España encara un verano más cálido de lo normal con el Mediterráneo bajo vigilancia

España afronta un verano más cálido de lo normal, con especial incidencia en el norte, el interior y el Mediterráneo.

Mar Gómez

La tendencia estacional para los meses de julio, agosto y septiembre apunta a un verano claramente más cálido de lo habitual en buena parte del país.

Los mapas de anomalías muestran una señal térmica muy marcada, especialmente en el norte y el interior peninsular, donde las temperaturas podrían situarse mucho más cálidas de lo normal para esta época del año.

La anomalía cálida afectaría prácticamente a toda la Península y Baleares, aunque con distinta intensidad. Las zonas del norte, meseta norte, valle del Ebro, interior peninsular y áreas del noreste aparecen dentro de la categoría de “mucho más cálido de lo normal”, lo que indica una probabilidad elevada de que el trimestre cierre con temperaturas claramente superiores a la media.

En el resto del país, incluyendo amplias zonas del centro, este, sur peninsular y Baleares, el escenario también sería de temperaturas más cálidas de lo normal. En Canarias, la señal sería algo más suave, con un ambiente ligeramente más cálido de lo habitual.

Anomalías de temperatura previstas para julio, agosto y septiembre en España. Fuente: ElTiempo.es

Esto no significa que todos los días vayan a ser extremos ni que el calor sea constante durante tres meses, pero sí que, en conjunto, el trimestre julio-agosto-septiembre tiene muchas papeletas para ser más cálido de lo normal.

Además, en un contexto de temperaturas elevadas, aumenta la probabilidad de episodios de calor intenso, noches tropicales o tórridas y posibles olas de calor.

Las lluvias: dentro de lo normal en buena parte del país salvo en esta zona

En cuanto a la precipitación, la señal es mucho menos extrema. El mapa muestra que durante julio, agosto y septiembre las lluvias estarían dentro de lo normal en buena parte de la Península.

Esto es importante porque el verano ya es, de por sí, una estación seca en gran parte del territorio, por lo que “normalidad” no implica necesariamente lluvias abundantes.

La excepción aparece en algunas zonas del este peninsular, Baleares y Canarias, donde la tendencia apunta a un escenario ligeramente más húmedo de lo normal.

Esto podría estar relacionado con episodios puntuales de inestabilidad, tormentas o situaciones mediterráneas, especialmente hacia el final del verano y comienzo del otoño meteorológico.

Anomalías de precipitación previstas para julio, agosto y septiembre en España. Fuente: ElTiempo.es

Aun así, conviene recordar que las predicciones estacionales no permiten saber qué día va a llover ni dónde exactamente. Marcan tendencias generales: si un periodo tiene más probabilidad de ser seco, normal o húmedo respecto a la media.

Un verano con calor persistente y posibles episodios extremos

Con estos mapas, el titular más claro es que el calor será el gran protagonista del trimestre. La señal cálida es extensa y contundente, especialmente en el norte y el interior peninsular, donde las anomalías podrían ser más acusadas.

Este escenario puede tener consecuencias importantes: mayor estrés térmico en las ciudades, noches más difíciles para descansar, aumento de la demanda energética, impacto en personas vulnerables y más riesgo de incendios si coinciden calor, viento, baja humedad y vegetación seca.

En resumen, la previsión para julio, agosto y septiembre apunta a un trimestre más cálido de lo normal en casi toda España, con una señal especialmente intensa en el norte e interior peninsular.

Las precipitaciones, por su parte, se mantendrían en general dentro de lo normal, aunque con zonas del este, Baleares y Canarias donde podrían ser algo más abundantes de lo habitual.

El Mediterráneo también llegará más cálido de lo normal

A esta previsión de calor en tierra firme se suma otro factor importante: la temperatura del mar.

Los mapas estacionales del ECMWF para el trimestre julio-agosto-septiembre de 2026 muestran anomalías positivas de temperatura superficial del mar en amplias zonas del planeta, y también en el entorno del Mediterráneo.

En el caso del Mediterráneo occidental, que baña buena parte de la costa española y Baleares, la previsión apunta a un mar más cálido de lo normal, con anomalías que en general podrían situarse entre +0,5 ºC y +1 ºC, e incluso localmente por encima en algunas áreas.

Esto es relevante por varios motivos. Un mar más cálido no solo influye en la temperatura del agua de baño, también puede favorecer noches más cálidas y húmedas en zonas costeras.

Cuando el Mediterráneo está muy caliente, la atmósfera cercana retiene más humedad y eso dificulta que las temperaturas bajen durante la noche, aumentando la sensación de bochorno.

Además, un Mediterráneo más cálido puede actuar como una fuente extra de energía y humedad para la atmósfera.

Esto no significa que vaya a llover más todos los días ni que haya automáticamente episodios extremos, pero sí puede potenciar situaciones de inestabilidad cuando llegan vaguadas, DANAs o aire frío en altura, especialmente hacia finales del verano y comienzos del otoño.

Por eso, aunque el mapa de precipitación para julio, agosto y septiembre muestra lluvias en general dentro de lo normal en buena parte del país, con una señal algo más húmeda en el este, Baleares y Canarias, habrá que vigilar la evolución del Mediterráneo.

Si el mar llega muy cálido al final del verano, puede convertirse en un ingrediente importante para episodios de tormentas intensas en el área mediterránea.

Previsión de la temperatura del agua del mar para julio, agosto y septiembre. Fuente: ECMWF

Recibe toda nuestra info, más rápido en Google

Sigue ElTiempo.es en Google +