Islas tranquilas para una Semana Santa diferente: El Hierro, La Graciosa o Tabarca
Aún quedan islas en las que puedes escapar del ajetreo de los principales destinos turísticos.
Juan Salado
Semana Santa es una de las fechas más esperadas del año para viajar y descansar unos días. Por eso, encontrar un destino en el que relajarse lejos del turismo de masas se ha convertido en una misión cada vez más complicada.
Aun así, siguen existiendo lugares dentro o muy cerca de nuestro país en los que puedes disfrutar de unas vacaciones tranquilas. En este artículo te hablaremos de 8 islas en las que podrás pasar una Semana Santa diferente, relajada y en contacto con la naturaleza.
1. El Hierro
Si hay algo que preocupa a la hora de elegir un destino en esta época del año es el clima. Nadie quiere pasar sus vacaciones bajo la lluvia. Por eso, las islas Canarias suelen ser un destino fijo para quienes buscan asegurarse de tener buen tiempo en sus vacaciones.
Turistas de toda Europa llegan al archipiélago para disfrutar de sus playas en Semana Santa. Esto puede llevar a pensar que sus islas son un destino de todo menos tranquilo.
Pero debes tener en cuenta que el turismo en las islas Canarias se distribuye de forma irregular. La mayoría de visitantes eligen Tenerife o Gran Canaria para sus vacaciones, olvidándose de otras islas que pasan desapercibidas.
Es el caso de la que durante mucho tiempo se ha considerado su isla más pequeña: El Hierro. Declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO, es un paraíso para quienes buscan una Semana Santa inmersa en la naturaleza.

Conocida como “la Isla de los 1000 volcanes”, es la que tiene más volcanes de todo el archipiélago. Esto, junto con sus frondosos bosques de pinares, sus piscinas naturales y su costa acantilada, la convierten en un lugar muy atractivo para los amantes del senderismo.
Las aguas cristalinas de sus playas vírgenes y la biodiversidad de sus profundidades en zonas como La Restringa cautivan también a los aficionados al buceo.
Por otro lado, la isla lleva muchos años queriendo atraer a un turismo sostenible y responsable. Gracias a ello, pueden presumir de ser la primera isla 100% autosuficiente del mundo.
2. La Graciosa
Siempre se había dicho que las Islas Canarias eran 7 y que El Hierro era la más pequeña de todas. Pero esto cambió en 2018. Ahora las Canarias son ocho y la nueva integrante pasó a ser también la más pequeña: La Graciosa.
Situada a unos 25 minutos en barco de Lanzarote, sus cerca de 700 habitantes la convierten en la única isla habitada del Archipiélago Chinijo.

Al no tener carreteras asfaltadas, se trata de un destino ideal para recorrer caminando o en bicicleta. También puedes pasar las horas relajándote en alguna de sus playas más aisladas, como la playa de las Conchas en el norte de la isla.
Todo esto, junto con sus temperaturas agradables que rondan los 20 grados en esta época, hacen que La Graciosa sea un destino único para pasar una Semana Santa tranquila.
3. Tabarca
No hace falta irse a las Baleares o las Canarias para disfrutar de una isla en nuestro país. Cerca de la ciudad alicantina de Santa Pola se encuentra la única isla habitada de toda la Comunidad Valenciana: Tabarca.
Esta isla de apenas 50 habitantes recibe unos 150.000 visitantes cada verano. Pero fuera de la época estival puedes disfrutar de esta pequeña isla sin tanta aglomeración.

Con apenas 2 kilómetros de una punta a la otra, la isla de Tabarca es la primera reserva marina reconocida en España. Esto la convierte en un destino único para quienes buscan disfrutar del snorkel bajo sus aguas.
Aunque sea un lugar bastante turístico, la mayoría de sus visitantes se quedan en la playa central o en las que hay cerca del pueblo y de su muralla. Pero si caminas hacia la otra parte de la isla podrás disfrutar de sus calas de aguas transparentes sin apenas gente.
Además, la mayoría de visitantes suele ir a Tabarca a pasar el día. Si pasas la noche en la isla, podrás pasear por las calles de su recinto amurallado en un ambiente mucho más relajado.
4. Las Islas Atlánticas
En el norte del país también tenemos islas en las que puedes disfrutar de una Semana Santa tranquila y diferente. Es el caso de la costa gallega, donde se encuentra un conjunto de islas conocidas por sus aguas transparentes y sus playas de arena blanca: el Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas.
Probablemente te suenen las islas Cíes, su archipiélago más famoso. Pero dentro del parque hay otras que no tienen nada que envidiarle y que reciben muchos menos visitantes cada año.
La segunda por número de turistas es la isla de Ons, a la que en Semana Santa pueden acceder un máximo de 1.300 visitantes al día. Puedes llegar tanto a esta como a las islas Cíes en alguno de los ferris que zarpan desde las principales ciudades costeras de Pontevedra.

Pero dentro de este parque hay otras dos islas que apenas reciben visitantes: Sálvora y Cortegada. Aceptan un máximo de 125 y 250 personas diarias y sólo se puede acceder a ellas en embarcación privada o contratando una excursión.
Este aforo limitado en cada una de sus islas hace que las Islas Atlánticas sean otro destino privilegiado para disfrutar de unos días en la naturaleza y lejos de muchedumbres.
El mayor inconveniente es que el clima gallego es impredecible, más aún en estas fechas.
5. Isla de Cabrera
Apenas a unos 10 kilómetros de la masificada Mallorca se encuentra una pequeña isla deshabitada en la que puedes disfrutar al máximo de su naturaleza.
Nos referimos a la Isla de Cabrera, un Parque Nacional con playas de arena, acantilados, cuevas, una abundante flora y fauna e incluso un castillo junto a la costa.

Hay varias empresas que te llevan a pasar el día desde el sur de Mallorca. Pero también tienes la opción de pasar la noche en el único alojamiento disponible en la isla: un refugio con capacidad máxima para 12 personas.
6. La Palma
Aunque se está convirtiendo en un destino cada vez más popular, en comparación con otras islas del archipiélago canario La Palma sigue siendo una isla poco masificada.
Aquí podrás escapar del turismo clásico de sol y playa para recorrer sus rutas costeras o bañarte en alguna de sus playas volcánicas y piscinas naturales.

Por otro lado, es considerada la isla más verde del archipiélago canario. Esto hace que Semana Santa sea la época idónea para disfrutar de sus bosques de laurisilva en su máximo esplendor.
Para llegar hasta allí, hay vuelos directos desde los principales aeropuertos de la península. También puedes ir en barco desde Tenerife o Gran Canaria.
7. Islas Berlengas (Portugal)
Nuestro país vecino también cuenta con un archipiélago en el que podrás disfrutar de la naturaleza y escapar del ajetreo de la Semana Santa: las islas Berlengas.
Junto a la costa de Peniche, a unos 100 kilómetros al norte de Lisboa, se encuentra este archipiélago protegido formado por tres islas: Berlenga Grande, Estelas y Farilhões-Forcadas.
Solo se puede visitar la primera. En ella, podrás recorrer sus costas llenas de acantilados, cruzar el puente que lleva al fuerte de San Juan Bautista y bañarte o hacer snorkel en sus aguas cristalinas.

Para visitarla, hay ferris que salen desde Peniche y que te dejarán en la isla en apenas 30 minutos. Necesitas una autorización previa que puedes adquirir online pagando 3€. Así te asegurarás de que eres una de las 550 personas que pueden estar al mismo tiempo en la isla.
8. Isla de Lobos
Terminamos con el islote de Lobos, en las islas Canarias. Su acceso está limitado a 400 personas diarias y podrás llegar en unos 15 minutos en barco desde Fuerteventura.
Para recorrer la isla, puedes hacerlo a pie siguiendo su ruta circular a través de sus paisajes volcánicos y parando en algunas de sus playas y calas de aguas transparentes.
Así termina nuestra recopilación de 8 islas en nuestro país (o muy cerca) en las que podrás disfrutar de una Semana Santa tranquila y lejos de las aglomeraciones típicas de los principales destinos turísticos.