Granada vuelve a temblar: un terremoto de magnitud 4,8 reactiva la secuencia sísmica

Granada ha vuelto a temblar con fuerza. Un terremoto de magnitud 4,7 se ha registrado este martes 18 de agosto a las 10:37 horas al noroeste de Gójar, apenas tres días después del terremoto de magnitud momento 4,8 de Alhendín.

Mar Gómez

La actividad sísmica vuelve a hacerse especialmente evidente en el área metropolitana de Granada con un nuevo terremoto.

Según los últimos datos disponibles del Instituto Geográfico Nacional, el terremoto principal de esta mañana se produjo exactamente a las 10:37:45 hora local, con epicentro al noroeste de Gójar y una magnitud 4,6 mbLg. El IGN le asigna por el momento una intensidad máxima V y una profundidad extremadamente superficial; el catálogo provisional figura con 0 kilómetros de profundidad. Estos parámetros pueden ser revisados conforme avance el análisis de los registros.

Visor de terremotos del IGN. Fuente: IGN

A las 10:43 se produjo otro terremoto de magnitud 2,8 cerca de Alhendín; a las 10:47, uno de 2,6 al suroeste de Las Gabias; a las 10:53, un nuevo terremoto de magnitud 4,0 al sur de Churriana de la Vega; y a las 10:57, otro de magnitud 2,9 al noreste de Padul.

Es decir, en apenas veinte minutos la red sísmica ha detectado cinco terremotos de magnitud 2,6 o superior en este sector de Granada.

Terremoto Granada: una secuencia que comenzó días antes

El movimiento de hoy se produce dentro de una actividad sísmica que ya estaba siendo monitorizada de manera extraordinaria.

El pasado 15 de agosto, a las 01:04 hora peninsular, se registró al noreste de Alhendín el terremoto más importante de esta secuencia hasta el momento. Tras las revisiones posteriores, el IGN ha fijado su magnitud en Mw 4,8, después de que inicialmente se comunicara como magnitud 5. Fue también un terremoto extremadamente superficial.

Su intensidad máxima alcanzó V-VI en la escala macrosísmica europea, fue sentido en más de 500 localidades y el IGN recibió más de 12.000 cuestionarios de personas que lo percibieron. También se notificaron daños no estructurales y caídas de objetos en algunas construcciones de la zona epicentral.

Y el dato que permite entender mejor lo que está ocurriendo es este: en la actualización publicada por el IGN a las 10:00 UTC del lunes 17 de agosto, es decir, antes del nuevo terremoto de hoy, ya se habían contabilizado 348 eventos sísmicos desde el 14 de agosto.

La mayoría eran de magnitud inferior a 2, todos se habían producido a profundidades inferiores a 10 kilómetros y 37 habían sido sentidos por la población.

El terremoto de magnitud 4,7 de este martes supone, por tanto, un nuevo episodio significativo dentro de una secuencia sísmica que continúa activa.

¿Qué está ocurriendo bajo Granada?

Para entender por qué esta zona tiembla tanto tenemos que mirar varios kilómetros bajo nuestros pies. La cuenca de Granada es una de las regiones de mayor actividad sísmica de toda la Península Ibérica. Se encuentra dentro de las Cordilleras Béticas, una región sometida a la compleja interacción entre las placas africana y euroasiática.

Aunque a escala regional existe una convergencia oblicua entre ambas placas, en las Béticas Centrales domina localmente un régimen de extensión de la corteza, que se acomoda mediante numerosas fallas normales. La cuenca de Granada está atravesada y limitada por muchos de estos sistemas: las fallas de Dílar, Granada, Belicena-Alhendín, Padul-Nigüelas, Santa Fe, Atarfe o Pinos Puente, entre otras.

De hecho, el análisis realizado por el IGN para los terremotos de magnitud 4,8 y 3,7 registrados al comienzo de esta secuencia muestra mecanismos de falla normal, coherentes con la tectónica conocida de esta región. La actividad actual se concentra entre las fallas de Dílar, Granada y Belicena-Alhendín.

¿Cómo se genera un terremoto?

Las fallas no necesariamente se deslizan de manera continua. Los bloques de roca pueden permanecer parcialmente bloqueados mientras los esfuerzos tectónicos continúan actuando.

La roca se va deformando y almacenando energía elástica hasta que la resistencia de la falla es superada. Entonces se produce un desplazamiento brusco.

Imagen genérica de un terremoto.

Esa energía acumulada se libera y se propaga a través de la Tierra mediante ondas sísmicas. Eso es lo que sentimos en superficie como un terremoto.

Cuando tenemos un terremoto importante, además, la ruptura modifica la distribución de esfuerzos en las rocas cercanas. Ese reajuste puede desencadenar numerosos terremotos posteriores.

Por eso después de un movimiento principal es perfectamente posible registrar decenas o centenares de terremotos menores durante días, semanas o incluso más tiempo.

Granada ya vivió algo parecido

No es la primera vez que esta región experimenta una secuencia prolongada.

Entre diciembre de 2020 y agosto de 2021, el entorno de Santa Fe y Atarfe registró más de 3.000 terremotos superficiales. Seis alcanzaron magnitudes entre 4 y 5 y el mayor llegó a M4,5.

El IGN recoge importantes terremotos históricos como el ocurrido al sur de Granada en 1431, el devastador terremoto de Arenas del Rey de 1884, o movimientos de magnitud próxima a 5 registrados durante el siglo XX en localidades como Armilla y Purchil.

Granada vuelve a temblar con un sismo de magnitud 4,7 dentro de una secuencia activa que ya acumula cientos de movimientos en la zona.

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