La canícula aprieta, pero no estamos ante una ola de calor oficial
Aunque las temperaturas superen los 40 ºC en amplias zonas de España, AEMET no ha declarado oficialmente ninguna ola de calor.
Javier Castaño
Las máximas vuelven a dispararse esta semana en buena parte del país. En ciudades del suroeste peninsular como Córdoba, Sevilla, Badajoz o Ciudad Real, los termómetros ya han alcanzado los 40ºC e incluso los 43ºC en puntos concretos como El Granado (Huelva). Sin embargo, este episodio de calor extremo no puede calificarse como una ola de calor, ya que no cumple los requisitos oficiales para ello.
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¿Por qué no se considera ola de calor?
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) emplea una definición técnica muy concreta para hablar de ola de calor. Para que un episodio térmico reciba esa categoría, deben cumplirse varios criterios simultáneos:
- Que las temperaturas superen unos umbrales en relación con los valores habituales de la zona.
- Que se mantengan durante al menos tres días consecutivos.
- Que al menos el 10% de las estaciones meteorológicas consultadas superen el percentil 95% de temperaturas máximas diarias registrado para julio y agosto. Para ello, se como referencia el periodo 1971–2000.
En otras palabras, no basta con que se superen los 40ºC o que haya avisos por calor. El fenómeno debe alcanzar ciertos umbrales estadísticos específicos, medidos por AEMET, y debe ser declarado de forma oficial por la propia agencia.

La canícula no es una ola de calor
Lo que sí ha comenzado es la canícula, el periodo estadísticamente más cálido del año en España, que se extiende aproximadamente entre el 15 de julio y el 15 de agosto. Durante estas semanas es habitual que se registren picos térmicos muy elevados, especialmente en zonas del interior peninsular y del sur.
Este episodio actual está condicionado por la presencia de una dorsal y un anticiclón que mantienen la atmósfera estable y favorecen el ascenso de las temperaturas día tras día.
Los avisos por calor están activos en hasta 12 comunidades autónomas y los mapas de máximas previstas por encima de los 39-42ºC son una señal clara de que estamos ante un pico de calor significativo, pero no excepcional desde el punto de vista estadístico.

El alivio llegará el fin de semana
Según las previsiones, este episodio no tendrá una duración suficiente para que AEMET lo catalogue como ola de calor. De hecho, una vaguada atlántica llegará a finales de semana y provocará un descenso térmico generalizado.
El alivio comenzará el viernes en el oeste peninsular y se extenderá el sábado y el domingo al resto del país, aunque en áreas del Mediterráneo los valores seguirán siendo elevados, especialmente en Murcia, Comunidad Valenciana, Baleares y el interior de Andalucía.
Conclusión: mucho calor, pero sin etiqueta oficial
A pesar del calor sofocante y de los numerosos avisos meteorológicos activados, AEMET no ha declarado ola de calor, y por tanto no corresponde utilizar ese término en sentido estricto.
Se trata de un episodio intenso pero relativamente breve, enmarcado dentro del comportamiento habitual de la canícula española. Habrá que esperar a que AEMET confirme si este o futuros episodios cumplen con los requisitos para ser considerados como ola de calor.