Este el protocolo completo que activaría la humanidad si un día descubre que no está sola
La nueva declaración SETI detalla cómo comunicar un posible contacto extraterrestre, verificar señales y evitar respuestas precipitadas.
Alejandro Riveiro
¿Cómo se debe anunciar al mundo el descubrimiento de una civilización extraterrestre? Por sorprendente que pueda parecer, existe un protocolo, desde hace décadas, que revisa de qué manera se debe hacer. Ahora, ha sido actualizado teniendo en cuenta cómo ha cambiado nuestra sociedad.
Anunciar el descubrimiento de civilizaciones extraterrestres es muy delicado
El comité SETI (por las siglas en inglés de búsqueda de vida extraterrestre inteligente) ha actualizado la Declaración de Principios. Establece cómo se debe anunciar el descubrimiento de vida extraterrestre inteligente y es la primera actualización del protocolo en más de 15 años.
Este protocolo busca asegurar que los científicos estén muy seguros de sus evidencias antes de anunciar al mundo lo que han hallado.
Los expertos destacan que, hoy en día, la información fluye de una manera muy diferente a como sucedía en 2010. En esta época hay mucha desinformación y conectividad global. Basta una sola afirmación sin demostrar para desencadenar la confusión o el pánico.
Así que ese protocolo busca asegurar que los científicos estén muy seguros de sus evidencias antes de anunciar al mundo lo que han hallado. En este tiempo, también, han crecido muchísimo los métodos para buscar vida inteligente extraterrestre.
Al principio, la búsqueda de vida extraterrestre inteligente se ceñía, principalmente, al estudio en el espectro de radio. Ahora, también se realizan búsquedas de exceso de emisión en el espectro infrarrojo, posibles señales en el espectro visible e incluso ondas gravitacionales.
Por eso, en los nuevos protocolos se reconocen estos métodos de búsqueda y también los retos que están surgiendo en los últimos años. Establece que las organizaciones que apoyan a los investigadores deben protegerlos del acoso, escrutinio de los medios y de cualquier repercusión profesional negativa.
La nueva Declaración explica que los investigadores SETI (y sus instituciones) deben poder compartir sus resultados y actividades con libertad. Deben poder responder, sin preocupaciones, a cualquier solicitud razonable de medios de prensa, redes sociales y otros canales de información.
Cómo tratar la información más delicada
Esto suena muy lógico, pero… ¿cómo se debe anunciar el descubrimiento? El protocolo explica que no debe producirse un anuncio público que confirme el contacto alienígena hasta que se haya verificado esa señal, o artefacto, por parte de una organización independiente, utilizando instrumentos diferentes.
Algo que tiene mucho sentido, porque, como cualquier gran descubrimiento, solo debe realizarse cuando no quedan dudas. Si se considera que el origen extraterrestre de esas evidencias es creíble, entonces los investigadores, o sus instituciones, deben anunciar su conclusión.
Lo más curioso es que establece, también, ante quién: debe hacerse ante la comunidad científica y el/la secretario/a general de las Naciones Unidas. También se indica que los autores del descubrimiento deben tener la oportunidad de realizar el primer anuncio público.

Después, el siguiente paso es distribuir un informe de verificación a las organizaciones pertinentes. Entre las que está la Academia Internacional de Astronáutica (IAA, por sus siglas en inglés), la Unión Astronómica Internacional (IAU) y otros organismos.
Del resto, hay que destacar la Oficina de las Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Exterior. Los datos de la verificación deben almacenarse en dos lugares geográficos diferentes, con medidas contra la manipulación y con un acceso público, y abierto, a los datos.
El anuncio debe hacerse ante la comunidad científica y el/la secretario/a general de las Naciones Unidas.
Paralelamente, se establecería un subcomité posterior a la detección, que se encargaría de responder a medios y plataformas de redes sociales para comunicar la información de manera precisa. Lo más curioso es que también indica que no se debe responder a esa señal extraterrestre inmediatamente.
Contestar sólo cuando haya un consenso
En su lugar, deben realizarse diferentes consultas a nivel internacional, con las Naciones Unidas y también otras organizaciones internacionales. El motivo es lógico: las consecuencias de responder a una señal extraterrestre pueden ser muy profundas.
El nuevo protocolo, al final, lo que busca es intentar encontrar un equilibrio entre el trabajo de los científicos y la necesidad de informar al público sobre lo que sería uno de los grandes descubrimientos en la historia del ser humano.
Hay que tener presente que no hay, ni siquiera, una ligera sospecha sobre algún posible exoplaneta que albergue vida inteligente.
Cuanto mejor se entienda lo difícil que es confirmar una señal extraterrestre, mejor se entenderá la necesidad de tener paciencia. Habrá muchas preguntas a las que responder y mucho que entender antes de tomar una decisión sobre qué hacer con esa posible señal.
De todos modos, hay que tener presente que no hay, ni siquiera, una ligera sospecha sobre algún posible exoplaneta que albergue vida inteligente. La astronomía sigue enfrentándose a la gran pregunta de si hay vida lejos de la Tierra.
Este protocolo solo establece qué se debe hacer si, algún día, logramos confirmar que no estamos solos en el universo. Pero es más probable que, mucho antes de encontrar posibles civilizaciones, logremos responder a la pregunta de si hay vida (o la hubo) en otros lugares del Sistema Solar.
Al mismo tiempo, ojalá algún día sea necesario utilizar esta Declaración de principios. Porque, si fuese así, estaríamos ante un descubrimiento único. Una de esas cosas que solo pasa una vez en la historia: comprender que no somos la única inteligencia del cosmos…