La COP30 llega a su fin en Brasil sin acuerdos relevantes

Pese a que se han alcanzado algunos acuerdos en esta COP30, muchos de los fundamentales se han quedado a medio gas o ni se han contemplado como en otras COP.

Mario Picazo

Este mes de noviembre, se ha celebrado en Belém, Brasil, la COP30, una nueva edición de la cumbre del clima de Naciones Unidas. Su ubicación en la cuenca del Amazonas, en plena selva, ha aportado un fuerte simbolismo al reunir a la comunidad internacional en un territorio que desempeña un papel esencial en la regulación del clima del planeta. 

Como viene siendo habitual en las COP que se celebran en diferentes rincones del mundo, se han conseguido algunos avances positivos relacionados con la Agenda 2030, pero ha habido un buen número de propuestas que no han avanzado generando frustración entre los participantes. 

Aquí se reflejan los principales logros alcanzados, así como los fracasos y desafíos que todavía queda por ratificar. Especialmente algunos con una temática relacionada con  la meteorología, la adaptación al Cambio Climático y los sistemas de alerta temprana.

Este año la participacion en la COP30 de Brasil ha contado con delegados de 190 países.
foto: United Nations (UN)

Logros destacables en esta COP30

Visibilidad y protagonismo del territorio amazónico

La elección de Brasil como anfitrión, con la sede en Belém, ha supuesto un paso importante para subrayar que las regiones tropicales del planeta, y no sólo los países desarrollados, deben ocupar un lugar central en la acción climática.  

Durante la inauguración, el secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Simon Stiell, enfatizó que “en este recinto no estamos para pelear entre nosotros, estamos para pelear contra la crisis climática, juntos”.  

La ubicación de esta COP30 a puesto de relieve temas hasta ahora secundarios en algunos foros. Entre ellos, los bosques tropicales, la deforestación y los pueblos indígenas. Una situación que ayuda a “enriquecer” la agenda climática con una perspectiva más amplia.

La preservación de los bosques ha sido uno de los temas más tratados al ser Brasil sede de la COP30. foto: Unsplash

Avances en adaptación y resiliencia

Uno de los focos de COP30 ha sido la adaptación al Cambio Climático. Con sistemas de alerta temprana, indicadores para el “Global Goal on Adaptation” (GGA), y la financiación para los países más vulnerables.  

También se celebraron premios y reconocimientos a iniciativas de adaptación lideradas por comunidades indígenas o tradicionales. Estos avances son muy relevantes para la meteorología operativa y la planificación climática. Se consigue un mejor monitoreo y más fondos para infraestructuras resilientes.

Declaraciones y cooperación técnica

Se han puesto sobre la mesa declaraciones de colaboración entre presidencias de los tres convenios de Río (clima, biodiversidad, degradación de la Tierra). La idea es movilizar actores no estatales y coordinar acciones sinérgicas.  

También se ha elaborado un informe financiero preparado por el Ministerio de Hacienda de Brasil. En él se integra la aportación de múltiples actores (instituciones, banca, think‐tanks) en torno al financiamiento climático.  

Estas piezas son fundamentales porque la meteorología, los sistemas de observación climática y los modelos de previsión requieren financiación estable y cooperación internacional.

La meteorológia cada vez más extrema e impactante es una realidad que afecta a muchas zonas del planeta, especialmente a aquellas más vulnerables frente al Cambio Climático. foro: Unsplash

Reconocimiento de la urgencia del 1,5°C y del papel de los bosques

Se ha puesto de manifiesto, con mayor ímpetu que en otras cumbres, que si el mundo sobrepasa el límite de un 1,5°C de calentamiento se registrarán “puntos de inflexión” irreversibles. También se abordó el tema de la conservación de los bosques tropicales, incluida la Amazonía. Se considera que esta región es un componente esencial del sistema climático global, no sólo un tema local.  

Para la meteorología y el monitoreo climático esta consideración implica que la cobertura forestal y los ecosistemas sanos son fundamentales. Forman parte del “sistema Tierra” que afecta la circulación atmosférica, la humedad, la evapotranspiración, y otras muchas variables.

Fracasos, vacíos y desafíos persistentes

Falta de hoja de ruta clara para eliminar los combustibles fósiles

A pesar de la retórica, la conferencia no ha logrado concretar una vía clara, aceptada por todos, que permita eliminar progresivamente los combustibles fósiles. Este es un paso que muchos consideran indispensable para mantenerse dentro del objetivo de calentamiento de 1,5°C. 

Para el ámbito meteorológico esto es un problema importante. Reducir las emisiones implicaría también limitar la frecuencia e intensidad de fenómenos extremos y una mitigación más efectiva del Cambio Climático.

Cada COP que concluye parece casi imposible conseguir que se limiten, como es debido, las emisiones de gases de efecto inverandero asociadas a la quema de combustibles fósiles. En la COP30 de Brasíl, ha faltado y mucho ese compromiso real por llevar a cabo esa reduccion. foto: Unsplash

Persisten desigualdades y capacidad limitada para los países vulnerables

Varios analistas han señalado que la lógica del consenso y la diplomacia lenta afecta a los países que menos han contribuido al problema. Precisamente los que son más vulnerables siguen sin recibir el apoyo técnico y financiero que requieren.  

En la práctica el problema puede influir en la meteorología de esos países. Hay menos observatorios, menos estaciones meteorológicas, infraestructura precaria para alertas tempranas, lo cual incrementa la vulnerabilidad ante huracanes, inundaciones, sequías, y otros fenómenos extremos.

Compromisos insuficientes a la hora de reducir emisiones

Pese a declaraciones llamativas y nuevos compromisos simbólicos, la ejecución de la mayoría de estas potenciales acciones sigue siendo escasa. Por ejemplo, se reconoce que las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDCs) siguen siendo insuficientes y que muchas no abordan de forma creíble la reducción de emisiones.  

Las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional, son los planes de cada país para cumplir los objetivos del Acuerdo de París. En ellas se detallan los compromisos que asumen para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y adaptarse al Cambio Climático. Estas contribuciones deben ser revisadas y actualizadas cada cinco años, volviéndose progresivamente más ambiciosas.