La COP29 de Azerbaiyán calienta motores
La COP29 que arranca este próximos mes de noviembre pone sobre la mesa un seguimiento de los compromisos adoptados en otras COP con la prioridad de limitar el calentamiento global a 1.5 grados.
Mario Picazo
Este año la Conferencia de la Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP) se celebra del 11 al 22 de noviembre en la ciudad de Bakú, Azerbaiyán con la presencia de 198 países.
Es la número 29 de las COP que iniciaron su andadura allá por el año 1995 en Berlín. Desde entonces se han celebrado otras 28 con el fin de encontrar soluciones al problema del cambio climático.
La COP29 llega con un lema contundente ¨Solidaridad por un Mundo Verde¨, y la intención de que proliferen de manera más relevante los acuerdos que se firmaron en Paris 2015. Azerbaiyán debe ser el marco donde crezca la colaboración entre los países implicados para darle un buen empujón a la transición energética que avanza pero a un ritmo muy lento.
Estas palabras pueden sonar familiares y son intenciones que ya se han puesto sobre la mesa en muchas otras COP. El problema es que suelen quedar diluidas a la hora de avanzar en materia de acción. Un año más se pone de manifiesto la urgencia política real que hace falta para marcar la diferencia respecto a otras COP que han resuelto más bien poco.

Nuevo marco con objetivos similares
En esta Cumbre del Clima la intención es avanzar en muchos de los frentes que siguen abiertos y que requieren un buen empujón para llegar a los compromisos firmados hace ya casi 10 años en París. El presidente designado en la COP29 es Mukhtar Babayev, ministro de Ecología y Recursos Naturales de Azerbaiyán y figura principal del evento.
Ya en la COP28 celebrada en Dubái se acordó abandonar progresivamente el uso de combustibles fósiles para alcanzar las emisiones netas cero en el 2050. También se acordó, entre otras cosas, duplicar las mejoras energéticas y triplicar la capacidad de las energías renovables para el 2030.
Los organizadores de la COP29 ya se han puesto manos a la obra para promover los principales puntos de acción entre empresas y países participantes.
Prioridades de la COP29
- Objetivo clave de limitar el calentamiento global a 1.5 grados centígrados. La reducción del uso de combustibles fósiles en el punto de mira un año más siguiendo el acurdo firmado en la COP28 de Dubái.
- Pensar en global cuando se trata de la financiación climática y asegurar que las líneas de actuación cubren las necesidades de todos. Los países más ricos tienen que ayudar a los más vulnerables y de menos recursos económicos.
- Movilización eficiente de los recursos para el desarrollo de las capacidades en aquellos lugares del planeta donde sean necesarios. La idea es poner en marcha el artículo 6 del acuerdo de París. En la COP26 se acordaron las normas a seguir, pero no acaba de arrancar.

La COP29 y la financiación económica para los países menos desarrollados
- Aumentar el fondo de pérdidas y daños y que antes de empezar la COP29 haya un director ejecutivo del Banco Mundial que participe en debates de alto nivel para atraer financiación. También se pide más apoyo del sector privado de forma que se puedan recibir aportaciones financieras de fuentes no públicas.
- Más ímpetu de actuación y más ambición por parte de las empresas y países participantes en el desarrollo de los futuros planes de actuación contra el cambio climático. También se pide que haya transparencia total entre empresas y gobiernos a la hora de plantear sus respectivos planes de actuación, así como los avances alcanzados en materia de transición energética.
- Avanzar más en materia de adaptación al cambio climático dado que este apartado se ha quedado algo eclipsado por la mitigación. Los cambios que genera el nuevo clima en el que vivimos requieren que se pongan en marcha con urgencia nuevas estrategias de adaptación (PNA) sobre todo para todos aquellos países donde el impacto es mayor y los fondos económicos limitados.
- Mayor inclusión social para potenciar la ambición a la hora de llevar a cabo diferentes planes de acción. Más implicación de las mujeres, jóvenes, indígenas y otros sectores de la población fundamentales para potenciar la lucha contra el cambio climático.