La borrasca Leonardo complica la situación hidrológica en Málaga con lluvias continuadas
La borrasca Leonardo está activando el riesgo por acumulación: horas de lluvia continua, suelos empapados y cauces que siguen respondiendo.
María Rivas
No es una lluvia puntual. No es una tormenta aislada. Y tampoco es un episodio que se resuelva en unas horas. La borrasca Leonardo está provocando en Málaga uno de esos temporales que se complican por acumulación, por insistencia, por desgaste del territorio. Llueve cuando ya no puede llover más. Y eso cambia por completo el riesgo.
Cuando el problema no es cuánto llueve, sino durante cuánto tiempo
En las últimas horas, las precipitaciones han sido continuas en amplias zonas de la provincia, especialmente en la Serranía de Ronda y el interior occidental. No siempre han sido lluvias torrenciales, pero sí persistentes, sin apenas tregua, cayendo sobre un terreno que ya venía empapado tras varios temporales consecutivos.
Ese es el primer factor clave para entender lo que está pasando: el suelo está saturado. Cuando la tierra no puede absorber más agua, toda la lluvia acaba directamente en barrancos, arroyos y ríos. Y ahí es donde la situación se vuelve peligrosa.
Ríos que responden rápido… y siguen subiendo
El Guadiaro es el mejor ejemplo. Su caudal ha aumentado de forma muy rápida en la cuenca alta, alcanzando valores históricos en algunos puntos y provocando inundaciones en zonas rurales de Ronda como La Indiana o el Llano de la Cruz. No ha sido una subida brusca de minutos, sino una crecida constante, alimentada durante horas.
Algo similar ocurre en otros sistemas fluviales de la provincia. El Guadalhorce, el Guadalteba, el Campanillas o el Genal han registrado niveles muy elevados, con desbordamientos puntuales y vigilancia extrema aguas abajo.
Aquí entra el segundo factor clave: cuando los ríos suben durante muchas horas seguidas, cada nuevo litro de lluvia suma riesgo, aunque caiga con menor intensidad.
Desalojos, carreteras cortadas y transporte afectado
Ante este escenario, se han activado desalojos preventivos en zonas especialmente expuestas a inundaciones, una medida que no responde a una situación puntual, sino a la previsión de que los caudales sigan siendo elevados durante bastante tiempo.
Las lluvias también han provocado desprendimientos de tierra que han afectado al transporte ferroviario, con interrupciones en Cercanías, Media Distancia y alta velocidad en distintos tramos de la provincia. En carretera, numerosos accesos secundarios permanecen cortados por acumulaciones de agua o arrastres de material.
En la costa, el temporal marítimo asociado a Leonardo ha dejado oleaje significativo, con daños en infraestructuras como la Senda Litoral y cierres preventivos de accesos.
Qué tiene de especial la borrasca Leonardo en Málaga
Desde el punto de vista meteorológico, Leonardo no destaca solo por su intensidad, sino por el patrón atmosférico que la acompaña. El anticiclón de las Azores se mantiene desplazado, permitiendo que las borrascas atlánticas circulen por latitudes más bajas de lo habitual.
A esto se suma un flujo muy húmedo procedente del Atlántico, un auténtico río de vapor de agua que alimenta las precipitaciones de forma constante. El resultado es un tipo de lluvia que no siempre impresiona por su violencia, pero que acaba siendo mucho más dañina por su duración.
Borrasca Leonardo Málaga: por qué el riesgo sigue
Las precipitaciones tenderán a continuar durante la jornada, lo que hace que la situación siga siendo delicada. Los ríos tardan en bajar cuando las cuencas están completamente cargadas, y los embalses continúan regulando caudales para evitar problemas mayores aguas abajo.
En este contexto, el peligro no termina cuando deje de llover con fuerza. Termina cuando los niveles fluviales bajan y el terreno empieza a recuperar capacidad de absorción. Hasta entonces, la combinación de lluvias persistentes, ríos altos y suelos saturados mantiene a Málaga en una situación de riesgo que exige máxima precaución.