo en España. Lluvias persistentes, episodios de viento intenso, nevadas en montaña y temporales marítimos han dejado una situación meteorológica muy activa y, en algunos momentos, adversa.

Esta sucesión de temporales no ha sido casual. Hasta ahora, tanto el anticiclón de las Azores como la baja de Islandia se han mantenido más debilitados de lo habitual, permitiendo que la corriente en chorro polar se desplace hacia latitudes medias y se vuelva muy ondulada.

Corriente en chorro ondulada hacia España. Fuente: ElTiempo.es

Este «pasillo» atmosférico ha canalizado una borrasca tras otra directamente hacia la Península Ibérica, favoreciendo semanas de lluvias continuas.

Borrasca Leonardo llegando a España. Fuente: ElTiempo.es

Sin embargo, los modelos empiezan a mostrar señales de que este patrón podría cambiar a partir de mediados de febrero, con una posible tregua más duradera.

Primera quincena aún marcada por la inestabilidad (9–16 de febrero)

Las previsiones para la semana del 9 al 16 de febrero siguen mostrando un escenario dominado por anomalías húmedas sobre gran parte de la Península Ibérica.

Esto significa que las lluvias seguirán siendo más abundantes de lo normal, continuará la llegada de frentes asociados a borrascas atlánticas y se mantendrá el riesgo de acumulados importantes en algunas zonas.

Tendencias en precipitación del 9 al 16 de febrero. Fuente: ECMWF

En esta fase, el patrón de circulación aún favorece que las borrascas sigan cruzando el sur de Europa, con España en una posición especialmente expuesta.

Cambio de tendencia a partir de San Valentín (16–23 de febrero)

A partir de la semana del 16 al 23 de febrero, los modelos empiezan a insinuar un giro en la circulación atmosférica.

En estos mapas ya se aprecia una reducción clara de las anomalías húmedas sobre España e incluso la aparición de zonas con tendencia más seca de lo habitual.

Tendencias en precipitación entre 16 y 23 de febrero. Fuente: ECMWF

Este cambio estaría relacionado con una posible evolución hacia una fase positiva de la NAO (Oscilación del Atlántico Norte), lo que suele implicar una corriente en chorro más recta y desplazada hacia el norte, borrascas circulando principalmente por el norte de Europa y mayor influencia de las altas presiones sobre la Península Ibérica.

Predicción del índice de la NAO. Fuente: NOAA

En la práctica, esto se traduciría en una tregua más duradera de las lluvias y un tiempo más estable en muchas zonas de España.

¿Significa esto que se acaba definitivamente esta situación?

No necesariamente. Febrero sigue siendo un mes muy dinámico desde el punto de vista meteorológico, y aunque los modelos apuntan a un cambio de patrón más estable a partir de mediados de mes, aún podrían producirse episodios de lluvia puntuales.