La gran culpable del giro térmico este fin de semana: una dorsal anticiclónica dispara el calor

El tiempo cambia en España por la llegada de una dorsal anticiclónica, responsable de un fin de semana sin nubes, con más sol y temperaturas al alza.

Mar Gómez

España se prepara para varios días marcados por la estabilidad atmosférica. El responsable tiene nombre técnico: dorsal anticiclónica, una configuración en altura que favorece tiempo estable, cielos despejados… y un ascenso progresivo de las temperaturas.

Masas de aire este sábado. Fuente: ElTiempo.es

¿Qué es exactamente una dorsal anticiclónica?

Una dorsal anticiclónica es una zona alargada de altas presiones en niveles altos de la atmósfera (normalmente en torno a los 500 hPa). En términos sencillos, es como una “montaña” de aire cálido que se extiende sobre una región.

Ese aire, al ser más cálido, tiende a descender (lo que se conoce como subsidencia). Y aquí está la clave:
cuando el aire baja, se comprime y se seca, dificultando la formación de nubes.

Geopotencial en 500hPa. Fuente: ElTiempo.es

¿Cómo va a afectar a España?

La presencia de una dorsal anticiclónica sobre la Península Ibérica va a marcar de forma clara el tiempo en los próximos días. Este tipo de configuración en altura actúa como una especie de “cúpula” de aire cálido que se instala sobre nosotros.

Al descender ese aire desde niveles altos de la atmósfera, se comprime y se recalienta, lo que favorece un aumento progresivo de las temperaturas en superficie. Es decir, no solo hará buen tiempo, sino que además el calor irá ganando intensidad día tras día.

Al mismo tiempo, ese movimiento descendente del aire —lo que en meteorología llamamos subsidencia— dificulta la formación de nubes. Por eso, predominarán los cielos poco nubosos o completamente despejados en gran parte del país. La ausencia de nubosidad permitirá que la radiación solar incida sin obstáculos, reforzando aún más ese ascenso térmico y dejando jornadas muy luminosas.

Máximas previstas este sábado. Fuente: ElTiempo.es

Otro de los efectos asociados a esta situación es la debilidad del viento. Con la atmósfera más estable y sin grandes contrastes, el aire tiende a moverse menos, generando un ambiente más estancado, especialmente en zonas del interior.

Esto puede tener consecuencias añadidas, como la acumulación de contaminantes en grandes ciudades o la presencia de calima si llegan masas de aire cargadas de polvo en suspensión.

Un patrón cada vez más frecuente

Este tipo de configuraciones no es nuevo, pero en los últimos años se observa con mayor recurrencia y persistencia. Cuando una dorsal se instala durante varios días, puede ser el primer paso hacia olas de calor, especialmente en primavera avanzada y verano.