Última hora incendios en Zamora y León: 3.800 evacuados y 15 frentes activos
Los incendios de Molezuelas y Puercas han forzado desalojos masivos en Zamora y León, con 15 frentes activos y miles de hectáreas arrasadas.
María Rivas
En la tarde del lunes, Castilla y León vivió una de las jornadas más críticas de este verano. La combinación de altas temperaturas, viento cambiante y baja humedad reactivó dos de los incendios más peligrosos de la comunidad: Molezuelas de la Carballeda, en la provincia de Zamora, y Puercas de Aliste, también en Zamora pero muy cerca de la Sierra de la Culebra.
Ambos se extendieron con rapidez, obligando a desalojar a miles de personas y a desplegar un dispositivo de emergencia sin precedentes en la región.
Molezuelas de la Carballeda: el frente que no da respiro
El incendio de Molezuelas comenzó el domingo, hacia las dos y media de la tarde, con dos focos localizados cerca de Tera. Las primeras horas fueron determinantes: el viento cambiante aceleró el avance de las llamas, dificultando la labor de las cuadrillas y arrasando monte bajo, matorral, robledales y cultivos.
Esa misma noche, los trabajos intensivos permitieron acotar parte del perímetro. Pero el lunes, las rachas de viento lo reactivaron, afectando ya a unas 3.500 hectáreas y cruzando la frontera provincial hacia León. Las evacuaciones se sucedieron: Congosta tuvo que ser desalojada por segunda vez en 24 horas; Ayoó de Vidriales y Carracedo quedaron confinados por el humo.
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En León, las órdenes de salida alcanzaron a San Félix de la Valdería, Pobladura de Yuso, Calzada de la Valdería, Felechares, Pinilla de la Valdería, Castrocalbón, San Esteban de Nogales, Villageriz y Alcubilla de Nogales.
En Cubo de Benavente, el impacto ha sido severo: dos viviendas dañadas, una parcialmente; tejados de paja destruidos; casas deshabitadas calcinadas; y una nave de ferretería que colapsó bajo el calor, con todo el material reducido a chatarra. «El pueblo está bastante calcinado», lamentaba Almudena Bresme, propietaria de la nave, mientras observaba lo que quedaba de su negocio.
El humo obligó a cortar la carretera LE-111 en Nogarejas y varios tramos de la red provincial. En La Bañeza, el pabellón municipal se preparó para acoger a los desplazados. La Cruz Roja asistió a medio millar de personas en Camarzana de Tera, priorizando la hidratación, la alimentación y el apoyo psicológico a mayores y menores.
Puercas de Aliste: un foco en zona castigada
Mientras el frente de Molezuelas seguía activo, a las seis y media de la tarde del lunes se declaraba otro incendio en Puercas de Aliste, que en apenas una hora alcanzó el nivel máximo de gravedad. La rápida propagación obligó a evacuar a todos sus vecinos y veraneantes hacia Alcañices, donde se habilitaron instalaciones municipales para pasar la noche.
El fuego avanza hacia Losacio y Vegalatrave, localidades marcadas por el recuerdo del devastador incendio de 2022 en la Sierra de la Culebra. A las tareas de control se sumaron agentes medioambientales, cuadrillas terrestres, autobombas y medios aéreos.
Coordinación y despliegue de efectivos
Ante la magnitud de la emergencia, el presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, interrumpió sus vacaciones para acudir a Zamora.
Inicialmente se dirigía al Puesto de Mando Avanzado de Molezuelas, pero la gravedad de la situación llevó a convocar de urgencia al Centro de Coordinación Operativo Integrado (CECOPI) en la Delegación Territorial de la Junta. Allí se unificaron los operativos de extinción y se evaluó la prioridad de frentes.
Según datos ofrecidos por el Cecopi a última hora de la noche, 3.800 personas de 23 localidades de León y Zamora habían sido evacuadas. Más de 1.200 efectivos trabajan sobre el terreno: 8 agentes medioambientales, 10 cuadrillas terrestres, 5 autobombas, 6 bulldózer, 2 técnicos, 2 ELIF, 3 helicópteros y medios adicionales del Ministerio para la Transición Ecológica y la UME.
Las Médulas y otros frentes en riesgo
En León, la situación más delicada está en Las Médulas, Patrimonio de la Humanidad, afectadas por el incendio de Yeres, que ya ha quemado unas 1.500 hectáreas. La prioridad es impedir que se una al fuego de Llamas de Cabrera, lo que multiplicaría el riesgo. Cinco localidades han sido desalojadas (Voces, Carucedo, Yeres, Orellán y Santalavilla) y dos están confinadas (Borrenes y La Chana).
Otros incendios de menor nivel de gravedad permanecen activos en Orallo, Fasgar, Anllares del Sil, Cabañas de la Dornilla y Villavieja. En Palencia, el incendio de Resoba mantiene el nivel 1, al igual que el de San Bartolomé de Pinares en Ávila.
Una noche de tensión y previsiones inciertas
El balance provisional del fin de semana es de más de 7.000 hectáreas calcinadas en Castilla y León. No se han registrado víctimas mortales, pero sí cuatro heridos leves —dos brigadistas y dos vecinos por quemaduras—.
El riesgo sigue siendo muy alto: el viento, junto con temperaturas elevadas, podría reavivar focos aparentemente controlados. En zonas como Pombriego o Voces se mantiene la vigilancia máxima. Muchos vecinos han colaborado con mangueras para defender sus casas, mientras otros esperan instrucciones para poder regresar.
Las investigaciones apuntan a que al menos uno de los incendios podría haberse originado de forma intencionada. Las autoridades insisten en la prudencia y piden evitar desplazamientos innecesarios en las áreas afectadas.