España entra en modo invernal extremo con una ciclogénesis explosiva en pleno desarrollo
La borrasca Ingrid nos trae un temporal que ha obligado a activar numerosos avisos. Esta tarde se preven nevadas significativas.
Mar Gómez
Una ciclogénesis explosiva será el proceso que marcará el giro del tiempo en España tras varios días dominados por un intenso temporal mediterráneo. La situación ha cambiado hacia un patrón atlántico, con la Península ya bajo la influencia de una circulación muy activa procedente del Atlántico, responsable de un episodio de tiempo adverso generalizado.
En este contexto, la borrasca Ingrid se perfila como la principal protagonista, profundizándose rápidamente al noroeste de la Península Ibérica y avanzando hacia las islas británicas, donde culminará su fase de intensificación.

¿Qué es una ciclogénesis explosiva y qué implica?
Se habla de ciclogénesis explosiva cuando una borrasca se intensifica de forma muy rápida, con una caída de presión muy acusada (de al menos 24 hPa) en menos de 24 horas. Este proceso suele estar asociado a la presencia de un potente chorro polar en altura, como el que afecta actualmente a nuestro entorno.
En este caso, la borrasca Ingrid, en combinación con el anticiclón de las Azores, está generando un pasillo de vientos del noroeste que canaliza una masa de aire polar marítimo sobre la Península.
Descenso térmico y nevadas a cotas muy bajas
La entrada de esta masa fría provocará un descenso notable de las temperaturas durante el fin de semana. Como resultado, se esperan precipitaciones generalizadas y una cota de nieve en fuerte descenso, especialmente en el cuadrante noroccidental.

Durante la tarde del viernes y la mañana del sábado, la nieve podría aparecer por debajo de los 300–400 metros, con chubascos de nieve intensos y de rápida acumulación.
En zonas de montaña, los espesores podrían alcanzarse en poco tiempo, complicados además por el viento fuerte y la ventisca, lo que puede afectar seriamente a la circulación por carretera. La sensación térmica será muy baja, un factor a tener en cuenta en cualquier actividad al aire libre.

Viernes 23: día más adverso por viento, mar y nieve
El viernes 23 será una de las jornadas más complicadas. El temporal marítimo alcanzará su máxima intensidad, especialmente en Galicia y el Cantábrico, con oleaje general de 5 a 7 metros, posibles olas de 8–9 metros en el litoral gallego y vientos muy fuertes.
Las precipitaciones serán en forma de chubascos, que en el tercio noroccidental podrán ir acompañados de tormenta. La cota de nieve bajará a lo largo del día desde 700–800 m hasta 400–500 m, permitiendo chubascos de nieve en zonas bajas del interior de Galicia, nieve en cualquier cota de la meseta Norte y acumulaciones de 10 a 20 cm en el macizo galaico-leonés, la cordillera Cantábrica, el sistema Central y el oeste del sistema Ibérico.
En Andalucía occidental y el entorno del Estrecho, los chubascos podrán ser localmente fuertes, mientras que en las Béticas nevará por encima de 1.000–1.200 m.
Sábado 24: persistencia del temporal y ambiente plenamente invernal
El sábado 24 continuará el temporal marítimo en Galicia y el Cantábrico, con oleaje todavía muy energético, entre 5 y 8 metros, y vientos fuertes. También se esperan rachas muy fuertes en los litorales andaluces, el sureste peninsular y las Islas Baleares.
Los chubascos se intensificarán en el Cantábrico y serán más dispersos en el resto. La cota de nieve se mantendrá muy baja durante la primera mitad del día, en 300–500 m en buena parte de la mitad norte y 600–800 m en el resto.

Seguirá nevando en zonas bajas del interior de Galicia, en casi cualquier punto de la meseta Norte y en el centro peninsular, con riesgo de ventisca y una sensación térmica muy baja. En el Pirineo, la nieve aparecerá por encima de 800–1.000 m. En Baleares, los chubascos podrán ir acompañados de tormenta, granizo pequeño y rachas muy fuertes.
Qué pasará el domino 25 después de la ciclogénesis explosiva
A partir del domingo 25, a medida que Ingrid se vaya rellenando y alejando, el temporal marítimo tenderá a amainar progresivamente.
La masa de aire polar comenzará a retirarse, con un ascenso gradual de la cota de nieve, salvo en el Pirineo, donde podría seguir nevando por encima de los 800 m hasta el final del día.
