Francia lucha contra su peor incendio en décadas: 16.000 hectáreas arrasadas, un muerto y varios her
Una mujer ha fallecido, al menos 13 personas han resultado heridas y tres permanecen desaparecidas en un incendio de magnitudes históricas en el sur de Francia.
Redacción
El sur de Francia se enfrenta a uno de los peores incendios forestales registrados en el país desde hace medio siglo. Declarado el martes por la tarde en el municipio de Ribaute, en el departamento de Aude (Occitania), el fuego ha arrasado más de 16.000 hectáreas en tan solo 24 horas y continúa activo y sin control, impulsado por condiciones meteorológicas extremas.
Las autoridades han confirmado la muerte de una mujer de 65 años que se negó a abandonar su vivienda en Saint-Laurent-de-la-Cabrerisse, una de las 15 localidades afectadas por el avance del fuego. Además, 13 personas han resultado heridas, entre ellas 11 bomberos y dos civiles, uno de ellos en estado grave. Tres personas permanecen en paradero desconocido.
El incendio se extiende por una franja de más de 90 kilómetros de perímetro, con llamas que alcanzan entre 10 y 15 metros de altura. La velocidad de propagación llegó a ser de hasta 1.000 hectáreas por hora, con un frente de fuego que recorrió 28 kilómetros en apenas unas horas.

El balance provisional incluye decenas de viviendas y vehículos destruidos, además de importantes daños agrícolas, con al menos 600 hectáreas de viñedos calcinados.
Más de 2.100 bomberos y 500 vehículos de emergencia se encuentran desplegados en la zona, asistidos por una amplia operación aérea que incluye nueve aviones Canadair, cinco Dash y varios helicópteros bombarderos de agua. A partir del jueves, se incorporarán tres helicópteros militares y varias unidades del Ejército, dada la magnitud de la emergencia.
Las autoridades locales han habilitado 17 centros de acogida para las personas evacuadas, que ascienden a más de 1.700, y se mantiene la recomendación de permanecer confinados a quienes no hayan recibido orden de evacuación directa. El tráfico en la autopista A9, que conecta Francia con España, ha sido reabierto parcialmente, aunque sigue siendo un eje clave en la estrategia de contención del fuego.
El primer ministro francés, François Bayrou, ha calificado el incendio como una «catástrofe de una magnitud sin precedentes», advirtiendo que «el cambio climático y la sequía extrema han sido factores determinantes». La región se encontraba en nivel de alerta máxima por incendios, y desde el 1 de agosto está oficialmente en situación de crisis por sequía.
Las causas del incendio de Francia todavía se investigan
Se investigan las causas del incendio, aunque por el momento no se baraja la hipótesis de un acto intencionado. Una de las principales líneas apunta a una colilla mal apagada arrojada desde la carretera, aunque aún no hay confirmación oficial.

El director adjunto del servicio de bomberos de Aude, el coronel Michaël Sabot, ha reconocido que el fuego no será controlado en las próximas horas, ni probablemente durante el día siguiente, debido al viento cambiante y a las altas temperaturas previstas.
El fuego no será controlado en las próximas horas, ni probablemente durante el día siguiente
Este incendio de agosto de 2025 es el más grave en Francia desde 1949
Este incendio supera en superficie a los de Gironda en 2022 y se convierte ya en el más extenso del siglo XXI en Francia y el más grave desde 1949 en cuanto a velocidad de propagación y número de hectáreas afectadas en un solo día.
El Observatorio Nacional de los Bosques ha alertado de que el fuego en Aude podría marcar un punto de inflexión en la gestión forestal y de emergencias en Francia. El propio primer ministro ha sugerido que los Corbières podrían convertirse en un «laboratorio» para repensar el futuro del paisaje agrícola y forestal del país frente a las nuevas condiciones climáticas.
La Comisión Europea ha ofrecido apoyo a través del mecanismo RescEU, aunque por el momento Francia no ha solicitado ayuda internacional formal. España e Italia permanecen en alerta para intervenir si fuera necesario.
Mientras tanto, el humo del incendio ya es visible desde el espacio, según imágenes de satélite difundidas por Météo-France, y las llamas han obligado a cerrar numerosos accesos secundarios y rutas locales, complicando aún más las labores de evacuación y extinción.
En palabras de un residente de Jonquières, una de las comunas más afectadas: «Es como si el cielo se hubiera desplomado sobre nosotros. No queda nada«.