Fenómenos naturales únicos que solo se viven en verano en España

Los meses más cálidos del año en España esconden espectáculos naturales sorprendentes.

Elisabeth Lahoz

El verano en España no solo trae sol y playa. También es la estación en la que la naturaleza nos regala escenas de las que se quedan en la retina. Algunos de estos fenómenos naturales que transforman el paisaje surgen con el deshielo o los vientos estivales, otros forman parte de los ciclos vitales de plantas o animales, y muchos únicamente pueden disfrutarse en estas fechas. A continuación, descubrimos los más fascinantes.

Fenómenos naturales de verano en España

Estos son algunos de los fenómenos más asombrosos que podemos presenciar en nuestro país en esta época del año. Desde el mar hasta las montañas, pasando por cielos que se encienden y campos que se mueven. Solo la naturaleza puede brindarnos espectáculos así… ¡y la entrada es gratuita!

La noche del delta del Ebro que brilla

En las noches más oscuras del verano, el delta del Ebro nos deleita con un espectáculo mágico: la bioluminiscencia marina. Un fenómeno natural, también llamado mar de ardora, en el que diminutos organismos como la Noctiluca scintillans (conocida como «chispa de mar») emiten destellos de luz al agitarse en el agua.

El resultado es un resplandor azul que acompaña al vaivén de las olas, convirtiendo el mar en un decorado místico.

La floración del nenúfar blanco en alta montaña

En algunos lagos de alta montaña, como los del Pirineo aragonés, se puede presenciar en julio y agosto la floración del nenúfar blanco (Nymphaea alba). Sus flores flotan en aguas frías y cristalinas, aportando un toque de belleza efímera al paisaje.

El corto verano alpino apenas les concede unas semanas para abrirse, lo que hace que verlas sea todo un privilegio estacional. También es posible contemplarlas en Álava, en la laguna de Olandina, dentro del Parque Natural de Izki.

Cascadas de deshielo en Pirineos y Sierra Nevada

Con la llegada del calor, la nieve acumulada se derrite dando lugar a espectaculares cascadas de deshielo. En los Pirineos o en Sierra Nevada, este fenómeno alcanza su máximo esplendor a comienzos del verano, cuando los caudales se multiplican y el agua desciende con fuerza por los barrancos.

Es un momento ideal para disfrutar de rutas de senderismo. Déjate envolver por el rugido de las aguas y el frescor del ambiente.

Foto de Barnabas Davoti, Pexels.

Las Perseidas: lluvia de estrellas

Cada agosto sin excepción, el cielo nocturno se ilumina con las Perseidas, una lluvia de meteoros que alcanza su punto álgido entre el 11 y el 13 de mes. Popularmente conocidas como «lágrimas de San Lorenzo», estas estrellas fugaces se pueden admirar desde casi cualquier rincón de España, siempre que el cielo esté despejado.

Es uno de los espectáculos astronómicos más esperados del verano. Escoge un buen lugar al aire libre, lejos de la contaminación lumínica, y déjate maravillar por la inmensidad del universo.

Migración de mariposas vanesa de los cardos

A pesar del calor, el verano es tiempo de actividad para algunas especies. Un ejemplo es el de la vanesa de los cardos (Vanessa cardui), que estas semanas protagoniza una de las migraciones más increíbles del mundo natural, recorriendo miles de kilómetros desde África hasta el norte de Europa.

En su largo trayecto atraviesa la península ibérica, donde puede observarse revoloteando en las praderas. Millones de ejemplares tiñen el aire con tonos naranjas y negros en un espectáculo tan breve como fascinante.

Foto de Batuhan Kurt, Pexels.

Dunas ‘vivas’ en Cádiz y Almería

El viento de levante y el poniente del verano esculpen las playas andaluzas y dan forma a las impresionantes dunas móviles, también llamadas dunas vivas. En lugares como la playa de Bolonia (Cádiz) o el Cabo de Gata en Almería, la arena avanza lentamente desplazándose unos metros cada año.

Estos gigantes de arena transforman el paisaje costero y son una prueba clara de que la naturaleza está en constante cambio, incluso en los días más tranquilos del periodo estival.

Avistamiento de tiburones peregrinos y delfines en el Cantábrico

Cuando el agua del Cantábrico se templa en los meses estivales, es la ocasión de admirar de cerca a algunos colosos del mar. El tiburón peregrino, el segundo pez más grande del mundo tras el tiburón ballena, inofensivo no obstante para las personas, se aproxima a la costa para alimentarse de plancton.

También los delfines se dejan ver, nadando en grupos y saltando a pocos kilómetros de la orilla. Una oportunidad para asomarse a la vida marina en su hábitat.

Foto de Francesco Ungaro, Pexels.

Migraciones, dunas en movimiento, mares que brillan en la oscuridad o cielos infinitos que se iluminan por estrellas fugaces. El verano en España nos recuerda que vivimos rodeados de una riqueza natural extraordinaria, con fenómenos únicos que merece la pena contemplar al menos una vez en la vida.

Imagen portada: Foto de Chasing Lyu en Pexels.