Estas plantas tan comunes en jardines y terrazas pueden acabar con tu mascota en urgencias
Veterinarios alertan de los riesgos de ciertas plantas para mascotas durante primavera y verano en España.
Barbara
Con la llegada de la primavera, jardines, terrazas y balcones vuelven a llenarse de flores y plantas ornamentales. Lo que muchas personas no conocen es el riesgo de algunas de las plantas más habituales en España, que pueden convertirse también en un serio problema para los perros y gatos.

Y es que, veterinarios y expertos llevan tiempo advirtiendo sobre esto. La existencia de varias plantas muy comunes que residen en hogares y zonas verdes contienen muchas veces sustancias capaces de provocar intoxicaciones, problemas digestivos o alteraciones neurológicas en las mascotas.
Y el riesgo aumenta especialmente en esta época del año, donde las suaves temperaturas hacen que muchos animales pasen más tiempo en patios, jardines o exteriores.
Además, perros y gatos suelen explorar mordiendo hojas, flores o frutos caídos, algo que puede acabar desencadenando síntomas importantes.
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Las plantas más peligrosas: las más comunes
Entre las especies más problemáticas encontramos la adelfa, muy frecuente en parques, medianas y jardines. Todas sus partes son tóxicas y pueden afectar al sistema cardíaco de los animales.
También destacan los lirios, especialmente peligrosos para los gatos. En algunos casos, una pequeña exposición al polen puede llegar a provocar daños renales graves.

Otra planta problemática es la cica o palma de sagú, muy utilizada como elemento decorativo. Sus semillas contienen compuestos altamente tóxicos capaces de causar vómitos intensos, diarrea o daño hepático.
A ellas se suman otras especies habituales como la hiedra, el potus, la diefembaquia, el narciso o el aloe vera.
Los síntomas más comunes suelen ser vómitos, apatía, diarrea, salivación excesiva o temblores. En cuanto a situaciones más graves, se puede dar el caso también de que la mascota presente dificultades respiratorias o alteraciones cardíacas.
Por ello, los especialistas recomiendan revisar qué plantas hay en casa y evitar que perros y gatos tengan acceso a hojas, flores o frutos caídos, especialmente durante primavera y verano.