Un cielo marrón cubre España: la calima desata lluvias de barro generalizadas

La entrada de calima y la llegada de una borrasca favorecerán lluvias de barro en gran parte de la península, con altas concentraciones de polvo.

Adrián Martínez

Una masa de polvo en suspensión ya azota la península, dejando cielos marrones y lluvia en forma de barro en diferentes regiones del país. Se espera que durante las próximas jornadas la calima todavía siga presente en buena parte de España.

Las lluvias del martes llegarían con barro en amplias zonas

Tras la entrada de polvo en suspensión durante la jornada del lunes, esta continuará ganando terreno durante el martes. Casi todo el territorio peninsular y Baleares se verán afectados por la calima durante el día, en mayor o menor medida.

Fuente: ElTiempo.es

Las concentraciones más altas se darán en zonas de la mitad oeste como Extremadura, Andalucía, Castilla y León y parte de la costa cantábrica.

A lo largo de la jornada del martes la Borrasca Fría Aislada (BFA) dejará precipitaciones en la mitad oeste peninsular. Estas podrán venir acompañadas por tormentas en diferentes localidades y dejar fuertes acumulados.

Fuente: ElTiempo.es

La combinación de precipitaciones con polvo en suspensión resultará en lluvias en forma de barro en zonas de Andalucía, Madrid, Castilla-La Mancha, Extremadura y Castilla y León durante la jornada.

A partir del miércoles la calima tenderá a ir a menos. Sin embargo, esta seguirá afectando a zonas del norte y del este del territorio peninsular, además de las islas Baleares. De acuerdo con las previsiones actuales a partir de la tarde una nueva masa de aire muy cargada de polvo volverá a entrar por el sur.

Fuente: ElTiempo.es

A lo largo del jueves la calima continuará muy presente en la mayor parte de la península. De cara al viernes se espera que la entrada de calima continúe desde el sur dejando concentraciones muy altas de polvo en suspensión en la mitad sur peninsular.

Cuando el cielo se ensucia: así nace la lluvia de barro

La lluvia de barro se produce cuando la calima —polvo sahariano en suspensión— coincide con precipitaciones. Estas partículas, elevadas a capas medias y altas de la atmósfera, pueden permanecer flotando durante horas, incluso días, impulsadas por corrientes de aire.

Cuando una borrasca entra en escena, se forman nubes y comienza la precipitación. En ese proceso, el polvo actúa como base sobre la que se adhieren las gotas de agua, o bien es arrastrado por ellas durante su caída.

El resultado es una lluvia que, al llegar al suelo, deja tras de sí ese característico tono marrón o rojizo sobre coches, calles y superficies. No es solo agua: es el rastro visible del polvo del desierto atravesando la atmósfera.