¿Está tu coche preparado para el invierno? Lee esto
El mantenimiento del coche es vital con la llegada del invierno para garantizar la seguridad. ¡Sigue estos consejos!
Redacción
- El mantenimiento del coche es vital con la llegada del invierno para garantizar la seguridad
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Las inclemencias meteorológicas propias de los meses de invierno aumentan el número de accidentes en carretera durante este periodo y elevan, a su vez, la necesidad de poner mayor atención en nuestro vehículo.
¿Está nuestro coche adaptado frente a las condiciones adversas? ¿Cuenta nuestro vehículo con las características recomendadas para conducir con nieve y hielo? ¿Tenemos a mano los instrumentos necesarios que nos permitan circular con seguridad? En definitiva: ¿está nuestro coche preparado para el invierno?
Ya tienes algunas claves básicas para conducir con nieve y hielo durante los meses invernales. Pero, ¿qué pasa con tu coche? Aquí te dejamos unas recomendaciones para elegir el vehículo adecuado y ponerlo a punto durante este periodo.
1 – El coche adecuado
Durante los meses de invierno puede que te veas obligado a conducir en carreteras con hielo y nieve. Ten en cuenta que un coche con las características idóneas te permitirá circular con seguridad bajo estas condiciones, sin perder el control de tu vehículo.
Recuerda: el hielo y la nieve influyen directamente sobre la adherencia y la forma de conducción. De ahí que un coche con la tracción de las ruedas adecuada sea de vital importancia. La tracción integral 4MATIC es parte de la oferta de Mercedes-Benz y aumenta la seguridad, a pesar de que las condiciones de la calzada sean adversas.
Este sistema reparte el par motor entre el eje delantero/trasero y frena de manera selectiva las ruedas con baja adherencia optimizando la tracción en cada momento. Esto garantiza que la trayectoria sea óptima y mejora el control del vehículo.
Además, su eficacia también se pone en práctica al momento de iniciar la marcha sobre terrenos resbaladizos, ya que usa los datos de diferentes sensores que miden el número de revoluciones de las ruedas, giro del volante, la velocidad rotacional y la aceleración transversal del vehículo aprovechando al máximo la adherencia disponible.
2 – Neumáticos en buen estado
¿Está el dibujo de las gomas de tus neumáticos en buen estado? Antes de que lleguen los meses de invierno, no sólo tendrás que revisar el dibujo de tus neumáticos (mayor a 3 mm), sino también su presión y mantenimiento. Recuerda que la presión de los neumáticos cuando hace frío suele disminuir un poco.
Ten en cuenta, además, que los neumáticos de invierno están especialmente concebidos para usar en zonas con temperaturas frías -con menos de 7º- y en donde hay presencia habitual de nieve y hielo en la calzada. En algunos países del norte de Europa, por ejemplo, su uso es obligatorio. En caso de que no cuentes con ellos, las cadenas serán tu mejor aliado.
3 – Cadenas en el maletero siempre
Llega el invierno, y con él las bajas temperaturas, el hielo y la nieve. No te confíes. Aunque te recomendemos que revises la previsión del tiempo antes de empezar cualquier travesía, nuestro consejos es que siempre tengas a mano tus cadenas durante los meses invernales. Mételas en el maletero y así no se te olvidarán.
Existe una amplia gama de cadenas para circular sobre nieve en carretera. Elige las que más se ajusten a tu vehículo y características. Además, cuestas con muchos tutoriales para que sepas ponerlas en caso de que sea necesario.
4 – Batería y parabrisas a punto
Siempre debes revisar el estado de la batería de tu coche, pero en invierno debe de convertirse en una costumbre de obligado cumplimiento. Las temperaturas más bajas pueden hacer que tu batería se descargue con mayor facilidad.
Por otro lado, tener el parabrisas en buenas condiciones no sólo garantizará tu visión en carretera, también te blindará de posibles accidentes. Con condiciones meteorológicas adversas, cualquier impacto en un cristal ligeramente dañado por un arañazo puede generar una profunda grieta o incluso rotura del parabrisas.
5 – Frenos sin desgastar
El buen estado de tus frenos puede salvarte la vida. Durante los meses de invierno, debido a las inclemencias del tiempo, deberás revisar con mayor frecuencia las pastillas con el objetivo de cerciorarte de que no están desgastadas, así como los discos para evitar que estén dañados. Comprueba, además, que el líquido de los frenos permanece en el nivel adecuado para garantizar la presión de la frenada