El incendio de Los Gallardos avanza mejor, pero deja una de las tragedias forestales más graves

El incendio de Los Gallardos deja un escenario muy grave, con al menos 12 fallecidos, en una zona donde el fuego avanzó con rapidez por la combinación de terreno complicado, vegetación seca y viento.

Mar Gómez

El incendio forestal declarado en Los Gallardos, Almería, sigue siendo una de las grandes emergencias de este verano. Según las últimas informaciones publicadas, el fuego habría quemado ya en torno a 6.600 hectáreas y deja un balance provisional de al menos 12 personas fallecidas, además de evacuaciones masivas en distintos núcleos del Levante almeriense.

La evolución durante la noche ha sido algo más favorable gracias a una mejora de las condiciones meteorológicas: el viento ha perdido fuerza de forma notable y la humedad relativa ha aumentado, lo que permite trabajar con algo más de margen sobre el perímetro. Aun así, la situación sigue siendo muy delicada porque hablamos de un incendio que ha avanzado con enorme rapidez en una zona seca, abrupta y con núcleos dispersos.

Una zona muy vulnerable al fuego

Los Gallardos se encuentra en el Levante almeriense, en un entorno donde confluyen sierras, ramblas, matorral mediterráneo, carreteras secundarias y viviendas diseminadas. Es un territorio especialmente complejo para una emergencia de este tipo: el relieve puede canalizar el viento, las pendientes favorecen la propagación y las evacuaciones pueden complicarse si el fuego cambia de dirección.

resumen-incendios-de-2024-en-espana-mas-de-34-000-hectareas-afectadas (2)
Fuente de imagen: Pixabay

Además, esta parte de Almería tiene un clima muy seco. En el municipio, las precipitaciones son escasas y julio y agosto suelen ser meses prácticamente sin lluvia, lo que hace que la vegetación llegue al verano con muy poca humedad disponible.

https://twitter.com/Nexo_Latino/status/2075447442418356362?s=20

¿Por qué ha avanzado tan rápido?

La clave está en la combinación de calor, viento, humedad muy baja y vegetación seca. En Los Gallardos se han registrado temperaturas superiores a los 35 ºC, humedades en torno al 10 % y rachas de viento que pudieron alcanzar los 50 km/h, unas condiciones muy próximas a la conocida regla del 30: más de 30 ºC, menos del 30 % de humedad y viento superior a 30 km/h.

https://twitter.com/azucenau/status/2075439906344628573?s=20

El calor no prende por sí solo un incendio, pero sí prepara el terreno. Seca el combustible fino —pastos, hojas, ramas pequeñas y matorral— y hace que cualquier ignición pueda propagarse con mucha más rapidez. Si además entra el viento, el fuego puede avanzar por saltos, generar focos secundarios y complicar mucho las labores de extinción.

La meteorología da una pequeña ventana, pero no elimina el riesgo

La mejora nocturna ha sido importante: menor viento y más humedad permiten a los equipos trabajar con mejores condiciones. Pero esto no significa que el incendio esté resuelto. Durante el día, las temperaturas vuelven a subir, la humedad baja y cualquier reactivación puede ser peligrosa, especialmente en laderas, barrancos o zonas con combustible acumulado.

En incendios de este tipo, la meteorología marca las ventanas de oportunidad. Cuando baja el viento y sube la humedad, se puede atacar con más seguridad. Cuando vuelve el calor, el ambiente seco o las rachas, el incendio puede recuperar intensidad.

Una tragedia que obliga a hablar de prevención

Este incendio vuelve a dejar un mensaje muy claro: ya no podemos pensar solo en apagar fuegos. La extinción es imprescindible, pero en escenarios de calor extremo, sequedad y viento, muchos incendios pueden evolucionar más rápido de lo que permite una respuesta clásica.

El cambio climático no prende la chispa, pero sí está haciendo que el monte llegue al verano más seco, más caliente y con temporadas de riesgo más largas. A eso se suma la acumulación de vegetación en muchas zonas y la presencia de viviendas en áreas de interfaz urbano-forestal.

Por eso, además de medios de extinción, necesitamos mucha más prevención: gestión forestal, reducción de combustible vegetal, planes de evacuación claros, franjas de protección alrededor de urbanizaciones y una mayor cultura del riesgo. Porque cuando el fuego encuentra calor, viento y vegetación seca, unos minutos pueden marcar la diferencia.

incendios españa agosto 2025

La previsión meteorológica de las próximas horas

Durante las próximas horas en la zona de Los Gallardos se espera una situación algo más favorable que en jornadas anteriores, aunque todavía con calor y viento que conviene vigilar.

Esta tarde las temperaturas se mantendrán elevadas, en torno a 30-33 ºC entre las 12:00 y las 19:00 h, con máximas cercanas a 33-34 ºC durante las horas centrales. La humedad relativa será más alta que en días previos, moviéndose aproximadamente entre el 50 y el 60 % durante la tarde, lo que ayuda a reducir algo la disponibilidad del combustible vegetal, aunque no elimina el riesgo.

El viento soplará principalmente de componente este, con intensidades moderadas, en torno a 17-21 km/h en las horas centrales, y tenderá a perder fuerza al final del día. A partir de las 20:00 h las temperaturas empezarán a bajar, con unos 28 ºC hacia las 20:00 h, 27 ºC a las 21:00 h y cerca de 25-26 ºC al final de la noche.

Durante la madrugada del domingo el ambiente será más húmedo, con valores de humedad que podrán subir por encima del 80-90 % e incluso acercarse al 100 % al amanecer. El viento será en general flojo, rolando entre sur, suroeste, noroeste y norte, con velocidades bajas, de unos 1-6 km/h. Esta combinación de menor temperatura, viento flojo y humedad alta puede favorecer las labores de control, aunque seguirán siendo importantes las posibles reactivaciones en puntos calientes.

Recibe toda nuestra info, más rápido en Google

Sigue ElTiempo.es en Google +