La criatura del «meteorito Panamá» que asustó a todos… y era un hongo
El misterio del «meteorito Panamá» se volvió viral en redes. Lo que parecía una criatura extraterrestre resultó ser un hongo con forma extraña.
María Rivas
Primero fue un vídeo en TikTok. Luego vinieron cientos de comentarios, teorías extrañas, hasta bromas. Todo empezó en Pedregal, Panamá. Un joven, bajo el usuario @kinpanama, enseñó lo que decía ser un meteorito caído en su patio. Una roca pequeña, plateada. Nada más. O eso parecía.
Al cabo de unos días, aseguró que algo empezó a crecer encima. Una especie de organismo oscuro, con brazos largos, delgados, como tentáculos. Lo mostraba con guantes, a veces lo dejaba bajo el sol. Y ahí, decía, era cuando más rápido crecía.
Los vídeos se volvieron virales. La criatura, según él, quemaba las plantas al contacto. El olor… “a quemado”, repetía. El aspecto recordaba demasiado al personaje de Marvel Venom. Pronto el apodo se impuso: el «Venom panameño».
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Las reacciones fueron inmediatas. Algunos hablaban de vida extraterrestre, otros lo tachaban de montaje. Hubo quien le pidió destruirlo. El propio joven confesaba que se sentía superado, que aquello se le había escapado de las manos. Incluso relató que, al grabarlo, su teléfono sufría interferencias.
De meteorito a hongo
En medio de todo ese ruido digital, aparecieron los expertos. Micólogos y biólogos observaron las imágenes y dieron una respuesta mucho más terrenal. No había alienígena ni mutación. Era un hongo. Concretamente, el Clathrus archeri, conocido también como «Dedos del Diablo».
Este hongo, originario de Australia pero extendido a otras regiones, surge de un saco blanco enterrado. Cuando madura, abre varios brazos rojizos cubiertos de esporas negras y pegajosas. Su olor penetrante es inconfundible. Y su aspecto, inusual.
Eso explicaría todo: los movimientos, fruto del viento o de insectos; las supuestas quemaduras en plantas, asociadas a las esporas. Incluso el cambio de color bajo el sol.