La inquietante estrategia de las orcas del Golfo de California para cazar tiburones blancos

Los expertos han constatado una estrategia de los ataques de orcas a crías de tiburón blanco en el Golfo de California.

Pablo Ramos

Un equipo de científicos ha comprobado que las orcas pueden organizarse para cazar de una forma inquietante ejemplares jóvenes de tiburón blanco. Los ejemplares grandes rodean al tiburón, lo voltean para inmovilizarlo y aturdir y se comen su hígado, una de las zonas más nutritivas y sabrosas para las orcas.

Esta es una de las principales conclusiones de un estudio publicado en la revista científica Frontiers in Marine Science tras analizar el comportamiento de una manada de orcas en el Golfo de California.

“Este comportamiento es un testimonio de la inteligencia avanzada, el pensamiento estratégico y el aprendizaje social de las orcas, ya que las técnicas de caza se transmiten de generación en generación dentro de sus manadas”, ha explicado el biólogo marino Erick Higuera Rivas, director de proyecto en Conexiones Terramar y Pelagic Life y autor principal del artículo.

Tal vez te interese:

Zona de caza de tiburón blanco por orcas

Según los expertos, podrían estar aprovechando el calentamiento de las aguas y los cambios en las áreas de cría del tiburón blanco para cazar ejemplares juveniles. Estos individuos de tiburón todavía no tienen el aprendizaje ni la fuerza por lo que no son capaces de huir como los tiburones más viejos.

Como norma general, los tiburones blancos adultos suelen responder con rapidez cuando detectan a orcas depredadoras. Cuando las orcas aparecen, los tiburones abandonan de inmediato sus zonas de reunión estacionales y pueden tardar meses en volver. En cambio, los ejemplares juveniles parecen carecer de esa experiencia y podrían mostrarse más confiados frente a las orcas.

Una teoría que han constatado tras estudiar dos cacerías de las orcas en las que capturaron tiburones blancos durante un seguimiento de los grandes cetáceos.

Durante la primera cacería documentada, en agosto de 2020, un grupo de cinco orcas fue visto acosando a un joven tiburón blanco. Tras arrinconarlo en la superficie, coordinaron sus movimientos para voltearlo boca arriba. Luego lo hundieron y, poco después, emergieron con el hígado del tiburón entre los dientes.

Y la segunda de las cacerías documentadas se produjo de manera similar en 2022. De este modo, este tipo de ataques deja al tiburón indefenso durante un periodo de tiempo, “lo que permite a las orcas extraer su hígado rico en nutrientes y probablemente consumir también otros órganos, antes de abandonar el resto del cadáver”, explicó en el mismo comunicado Higuera.

“Estas observaciones sugieren que las orcas pueden cazar tiburones blancos con más frecuencia de lo que creíamos. Sin embargo, se necesita un estudio más amplio que recopile más datos para sacar conclusiones sólidas”, apuntan los expertos.